Cansados están los habitantes del municipio de Isla Mujeres de ser el basurero de Cancún: los tres rellenos sanitarios que se construyeron, coincidiendo con el desarrollo y crecimiento del destino, fueron enclavados en terrenos de la zona continental, ante el consiguiente disgusto de los residentes en diferentes colonias de Rancho Viejo.

A la fecha y, pese a los proyectos que se tenían para los antiguos rellenos sanitarios, hoy en desuso, respecto a la creación de un mecanismo que extraería el biogás de los desperdicios acumulados por años, nadie sabe si en realidad se realizan los trabajos o no fue más que un engaño para convencer a las autoridades isleñas de permitir la creación de otro espacio similar, de nueva cuenta en terrenos de la zona continental del vecino municipio, cuyas dos celdas se encuentran al límite, motivo por el que se construye otra tercera celda sin fecha concreta para que esté lista.

La guinda del pastel es el millonario adeudo que el Ayuntamiento de Benito Juárez contrajo con las autoridades isleñas en concepto de contraprestación por el uso del relleno sanitario, que se verá en serios apuros para liquidar en virtud que el alcalde Juan Luis Carrillo Soberanis dio como plazo límite los últimos días de diciembre para saldar los 17 millones de pesos correspondientes a la contraprestación.

El primer relleno sanitario se construyó en el predio denominado “Sufre y Calla”, casi al final de la curva de la carretera a Rancho Viejo y cuando sus tres celdas se saturaron, se creó otro nuevo basurero con cinco celdas cuyo manejo fue pésimo, tal como corroboraron por espacio de seis años los residentes en Villas Otoch, Villas del Mar, Azul Bonampak y varias colonias de Rancho Viejo, quienes no soportaban la pestilencia.

Una vez clausurado dicho tiradero en el año 2013, lo cual fue celebrado por todo lo alto por las cientos de familias afectas por los malos olores, infecciones respiratorias y problemas en la piel, se hacía necesaria la construcción de un nuevo espacio en que verter la basura de Benito Juárez e Isla Mujeres, el cual también fue levantado en terrenos de la zona continental, en el área denominada Ramal Norte.

Fue entonces cuando las autoridades en turno de ambos municipios acordaron el pago de una contraprestación de 200 mil pesos mensuales, que serviría al gobierno isleño para sanear su propia estación de transferencia y mejorar la infraestructura de cara a la recolecta de basura, pero durante el mandato del ex alcalde Agapito Magaña Sánchez en ningún momento se presionó a la administración de Benito Juárez para hacer cumplir el término.

Y Benito Juárez no sólo no paga, sino que también cobra a los particulares que desean depositar directamente sus desperdicios en el actual relleno sanitario del Ramal Norte, tal como expresó molesto un comerciante cuyo negocio se ubica sobre la avenida Rancho Viejo, en la zona correspondiente al municipio de Benito Juárez.

“La recolecta de basura está fatal por aquí, los camiones no pasan con frecuencia y a veces los recolectores de Isla Mujeres me hacen el favor de llevársela, pero por lo general tengo que llevarla personalmente al relleno sanitario en mi camioneta, lo que implica gasto de combustible, pero encima me cobran, dependiendo del peso, por entrar con la basura, lo mínimo que me piden son 200 pesos, el chiste es que pago doble por el mismo concepto porque el municipio me exige el pago de la basura por adelantado para renovarme la licencia de funcionamiento, pero también me cobran cuando voy a tirarla a causa del mal servicio, entonces si no van a pasar los camiones, pues que no me cobren la basura”.

Fuente: Por Esto!

No comments so far.

Be first to leave comment below.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *