El actor agiliza las gestiones para abrir el Teatro Soho, que prevé alzar el telón en septiembre de 2019.

“Soñando… un nuevo teatro”, escribía Antonio Banderas en su cuenta de Twitter hace apenas una semana. El Teatro Alameda de Málaga, en la céntrica calle Córdoba, está a punto de reconvertirse en el Teatro del Soho, el esperadísimo espacio escénico que el actor lleva años deseando abrir en su ciudad natal. Tras la aventura frustrada de hacerse con la concesión de la manzana del Astoria para desarrollar un proyecto cultural, que abandonó por las críticas vertidas desde algunos colectivos de que estaba recibiendo un supuesto trato de favor del Ayuntamiento, Banderas decidió apartarse de las Administraciones públicas y retomar desde la iniciativa privada su idea de gestionar un escenario propio.

Así nació Teatro del Soho, que prevé alzar el telón en septiembre de 2019 tras someter al inmueble a una reforma de aproximadamente 2,3 millones de euros. El escenario del viejo Teatro Alameda ya ha sido desmontado y el inicio de la obra como tal es inminente tras obtener los permisos pertinentes por parte del área municipal de Urbanismo. Y aquí es donde ha entrado en escena el Colegio de Arquitectos de Málaga, que ha reclamado (y está estudiando) el expediente administrativo completo de este proyecto porque el procedimiento de concesión de la licencia le ha parecido demasiado “ágil”.

El interés radica exclusivamente, según el decano de los arquitectos, Francisco Sarabia, en conocer los aspectos técnicos que justifican que esa reforma sea considerada una obra menor, que es el permiso que se ha solicitado por los promotores y se ha concedido por el Ayuntamiento. El propio Sarabia aclara que no es el montante económico lo que determina que una obra requiera una licencia de obra mayor (el tiempo de concesión es superior) o menor, y que justo eso es lo que pretenden comprobar para que “las reglas del juego” sean las mismas para todo el mundo. El colegio lleva meses denunciando las supuestas trabas administrativas y los retrasos en esta área.

El proyecto para el edificio, según consta en la resolución de la licencia, mantiene la gran sala de teatro en la planta baja del inmueble y convierte los dos espacios de cine superiores en una única sala de ensayos y pequeñas representaciones. Se instalará un nuevo ascensor, se reformará la zona de los vestíbulos y la fachada no será modificada, aunque se prevé “un nuevo revestimiento” en una de las caras del inmueble para destacar su uso como teatro del resto del edificio. La inversión se estima en 2,3 millones de euros.

La licencia de obra menor se solicitó el pasado 13 de febrero y se otorgó el 19 de marzo, condicionada a la presentación del estudio de seguridad y salud y a un certificado de intervención (este paso se cumplió en mayo). Que el expediente se resolviera en un mes escaso también levantó las suspicacias del Colegio de Arquitectos, que calcula en tres o cuatro meses la espera media para este tipo de licencias. El decano insiste en que han pedido el expediente completo con la intención de conocer al detalle “los criterios” en relación a las obras de reforma, que no son fáciles de “encuadrar”, y que este ejemplo demostraría que los trámites se pueden agilizar. Urbanismo entregó la documentación solicitada inmediatamente y ha defendido en todo momento que se ha cumplido la normativa.

Banderas permanece ajeno a estas críticas y presume de futuro teatro en las redes sociales. El actor se encuentra desde hace días en la provincia de Málaga.Este domingo conmemoró en Marbella, rodeado de amigos, el 20º aniversario de la aparición de su perfume y de su relación con la firma Puig.

Fuente: El País.

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