Quince diputados avalaron a ciegas, el pasado 29 de diciembre de 2018, la nueva Ley Orgánica del Poder Legislativo* Desde la reunión de comisiones previa a la sesión se ocultó el documento, pues no se entregó a los diputados integrantes, que sólo recibieron una exposición general de la Dirección de Apoyo Jurídico y le dieron aprobación sin revisión * Horas después en el pleno tampoco se expuso el contenido del dictamen ni se hizo un resumen del mismo * No obstante, los legisladores presentes lo aprobaron por la vía rápida sin debate alguno * Ahora despierta suspicacias de que pudo ser modificado con fines políticos por instrucción de Eduardo Martínez Arcila, presidente de la Gran Comisión, pues tampoco se difundió al público, en violación a las obligaciones de transparencia del Poder Legislativo

Chetumal.- Cómplices de la opacidad y la simulación en el Poder Legislativo, 15 diputados avalaron a ciegas el pasado 29 de diciembre de 2018, la nueva Ley Orgánica del Poder Legislativo sin contar con el dictamen.
El 29 de diciembre de 2018, a las 2 de la tarde, se realizó la sesión de Comisiones donde se abordó el tema, apenas unas horas antes de pasar por el pleno, pero desde ese momento se ocultó el documento, pues los legisladores no tenían de manera física ni digital el dictamen en relación.

Esta ley es importante porque en ella se establece la manera en cómo se rotará la presidencia de la Junta de Coordinación, la cual sustituirá a la Gran Comisión, pero también su integración, derecho a voto, atribuciones y la organización interna de la Legislatura.

Pero todo esto se ha impedido al público conocerlo, porque desde el mismo trabajo de comisiones, el actual presidente de la Gran Comisión, Eduardo Martínez Arcila, ha actuado en contra de la transparencia a la que está obligada la Legislatura, y ha ocultado el documento a los ciudadanos, mismo que los diputados tampoco tuvieron en sus manos ni leyeron antes de aprobarlo a ciegas.

De acuerdo con el video de la sesión, queda de manifiesto que ni el propio presidente de la Gran Comisión tenía suficientemente claro el contenido final del dictamen, y prácticamente la información que se vertió a los legisladores de la Comisión de Puntos Legislativos fue una explicación incompleta y genérica del director jurídico.
Dentro de los puntos tratados se manifestó que la Junta de Coordinación Política que sustituirá a la Gran Comisión cambiará de presidente cada año, y que será dirigida por las tres bancadas con más diputados de la legislatura.

En la breve sesión de 20 minutos, se dijo que los cambios entrarán en vigor durante la próxima legislatura, en donde habrá una nueva organización de diversas áreas, que supuestamente no implicará nuevas contrataciones sino reacomodos. Dentro de los cambios más importantes desaparecerá el oficial mayor y se crea la figura de Secretario General.

Apenas con unas horas de diferencia, la nueva Ley Orgánica fue aprobada “a ciegas” por 15 diputados en la sesión del pleno, donde el dictamen nunca se leyó ni se puso a debate.

Los que alzaron la mano sin exponer la irregularidad al no tener ni física ni digitalmente el documento fueron Gabriela Angulo Sauri (PAN), José Luis González Mendoza (PRI), María Yamina Rosado (PAN), Juan Carlos Pereyra Escudero (Independiente), Alberto Vado Morales (PRI), Leslie Angelina Hendricks Rubio (PRI), Emiliano Ramos Hernández (independiente), Juan Ortiz Vallejo (independiente), Teresa Sonia López Cardiel (independiente), José de la Peña Ruiz de Chávez (PVEM), Ramón Javier Padilla Balam (Nueva Alianza), Eugenia Guadalupe Solís Salazar (PAN), Eduardo Lorenzo Martínez Arcila (PAN), Luis Ernesto Mis Balam (independiente) y Adriana del Rosario Chan Canul (Nueva Alianza).

En la sesión no fue leído el contenido del dictamen, no se hizo resumen de los cambios que trae la nueva ley, siendo que el diputado Ramón Javier Padilla Balam sólo efectuó un discurso genérico y posteriormente, a nombre de la Comisión de Puntos Legislativos, pidió a los diputados aprobar en lo general y particular el dictamen, que ni siquiera tuvo en sus manos.

Ningún diputado hizo observación en tribuna del asunto, por lo que fueron parte de esta aprobación “fast track y a ciegas”, que ahora genera fuertes sospechas en el sentido de que el documento pudo ser modificado posteriormente.
Lo anterior porque violando las leyes de trasparencia, el decreto de la nueva Ley Orgánica del Poder Legislativo nunca se subió a la página y, tras la estrepitosa derrota de los candidatos del PAN-PRD, en la mayoría de los distritos se registraron señalamientos que la ley estaba siendo modificada en lo oscurito.

De tal manera en la XV Legislatura, encabezada por Eduardo Martínez Arcila, que ahora trata de distraer el tema respecto a la publicación de la ley en el Periódico Oficial, cuando lo más preocupante es la opacidad y haber ocultado el documento a la sociedad, incurre en conductas que no habían sido tan descaradas en legislaturas pasadas, mostrando lo que ha sido evidente desde que asumió el cargo, pues se le olvido “el cambio” que prometió.
En este asunto, el director jurídico del Congreso del Estado, Lizandro Landeros Lima, está directamente implicado en las anomalías que envuelven el ocultamiento de la nueva Ley Orgánica aprobada desde diciembre de 2018, que hasta el momento no se encuentra en la página del Poder Legislativo ni ha sido publicada por el Periódico Oficial del Estado.

El presidente de la Gran Comisión, Eduardo Lorenzo Martínez Arcila, es el autor intelectual de este acto de ilegalidad, que se desarrolla precisamente donde se crean las leyes y se modifican las existentes.

Lo anterior porque es señalado de haber ordenado esta irregularidad con fines políticos y partidistas, para no publicarse hasta conocer el resultado de la elección del 2 de junio.

Cabe hacer mención que los dictámenes se arman en el área jurídica, de ahí los turnan a Proceso Legislativo para que se incluyan en los órdenes del día de las sesiones. Sin embargo, todo indica que desde el área jurídica no se turnó a Proceso Legislativo y por eso no se entregó a los diputados el dictamen, ni al área de Transparencia para que sea subido a la página del Poder Legislativo.

En este sentido, resulta evidente para quienes han trabajado en el Poder Legislativo que el documento fue retenido por instrucciones del presidente de la Gran Comisión por cuestiones políticas, siendo que se mostró una clara resistencia a aceptar esta iniciativa desde un principio.

Por ende, el haber ocultado esta ley aprobada por el Pleno desde el 29 de diciembre de 2018, representa responsabilidades de diversas áreas, pero queda claro que las órdenes de estas irregularidades salieron del diputado Eduardo Martínez Arcila, quien seguirá siendo diputado en la XVI Legislatura sin haber hecho esfuerzo alguno, a pesar de los serios señalamientos desde que era legislador electo hasta su desempeño como presidente de la Gran Comisión.

Fuente: PORESTO

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