Durante los primeros cuatro meses de la intervención de los militares en la ciudad brasileña no ha disminuido la violencia / En este periodo hubo 3,210 tiroteos, muy por encima de los 2,355 que se registraron en los cuatro meses previos

Los tiroteos aumentaron un 36 % en Río de Janeiro desde que el gobierno brasileño decretó en febrero la intervención de los militares en el área de seguridad, sin evidencias de que haya mejorado su desatada violencia, según un estudio.

Durante los cuatro primeros meses de la polémica intervención hubo 3,210 tiroteos en Río, muy por encima de los 2,355 que se registraron los cuatro meses previos, de acuerdo con el informe del Observatorio de la Intervención coordinado por el prestigioso Centro de Estudios de Seguridad y Ciudadanía (Cesec) de la Universidad Cándido Mendes.

“Nunca se vieron tantos agentes, a un costo tan alto, movilizados para obtener tan poco”, dijo la coordinadora del proyecto, la socióloga Silva Ramos.

Según el estudio, en estos 120 primeros días también aumentó un 34 % la letalidad de la policía, con 444 personas muertas a manos de los agentes. Los homicidios dolosos, sin embargo, cayeron un 13 % y sumaron 1,794.

“Necesitamos inteligencia, medidas estructurales, de integración de fuerzas, de combate a la corrupción y diálogo con la sociedad. La intervención prometió todo eso, pero está entregando operaciones, tiroteos y más muertes en enfrentamientos, inclusive policiales”, manifestó Ramos.

El presidente conservador Michel Temer decretó la intervención poco después del Carnaval asegurando que el crimen “casi tomó el control” del estado de Río, levantando fuertes críticas de organizaciones defensoras de los derechos humanos.

La situación empeoró desde el fin de los Juegos Olímpicos de 2016 en ese estado al borde de la bancarrota, con constantes enfrentamientos entre policías y traficantes en las empobrecidas favelas y con las milicias parapoliciales dominando cada vez más territorio.

El ministro de Seguridad Pública, Raúl Jungmann, sugirió la semana pasada que la intervención –prevista hasta finales de año– debería prolongarse hasta fines de 2019 para “concluir el legado”. “Si tuviésemos más tiempo, mejores resultados vendrán”, dijo el ministro.

Desde que los militares llegaron, poco parece haber cambiado en Río. En este tiempo, se produjeron sonados casos de violencia como el asesinato de la concejal y activista negra Marielle Franco, mientras que solo la semana pasada un operativo policial obligó a cerrar el turístico teleférico del Pan de Azúcar y terminó con al menos siete presuntos traficantes muertos.

Fuente: POR ESTO!

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