La liposucción no es la única salida para los que sufren de doble mentón.

¿Sabía que el 61% de las mujeres en España están preocupadas por su papada y son las que más lo están a nivel mundial? El doble mentón está entre sus tres preocupaciones estéticas, por detrás de las bolsas de los ojos y la flacidez de la piel, porque es un problema que no se elimina ni con dietas ni con tratamientos de cabina.

Es congénito, y las personas están predispuestas genéticamente a sufrirla (solo en unos pocos casos puede deberse a un desarrollo excesivo de la musculatura del suelo de la boca), y ese acúmulo afecta por igual a anatomías gruesas y esbeltas. «Es muy habitual en personas de constitución delgada y se desarrolla generalmente durante la adolescencia porque es cuando las células presentan más apetencia por captar grasa», explica el cirujano plástico Rubén García Guilarte.

Se trata de un proceso natural que poco tiene que ver con el tipo o cantidad de comida que se ingiera. Si los adipocitos de esta zona están programados para acumular grasa, esto sucederá sin que pueda ponerse remedio alguno», asegura este doctor. ¿Soluciones? Hasta la fecha, la única realmente efectiva era la liposucción, porque las células grasas que conforman esa zona son resistentes a la infiltración de lipolíticos, la mesoterapia y cualquier tipo de maquinaria cosmética y la única forma de eliminarlas pasaba por su extracción mediante una cánula. Pero han surgido nuevas alternativas no invasivas, Belkyra y Coolsculpting, que llegan para remodelar el óvalo sin pasar por el quirófano.

Infiltraciones de ácido «destructor»

Belkyra actúa como una liposucción química, destruyendo los adipocitos o células grasas culpables del doble mentón.

¿Para quién?: Hombres y mujeres no obesos, con papada grasa de moderada a media, y flacidez leve. Cuanto más jóvenes mejor, porque la piel tiene mejor retracción y densidad. En los hombres puede costar un poco más, porque su piel es más gruesa.

¿Qué es?: Una versión sintética del ácido desoxicólico, que actúa como un‘detergente’, destruyendo el adipocito en lugar de vaciarlo, por lo que este no puede volver a llenarse. Belkyra -así se llama- además de destruir la grasa actuando como una ‘liposucción’ química, produce una ligera fibrosis, favoreciendo así la producción de colágeno y la consiguiente retracción y sostén de la piel de la zona, para evitar que la piel quede descolgada y se produzca el conocido como «cuello de pavo».

¿Cómo?: Se realiza un mapeo de los puntos de infiltración (al tratarse de una región cruzada por nervios y venas importantes requiere un conocimiento exhaustivo de la anatomía facial), se aplica anestesia y se realizan unas 20 micro-infiltraciones con una aguja muy fina, dirigidas directamente a los adipocitos.

¿Duele?: Se nota una sensación de quemazón y una ligera molestia local debida a la inflamación producida por la acción del fármaco, pero va disminuyendo a lo largo de los días.

¿Post?: Durante dos o tres días la papada estará un 15% más hinchada pero esa hinchazón es bienvenida porque es la responsable de la retracción cutánea. Pueden aparecer hematomas o enrojecimiento, y en algunos casos adormecimiento y una ligera pérdida de sensibilidad que desaparecería progresivamente.

¿Resultados?: Se aprecian tras un par de semanas.

¿Sesiones?: Un mínimo de 2 y un máximo de seis, espaciadas de al menos un mes.

¿Precio?: Desde 520€ hasta 2000 € por sesión.

¿Dónde?: En Madrid: Dras Mira+Cueto; Dra. Isabel de Benito (Clínica Porcuna&deBenito); Dra. Elia Roó (clínica Clider); Dra. Rosso (Clínica Lajo Plaza); Dra. Moreno Pentinel (Eres Estética Médica), Dr. Plaza (Instituto Maribel Yébenes); Dr. Ricardo Ruiz (Clínica Dermatológica Internacional), Dr. Ángel Martín (Clínica Menorca); Dra. Natalia Jiménez (Grupo Pedro Jaén). Málaga: Dr. Fernando Urdiales (Instituto Médico Miramar). Barcelona: Dr. Junco (Clínica Tufet); Dra. Ribé (Institut Natalia Ribé). Zaragoza y Teruel (Alcañiz): Dra. Purina Espallargas.

Congelación de adipocitos

El «coolsculpting» remodela el óvalo facial sin pasar por el quirófano aplicando frío sobre la grasa acumulada en el cuello

¿Para quién?: Personas no obesas, con grasa localizada y que no quieren infiltrarse soluciones extrañas al organismo.

¿Qué es?: Aplicación de frío controlado sobre la grasa. Coolsculpting es una técnica desarrollada por científicos de la Universidad de Harvard en el Hospital General de Massachussets (Boston) que demostró que las células grasas son más vulnerables al efecto de enfriamiento que otros tejidos adyacentes, y por tanto pueden ser eliminadas mediante el frío sin dañar la piel de alrededor. Los adipocitos tratados se cristalizan (congelan), las células grasas entran en apoptosis, los macrófagos se comen la grasa y con el tiempo, el organismo procesa esa adiposidad y la elimina a través del sistema linfático, consiguiendo una versión más esculpida del doble mentón.

¿Cómo?: Se coloca un cabezal específico sobre el área a tratar (hasta ahora solo había para corporal, pero la novedad es el «CoolMini» para papada) y se aplica el frío (hasta -11º) durante 45 minutos aproximadamente (en ocasiones es necesario tratar 3 zonas y el proceso será más largo y costoso)

¿Duele?: Es molesto los cinco primeros minutos. Luego la zona se adormece y es muy soportable. Vuelve a ser doloroso cuando, al terminar la sesión, se masajea la zona tratada para «movilizar» los adipocitos que se han congelado. Estos «crujen» como si fueran escarcha.

¿Post?: La zona estará ligeramente inflamada dos días y con sensación de hormigueo durante 2 o 3 semanas (según la cantidad de grasa eliminada)

¿Resultados?: A partir de la tercera semana se notan los efectos y mejora gradualmente en los 3 meses posteriores.

¿Sesiones?: Con dos el contorno se reduce de forma definitiva.

¿Precio?: 600 € por zona y sesión.

¿Dónde?: En Madrid: Instituto de belleza Maribel Yébenes.

Fuente: ABC.

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