El Cenote Actun Tzub de El Naranjal, guarda cristalinas aguas, estalactitas, el misterio del sereque que se escondía ahí, pero aún falta rehabilitar la iluminación interior con focos alimentados con energía solar, según se constató durante un recorrido con el presidente del comisariado ejidal, Elías Cupul Ku.

La caverna se encuentra cerca del pueblo en dirección al oeste en un camino que conduce a las milpas de los ejidatarios, más o menos unos 500 metros, de ahí una desviación, a pocos metros ahí se encuentra un sendero delimitado con piedras y al final una escalera de madera con sogas para sostenerse.

Cuentan algunos pobladores que en ese lugar había una milpa y solían ver a un sereque que usualmente corría y desaparecía entre la vegetación, se ponían a buscarlo y no encontraban nada hasta que finalmente vieron que había un pequeño orificio donde se escondía y al escarbarlo para capturarlo se desfondó.

Este pequeño animal es de color café amarillento y se conoce como sereque en la Península de Yucatán, en maya “tzub”, pero en realidad su nombre científico es Dasyprocta punctata, aunque en otros lugares se denomina agutí centroamericano, guaqueque alazán en Chiapas, también en otras partes lo llaman cotuza, guatusa, ñeque, guatín, jochi colorado, cherenga, picure o añuje.

El interior del cenote Actun Tzub o Cenote Sereque es muy amplia, tiene varias escaleras en su interior para poder observar el agua cristalina, las formaciones rocosas de las paredes, las estalactitas, los peces, el vuelo de los murciélagos, los rayos solares que penetran en algunas aberturas, etcétera.

En las paredes rocosas se pueden observar las filas de cables y los focos, sin embargo, no encienden porque se descompuso el sistema de energía solar y hace falta rehabilitarlo, para que los turistas puedan disfrutar a plenitud el interior cavernoso.

En la entrada se encuentra el poste metálico color verde, en la punta el panel de energía solar, en la parte inferior la caja donde se encuentra el sistema eléctrico para acumular la carga y de ahí se desprende los cables hacia el interior del cenote.

El presidente del comisariado ejidal de El Naranjal, Elías Cupul Ku, explicó que van a rehabilitar el sistema de energía solar para que nuevamente se prendan las lámparas que se encuentran dentro del cenote, a fin de que los visitantes tengan la oportunidad de conocer este atractivo turístico.

Las aguas son tan cristalinas que no parece ser que los peces estén nadando sino volando, y además se puede caminar fácilmente el interior porque cuenta con escaleras de madera y de piedra, sin embargo, en las condiciones actuales se requiere una lámpara para poder iluminar el camino.

Fuente: POR ESTO!

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