img_1438660793_98c71ae2c6ea076fddfdEl presidente estadounidense, Barack Obama, enmarcó el lunes el cambio climático como el reto más difícil y urgente de nuestro tiempo, cuando anunció su primer plan para limitar las emisiones resultantes de la generación de energía en el país.
“Esta es una de esas raras ocasiones, debido a su magnitud y su alcance, en las que si no hacemos las cosas bien, no será posible revertirlas. Y podríamos no ser capaces de adaptarnos a ellas”, dijo Obama en la Casa Blanca.
El denominado “Plan de Energía Limpia” presentado por Obama busca que Estados Unidos reduzca para 2030 en un 32% las emisiones de carbono de las centrales termoeléctricas respecto a los niveles e 2005.
Las plantas de generación de energía eléctrica son responsables de cerca del 40% de las emisiones de dióxido de carbono de Estados Unidos, el principal gas de efecto invernadero que contribuye al cambio climático.
Por esto, Obama describió la medida como “el paso más importante que Estados Unidos haya dado en la lucha contra el cambio climático”.
La Unión Europea inmediatamente saludó el plan de Obama y su “esfuerzo sincero” por reducir las emisiones de dióxido de carbono.
El anuncio es el pistoletazo de largada de una cruzada medioambiental que le tomará al presidente varios meses y que se espera defina su legado.
De igual forma, el Fondo Mundial para la Naturaleza y el Gobierno alemán aplaudieron el propósito anunciado por EU.
En diciembre, representantes de todo el mundo se reunirán en París para discutir a fondo las medidas diseñadas para limitar el aumento de la temperatura mundial en dos grados Celsius.

Mero “alarmismo”

Pero los comentarios de Obama no tuvieron un recibimiento demasiado entusiasta en el Congreso controlado por los republicanos, quienes describieron las medidas como una “extralimitación” de un presidente “de mano dura”.
En su propuesta inicial de hace un año, el objetivo trazado por el gobierno de Obama era de 30%.
“Estas enormes regulaciones no sólo serán incapaces de afectar significativamente el cambio climático, sino que además terminarán dañando más el medio ambiente, porque habrá que tercerizar la producción de energía a países con registros medioambientales pobres, como India y China”, dijo el líder de la mayoría en el Senado Mitch McConnell.
El líder de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, acusó a Obama de elegir “un legado verde en lugar de una economía en crecimiento”.
Y un grupo de presión pro-carbón (American Coalition for Clean Coal Electricity) amenazó con probables acciones legales. El gobierno de Obama “está poniendo en marcha un plan ilegal que aumentará los costos de la electricidad y dejará a la gente sin empleo”, aseguró.
Pero Obama descalificó esta clase de comentarios como mero “alarmismo”.
“Cuando el presidente (Richard) Nixon decidió hacer algo con el smog que estaba ahogando nuestras ciudades, le advirtieron que arruinaría la industria automotriz. Y eso no sucedió”, dijo.

Seguridad en riesgo

En un acto en la Casa Blanca, el presidente enfatizó que, según el Pentágono, los efectos del cambio climático ya están poniendo incluso “en riesgo” la seguridad nacional de EU.
En su discurso, el mandatario recordó que de esas plantas termoeléctricas procede “aproximadamente un tercio” de la contaminación total por carbono del país y remarcó que su plan es el paso “más importante” tomado jamás en EU para combatir el cambio climático.
Obama detalló, asimismo, que el Gobierno federal dará a los estados “tiempo y flexibilidad” para cumplir con la nueva normativa fijada por la Agencia de Protección Medioambiental (EPA, por su sigla en inglés).
“Solamente tenemos un hogar, un planeta. No hay un plan B”, urgió Obama al admitir que ningún país por sí solo puede hacer lo suficiente para frenar el calentamiento global.
Obama también afirmó que, como dejó claro el Papa Francisco en su encíclica sobre el cambio climático, la lucha contra este problema global es “una obligación moral”.
“El cambio climático ya no es solamente sobre el futuro que predecimos para nuestros hijos y nietos. Es sobre la realidad que estamos viviendo cada día, ahora mismo” enfatizó Obama.

Deshielo récord

Los glaciares se derritieron en la primera década de este siglo a un ritmo que batió todos los records desde que existen observaciones directas, señaló hoy el Servicio Mundial de Vigilancia de los Glaciares.
Su último estudio revela que los glaciares observados han perdido cada año entre medio y un metro de su capa de hielo en el periodo entre 2000 y 2010, y señaló que, incluso sin cambio climático, este fenómeno continuará.
El Servicio Mundial de Vigilancia de los Glaciares, que funciona desde la Universidad de Zurich (Suiza), comparó sus observaciones de la primera década del siglo XXI con todos los datos reunidos anteriormente, sea a través de expediciones científicas, muestras recogidas en el aire, imágenes de satélite o mediante reconstrucciones de fuentes escritas y pictóricas.

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