Fuerzas aéreas de México y EE.UU. realizan la práctica Amalgam Eagle 2019, para fortalecer la detección de aviones ilegales* El evento se realiza del 15 al 19 del presente mes, incluyendo este año a Chihuahua y Quintana Roo * La zona sur quintanarroense es punto de entrada de jets y avionetas cargadas de droga, que cruzan la frontera con Belice procedentes de Sudamérica, y aterrizan en pistas clandestinas en las áreas rurales de los municipios Othón P. Blanco y Bacalar, así como en el sur del estado de Campeche * En el ejercicio aéreo la FAM, adscrita a la Sedena, participa con el Comando Norteamericano de Defensa Aeroespacial y el Comando Norte de Estados Unidos

Chetumal.- La Fuerza Aérea Mexicana (FAM), adscrita a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), participa en el ejercicio aéreo Amalgam Eagle 2019, que realiza en coordinación con el Comando Norteamericano de Defensa Aeroespacial y el Comando Norte de Estados Unidos.

El evento se realiza del 15 al 19 de julio del 2019 en los estados de Chihuahua y Quintana Roo, con el objetivo de fortalecer la coordinación “entre autoridades de ambos países para el entendimiento mutuo en problemas comunes en la zona fronteriza”, y especialmente para detectar el sobrevuelo de naves usadas en el tráfico de narcóticos y presuntas actividades terroristas, informó la Sedena en un comunicado.

De acuerdo con la Sedena, este evento binacional se realiza anualmente desde 2014 para intercambiar información en la interceptación de supuestas aeronaves ilícitas que invadan el espacio aéreo de ambos países, y éste será el sexto año consecutivo en efectuarse.

En estas prácticas intervienen aviones de ambas naciones equipados con instrumentos que les permiten detectar cualquier aeronave que intente penetrar el espacio aéreo, y reaccionar adecuadamente para interceptarla.
La Secretaría de la Defensa Nacional afirmó que en estos ejercicios, cada fuerza aérea actúa de manera coordinada, pero desde sus respectivos territorios.

“El ejercicio se llevará a cabo con aeronaves equipadas para la detección e interceptación, que permitan la reacción y el fortalecimiento de los vínculos de coordinación entre los participantes, operando cada quien en su territorio y haciendo la entrega del objetivo aéreo en la frontera, con pleno respeto a la soberanía de cada país”, precisó el comunicado de prensa.

Asimismo, detalló que los objetivos principales del ejercicio son: “Mantener las capacidades operativas y de comunicaciones entre el Comando Norte de los E.U.A. y la Secretaría de la Defensa Nacional para aplicar un concepto operacional común en el ámbito aéreo continental.

Mediante el intercambio de información, conducir operaciones de detección e identificación de objetivos aéreos sospechosos, ilícitos o de amenaza.

Continuar trabajando en el diseño y empleo del protocolo a seguir dentro del proceso de comunicaciones, sobre aeronaves ilícitas transitando en los espacios aéreos de México y los Estados Unidos de América.
Implementar procedimientos de respuesta susceptibles de mejorar para ambos países, dependiendo del tipo de vuelo que se esté realizando, sea sospechoso, ilícito o de amenaza”.

En el final del comunicado, la dependencia afirma que “con este tipo de ejercicios se fortalece la coordinación entre autoridades de ambos países para el entendimiento mutuo en problemas comunes en la zona fronteriza, fortaleciendo además las relaciones militares entre México y los E.U.A.”.

La importancia de que el ejercicio aéreo Amalgam Eagle 2019 entre las fuerzas aéreas de México y Estados Unidos abarque al estado de Quintana Roo radica en que la zona sur de esta entidad federativa es punto de entrada de aviones jet y avionetas con cargamentos de droga, que atraviesan la frontera con Belice procedentes de Sudamérica, más precisamente de Colombia y Venezuela, y aterrizan en pistas clandestinas ubicadas en la zona rural de los municipios quintanarroenses de Othón P. Blanco y Bacalar, pero que también sobrevuelan su territorio para bajar cargamentos en el sur del estado de Campeche, en los municipios de Calakmul y Hopelchén.

Asimismo, existen “bombardeos” de droga en vuelos rasantes en el río Hondo, que es la línea divisoria natural con Belice en la colindancia con Quintana Roo, así como en el Mar Caribe, en las inmediaciones de la Costa Maya.

Portales especializados en temas aeronáuticos señalan que en este ejercicio conjunto se espera que la Fuerza Aérea Mexicana ponga a prueba aeronaves multipropósito T-6C Texan II y EMB-145 AEW & C, utilizados para labores de reconocimiento aéreo y vigilancia aérea, respectivamente.

El avión T-6C Texan II es un monomotor de 10.20 metros de largo, 3.30 metros de alto y envergadura de 10.20 metros, que se eleva hasta a más de 9 kilómetros de altura (31 mil pies), utilizado por las Fuerzas Armadas Mexicanas para labores de reconocimiento aéreo, pues está dotado de arquitectura abierta totalmente digital y rendimiento de motor similar a un jet.

En tanto, el avión EMB-145 AEW & C es un bimotor de 29.87 metros de longitud, 7.22 metros de alto y 21 metros de envergadura, que se eleva hasta a más de 9 kilómetros (30 mil pies), y que se utiliza para labores de reconocimiento y vigilancia aéreos, por tener un sistema de misión desarrollado en el radar Ericsson Erieye, que es un sistema de alerta temprana y control aerotransportado, basado en el radar activo de barrido electrónico, y con capacidad de detectar objetivos a más de 300 kilómetros de distancia.

El avión también cuenta con medidas de vigilancia electrónica para monitorear las comunicaciones y las actividades no relacionadas con las comunicaciones.

Cabe mencionar que el Comando Norte de los Estados Unidos (USNORTHCOM, United States Northern Command en inglés), dependiente del Departamento de Defensa de ese país y con base en Colorado Springs, Colorado, tiene presencia y tarea primordial de proteger los espacios aéreos, terrestre y marítimo de Estados Unidos, e influencia en los de Canadá y el Golfo de México.

Los militares mexicanos, sobre todo los de Fuerzas Especiales, se capacitan y realizan ejercicios conjuntos cada año con sus homólogos del Comando Norte.

En tanto, el Comando Norteamericano de Defensa Aeroespacial (NORAD, North American Aerospace Defense Command en inglés), con base en Cheyenne Mountain, Colorado, tiene como misión fundamental proveer comunicación global, detección, validación y alerta de posibles ataques de misiles balísticos hacia Norteamérica, abarcando detección continental; pero también provee alerta temprana en tiempo de paz en caso de que el espacio aéreo esté comprometido.

Después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, la misión del centro incluyó la monitorización de todos los vuelos realizados en Estados Unidos.

En Quintana Roo, la Fuerza Aérea Mexicana tiene presencia en los aeropuertos de Cancún y Chetumal, y cuenta con su sede en la Base Aérea Militar Número 4, en Cozumel, que fue ocupada por el histórico Escuadrón 201 en la Segunda Guerra Mundial.

En agosto de 2018, oficiales del Comando Norte de Estados Unidos adiestraron a miembros de las Fuerzas Especiales de la Armada de México precisamente en la isla de Cozumel, donde se encuentra el Subcentro de Adiestramiento y Buceo de las Fuerzas Armadas Mexicanas.

Fuente: PORESTO

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