Desconfiar de cuentas aparentemente no controladas por humanos y analizar el origen de noticias en redes sociales frente a posibles acciones de desinformación ciudadana en el ciberespacio son algunas medidas

Desconfiar de cuentas aparentemente no controladas por humanos y analizar el origen de noticias en redes sociales frente a posibles acciones de desinformación ciudadana en el ciberespacio son algunas medidas incluidas en un decálogo recién publicado por el Centro Criptológico Nacional (CCN) adscrito al CNI.

Las diez medidas forman parte del informe «Buenas Prácticas BP/13 Desinformación en el ciberespacio» realizado por el CCN-CERT, en donde se detallan las características y metodología de las acciones de desinformación que se lanzan actualmente en el ciberespacio de modo que el ciudadano se proteja y evite ser cómplice involuntario de acciones ofensivas.

Según el documento, es necesario que «los usuarios de medios digitales estén prevenidos para detectar campañas de desinformación», que es uno de los mayores retos de seguridad del país y evitar ser manipulados. Las medidas que incluye el decálogo son las siguientes:

1. Analizar la fuente de las noticias que se reciben y consumen. En ocasiones las noticias provienen de plataformas digitales «no tradicionales» con escasa transparencia. Es importante conocer qué medio publica una noticia, su trayectoria y qué periodistas, empresas o países están detrás de la publicación.

2. Dudar de los pantallazos que se reciben en redes sociales. Cuando se reciben noticias también en formato de imagen se recomienda una dosis de prudencia y escepticismo. Existen multitud de programas informáticos de muy fácil uso que permiten retocar o modificar imágenes con falsos titulares de medios tradicionales o de cuentas y perfiles en redes sociales de personas reales.

3. Preguntarse quién ha compartido la noticia con uno y en qué contexto. No se debe creer todo lo que se lee en redes sociales especialmente mensajes o comentarios publicados por cuentas y perfiles anónimos. Incluso si el mensaje se recibe de un amigo, uno debe verificar la fecha del envío, la fuente y qué otros medios lo han difundido.

4. Ojo con las falsas cuentas «humanas». Cada vez surgen más cuentas que parecen manejadas por humanos pero quienes están detrás son robots o terceras personas que controlan perfiles diversos. Antes de seguir a alguien uno debe analizar esa cuenta, ver si genera contenido propio o si hace un excesivo uso de la red social.

5. Evitar ser parte del algoritmo. Para generar una opinión bien formada, crítica y contrastada se recomienda acceder a fuentes de información alternativas a las que por defecto contactan automáticamente con uno en función de sus aficiones u opiniones como propician los algoritmos de las plataformas de comunicación tras identificar los gustos de cada persona.

6. Leer la letra pequeña. Al informarse en formatos digitales uno no debe quedarse solo con el titular o una fotografía, sino que tiene que leer la noticia completa y analizar si los datos están contrastados y si las citas y opiniones recogen pluralidad de opiniones.

7. Mantenerse alerta con contenidos patrocinados de origen desconocido. Se debe desconfiar de toda polémica o contenidos políticos patrocinados por perfiles anónimos o no vinculados con asociaciones, partidos políticos o instituciones reales.

8. Desconfiar de estrellas invitadas. Algunos actores relevantes participan en determinadas discusiones de acuerdo a agendas políticas y económicas muy determinadas pero desconocidas por la audiencia final.

9. Pensamiento crítico y cabeza fría. Determinados agentes políticos utilizan la comunicación digital para enfrentar a la opinión pública y movilizar el legítimo descontento del ciudadano. Participar en debates enriquece la democracia y la pluralidad política pero se recomienda racionalidad, respeto y pensamiento crítico.

10. Tú puedes parar un conflicto. Las actuales acciones de desinformación se basan en la rapidez y viralidad con la que se expanden las noticias, los rumores y los comentarios. «Todos formamos parte y somos eslabones de las campañas de desinformación. Es importante ser conscientes de que podemos ser utilizados como peones de estrategias patrocinadas y gestionadas por agentes desconocidos con intereses políticos no declarados», según la guía. Por eso, es importante estar alerta ante los contenidos recibidos y no contribuir a difundir informaciones no contrastadas o de dudosa trazabilidad y procedenci

Fuente: ABC

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