Una confrontación abierta entre bandas internacionales venezolanos que mueven redes de prostitución en América Latina, tiene su epicentro en México y como principal punto de origen, Cancún.

De acuerdo con fuentes extraoficiales del Instituto Nacional de Migración, desde Quintana Roo se movilizan mes a mes más de 50 grupos de mujeres sudamericanas (principalmente venezolanas y colombianas) a distintas partes del país para darle vida a la red de prostitución.

El informe sostiene que las mafias colombianas enganchan a mujeres venezolanas y las traen principalmente a México, Costa Rica y Panamá, para explotarlas sexualmente.

Con engaños las logran sacar de su país prometiéndoles una mejor vida y sustentos, después las colocan en manos de las mafias locales, de acuerdo con el informe trata de personas de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

En el caso de México, la escala principal es Cancún. Las venezolanas son sacadas por los delincuentes colombianos debido a que Colombia es la puerta de Venezuela en todos los ámbitos ante la imperante situación que enfrentan, ya que lamentablemente cualquier oferta laboral les parece atractiva.

A partir de la crisis que vive Venezuela, miles de mujeres han caído en condiciones de vulnerabilidad, que ha sido aprovechada por cadenas criminales que las enganchan con falsas promesas laborales.

En este punto, las venezolanas llegan a Cancún y durante un período que comprende de dos a seis meses, con “colocadas” en centros nocturnos de la Riviera Maya, para trabajar en la red de prostitución.

Cumplido ese plazo son sacadas a otros estados de la República mexicana e incluso llegan hasta la Ciudad de México, donde la red tiene múltiples centros de operación e incluso casas de seguridad.

Para ingresar, elementos del Instituto Nacional de Migración, delegación Quintana Roo, recibían mes a mes una lista de quienes sí eran autorizados a ingresar al país “sin complicaciones” y bajo el estatus de “turistas”.

Mediante estas listas, colombianos y venezolanos ingresaron al país y se enrolaron en las filas de grupos delictivos.

Aunque el reporte del Consejo Ciudadano de Seguridad y Justicia afirma que muchos de los extranjeros sólo se quedaban en Cancún tres días y viajaban a otras partes del país, la realidad es que muchos de los sudamericanos que entraron mediante la red de influencias del Instituto Nacional de Migración, se quedaron a radicar en el estado, tanto en este municipio como en la Riviera Maya, Tulum e incluso la capital, Chetumal.

Esta situación se confirma con las denuncias y expedientes abiertos por la Fiscalía General del Estado, así como por las afirmaciones de la Secretaría Estatal de Seguridad Pública, del delito de trata de personas en Quintana Roo.

Conforme a los reportes policíacos, Quintana Roo se encuentra entre las 13 entidades federativas afectadas por grupos de colombianos que se dedican a llevar a cabo el sistema de trata de personas.

Cabe señalar que desde hace años, el estado de Quintana Roo fue ubicado dentro de los destinos utilizados por los grupos de delincuencia organizada, para cometer el delito de trata de personas, con fines de explotación sexual.

Cancún y Playa del Carmen han sido consideradas como las principales ciudades de la entidad, en donde se tienen altos índices de la comisión de este delito.

Una de las rutas que utilizan las redes de trata de personas dentro del país, comprenden Cancún-Campeche-Veracruz, Tampico y concluye en Matamoros, Tamaulipas.

Desde Chetumal, se tiene ubicado el lugar de ingreso entre la frontera de Belice y México y punto de llegada de personas del Caribe y Centroamérica, a Cancún, lugar clave para el turismo nacional e internacional y con gran demanda de servicios sexuales.

Pero las rutas no se limitan a territorio nacional, pues en Cancún hay una gran cantidad de mujeres que son traídas desde otros países, para ser prostituidas en bares o casas de masaje incluso en la Zona Hotelera.

Venezolanas, argentinas, rumanas, rusas, colombianas, cubanas, entre otras nacionalidades; son las preferidas por los grupos delictivos para prostituir en Cancún y Playa del Carmen.

Así, sin restricciones ni acoso de parte de las autoridades del estado o la federación, opera en este destino turístico una bien organizada red de tratantes de blancas al más alto nivel, con sofisticados métodos, costosas instalaciones y manuales, reglamentos internos, asistencia jurídica y mecanismos para otorgar comisiones hasta a los taxistas.

La confrontación criminal

La pelea de las mafias internacionales es a muerte. Prueba de ello ocurrió en abril pasado, cuando una pareja colombiana detenida con un connacional en este polo vacacional, presuntos integrantes de una banda de asaltantes dedicada al robo a mano armada de costosos relojes de marca en el exterior de supermercados, y beneficiados con la libertad por el Ministerio Público; por un ajuste de cuentas fue ejecutada a tiros en la Ciudad de México.

En los últimos años, células criminales conformada por colombianos han sentado su base de operaciones en Quintana Roo, primordialmente en los destinos turísticos de la zona norte de Quintana Roo; entre sus actividades delincuenciales se encuentran los préstamos “Gota a Gota” en el que cobran intereses del 20 por ciento mensual, los que no pagan les queman sus vehículos y en el peor de los casos son ejecutados, sistema importado de su país, prostitución, narcotráfico apenas el sábado fue detenido un sujeto de esta nación con una considerable cantidad de marihuana y actúan como sicarios.

La pareja sentimental ejecutada en la CDMX, Johanna Morales Mancera, de 40 años de edad, y Edier Quintero Ramírez, de 37 años, con su connacional Luis Carlos López, de 28 años, fueron detenido el pasado 2 de febrero en este polo vacacional por agentes de la Policía Ministerial de la Fiscalía General del Estado (FGE), dependencia que en su momento difundió en un comunicado que fue resultado de una exhaustiva investigación que permitió dar con el paradero de quienes han sido responsables de varios “atracos” en la ciudad.

Johanna Morales Mancera y Edier Quintero Ramírez, quienes manifestaron a las autoridades que residían temporalmente en un hotel de la emblemática Quinta Avenida de Playa del Carmen, y su cómplice Luis Carlos López, fueron liberados en el término constitucional de 48 horas, por el Ministerio Público, lo que causó un grave malestar, porque se presumió como un acto de protección a la banda de colombianos, ya que, desanimó a algunas víctimas de presentar una denuncia, al exigir que acreditaran la procedencia de los bienes robados y no la preexistencia de estos.

Fuente: PORESTO

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