El Estado se convierte en la economía más grande de EE UU en fijarse el objetivo de eliminar por completo los combustibles contaminantes en el sector eléctrico

Ni un paso atrás. El estado de California se ha comprometido por ley a obtener toda su electricidad de fuentes renovables antes de mitad de siglo. La primera economía de Estados Unidos se fija así el objetivo más ambicioso del país al poner por escrito el fin de los combustibles fósiles para generar energía. “No va a ser fácil. No va a ser inmediato. Pero hay que hacerlo”, dijo este lunes el gobernador, Jerry Brown, al aprobar la ley con su firma.

California es el segundo estado, tras Hawái, en adoptar este objetivo. La ley, que ha sido debatida durante dos años, se aprueba en plena batalla judicial entre California y el Gobierno federal por el intento de Donald Trump de rebajar las exigencias de contaminación a los coches, los permisos para perforar en busca de petróleo en la costa del Pacífico. La lucha contra el cambio climático se ha convertido, junto con la inmigración, en el principal campo de batalla entre California y el Gobierno de Trump, una batalla que se está librando no solo en retórica política, sino en más de una veintena de denuncias en los juzgados.

La ley SB 100 requiere que el 100% de la energía que se consume en el Estado provenga de fuentes renovables en el año 2045. Además establece un objetivo intermedio, de forma que para 2030 las compañías eléctricas ya deben obtener el 60% de su energía de fuentes renovables. El anterior objetivo estaba fijado en el 50%. Los datos de 2016 muestran que el estado ya había llegado al 46% e iba a alcanzar con facilidad un objetivo que en su momento parecía extremadamente ambicioso.

En Europa, Alemania obtiene ya el 53% de su electricidad de fuentes renovables, según cifras de Eurostat de 2016. España, el 36%. Varios países pequeños como Noruega, Islandia, Costa Rica y Uruguay ya han alcanzado el 100% de electricidad limpia.

California no es el primer estado en marcarse ese objetivo. Hawái (1,4 millones de habitantes) tiene una ley similar. Pero es el estado más poblado de EE UU con 39 millones de habitantes y además de ser la primera potencia económica del país es la quinta economía del mundo, tras superar a Reino Unido. Los proponentes y los apoyos de la ley destacan que el hecho de que una economía de ese tamaño se comprometa al 100% de energía renovable tiene algo de simbólico, para señalar el camino al resto del país y a la comunidad internacional.

“California es ahora la economía más grande del mundo que se compromete a tener un futuro del 100% de energía limpia. Esta nueva ley va a promover la innovación, creará trabajos y limpiará el aire que respiramos”, dijo el senador Kevin de León, principal promotor de la ley, que ya había impulsado la anterior legislación con objetivos concretos de energías limpias. De León ha sido el principal aliado en el legislativo del gobernador Brown, quien a los 80 años ha hecho de la lucha contra el cambio climático su principal preocupación política y el eje de su legado.

A pesar de ser aprobada prácticamente solo por los demócratas, que tienen amplia mayoría en las dos Cámaras estatales, la SB 100 ha conseguido apoyos públicos como el del exgobernador republicano Arnold Schwarzenegger. El actor es uno de los principales activistas contra el cambio climático en el Estado y bajo su mandato se aprobó la ley que comprometía por primera vez a California a reducir sus emisiones y sobre la que se ha ido construyendo la estrategia posterior contra el cambio climático. Estrellas de Hollywood, el exvicepresidente Al Gore o el multimillonario Tom Steyer, el mayor donante privado del Partido Demócrata, han apoyado también públicamente la ley. También ha recibido el apoyo editorial de Los Angeles Times, San Francisco Chronicle, San Jose Mercury News y Sacramento Bee, los cuatro periódicos más importantes del Estado.

El gobernador Brown, ha esperado dos semanas para convertir con su firma en ley la SB 100. La mayor oposición se encuentra en la industria agrícola del estado, que tiene una influencia relativa en la política de Sacramento. Si bien la agricultura solo supone el 2% de la economía de California, es también la fuente de empleo en los condados rurales del estado. La docena de demócratas que se opuso a su propio partido en este asunto representan a distritos rurales.

En cuanto a la oposición por parte de las compañías eléctricas y petroleras, argumentan que California tiene un impacto mínimo en las emisiones contaminantes en el mundo (el 0,2%) y que acelerar el uso de energías renovables acabará subiendo la factura de la luz. El pasado mes de mayo, la autoridad energética del Estado aprobó un código de construcción que obliga a todas las casas nuevas a partir de 2020 a instalar paneles solares.

Durante la firma de la ley, el gobernador Brown también anunció que aprobará una orden ejecutiva con el objetivo de que California sea neutral en sus emisiones, es decir, que emita tantos gases contaminantes como absorbe.

La firma de esta ley llega en una semana en la que San Francisco se dispone a acoger un foro contra el cambio climático para el que ha invitado a líderes europeos y asiáticos. El foro pretende lanzar una imagen de compromiso global con el Acuerdo de París, del que el presidente Donald Trump retiró a Estados Unidos este año, también con importante efecto simbólico.

El éxito de la SB 100, que estuvo en entredicho durante más de un año, tiene también un trasfondo electoral. De León ha lanzado una campaña para disputarle el escaño a la poderosa senadora Dianne Feinstein. Hace solo unos meses nadie le daba ninguna posibilidad contra la política más conocida de California. Sacramento especuló durante días con la posibilidad de que Brown vetara la ley para no beneficiar a De León frente a Feinstein en plena campaña.

Fuente: elpaís

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