El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) presentó los resultados del Módulo de Movilidad Social Intergeneracional en donde se revela que en el país las personas de piel clara tienen mayores oportunidades educativas y laborales que los de piel más oscura.

El Inegi realizó la encuesta a personas de entre 25 a 64 años en 2016, en 32 481 hogares. El objetivo fue conocer cómo y qué ha determinado los cambios en la situación económica de esta población de 61 millones 827 mil 469 personas.

Cuando los entrevistados fueron cuestionados sobre la mejoría de su situación económica, los que se autoclasificaron en tonalidades más oscuras percibieron en menor medida mejoras (48 por ciento), mientras que quienes se autoclasificaron en la tonalidad más clara, aumentaron su percepción (52 por ciento).

En el Módulo se utilizó la escala cromática utilizada en el Proyecto sobre Etnicidad en América Latina (PERLA, por sus siglas en inglés), que clasifica la piel en 11 tonalidades con el propósito de que el propio entrevistado identifique su color, explica el Inegi en un comunicado.

“De las personas que se autoclasificaron en las tonalidades de piel más clara, solo 10 por ciento no cuenta con algún nivel de escolaridad, mientras que la cifra se eleva a 20.2 por ciento para las personas que se autoclasificaron en las tonalidades de piel más oscuras”, revela el estudio.

Con las personas que se autoclasificaron en las tonalidades de piel más oscura, el Inegi observó un mayor rezago educativo (28.8 por ciento), las personas con tonalidades de piel más clara tienen porcentajes más altos en educación media superior y superior, con porcentajes que van de 29.3 por ciento a 44.4 por ciento.

Respecto al ámbito laboral, el Inegi señaló que “mientras más oscuro es el color de piel, los porcentajes de personas ocupadas en actividades de mayor calificación se reducen. Cuando los tonos de piel se vuelven más claros, los porcentajes de ocupados en actividades de media y alta calificación se incrementan”.

También la ocupación de padres influye, señala el estudio: cuando los niveles de escolaridad que alcanza la población de 25 a 64 años se relacionan en primera instancia con la persona que cumple las responsabilidades de proveedor económico principal.

“Cuando el padre y la madre son los proveedores económicos, una de cada dos personas (47.5 por ciento) alcanza el nivel de escolaridad de media superior o superior”, señala el Inegi.

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