La modelo inglesa, que sale desde hace unos meses con Brooklyn Beckham, está plenamente integrada en la familia, y vive su relación a la vista de todos en las redes.

“Brooklyn, tú y yo contra el mundo. Te querré siempre, Hana”. Esa es la frase que la modelo inglesa Hana Cross hizo grabar en el regalo que le dio a su novio, Brooklyn Beckham, por San Valentín. Y aunque el mensaje era bastante íntimo, el primogénito de David y Victoria Beckham no debió de pensar lo mismo cuando decidió compartir la imagen con los 11,5 millones de personas que le siguen en Instagram. En cualquier caso, no parece que “el mundo” esté en contra de esta joven pareja, que está viviendo su incipiente relación (habrían comenzado a salir el pasado otoño) a la vista de todos en las redes sociales. No hay día que los medios no escudriñen las Stories de ambos para enterarse de sus pasos: ellos besándose en un coche, en un callejón en Nueva York o frente a la torre Eiffel; ella asegurando que tiene “el novio más mono de la historia” tras mostrar el ramo de rosas que él le ha enviado; ambos con atuendos coordinados en el gimnasio… El enfoque llama la atención por ser totalmente opuesto a la discreción con la que Brooklyn, que cumple 20 años el 4 de marzo, manejó su relación intermitente con la actriz Chloë Grace Moretz.

Quienes parecen haberle dado el visto bueno sin reservas a la modelo son los padres de Brooklyn. Cross, de 21 años, y que en la actualidad está representada por cuatro agencias diferentes (en Londres, París, Los Ángeles y Nueva York), ha sido la primera “novia de” en unirse al clan Beckham en un desfile de Victoria: el pasado 17 de febrero se sentó entre Brooklyn y Cruz (y a solo cuatro personas de distancia de Anna Wintour) en la presentación de la colección de otoño-invierno 2019 de la diseñadora. No es, ni mucho menos, el único evento reciente que ha compartido con su familia política: los British Fashion Awards, la fiesta de Nochevieja en la casa de campo de los Beckham, la presentación de la última colección de Kent and Curwen (la firma de sastrería de la que David es socio), el lanzamiento de la colaboración de Victoria con Reebok o el debut de su canal de YouTube son solo algunos de ellos.

Además, Cross está tan plenamente integrada en la familia que, según ha publicado The Sun, sus “suegros” van a acondicionar un anexo antes ocupado por el servicio doméstico en su mansión de Holland Park (la compraron por 31 millones de libras en un área conocida como Millionaire’s Row, o ‘la fila de los millonarios’) para que Brooklyn, de vuelta de Nueva York (donde estudió fotografía en Parsons), pueda tener más privacidad con ella antes de independizarse del todo. Hasta Harper, la hermana de Brooklyn, estaría encantada con Hana, como se deduce de una publicación en Instagram donde la modelo revelaba que la pequeña, de 7 años, les había preparado el desayuno.

En cuanto a la faceta profesional de Hana Cross –que todavía no aparece listada en Models.com–, de momento está solo despegando. De ojos verdes y pelo castaño, ha posado para Asos, New Look, Topshop o Fendi, aunque la web del Vogue estadounidense ya le ha dedicado un artículo a su ecléctico estilo personal, que definen como “un guardarropa imaginativo lleno de marcas excitantes y streetwear deseable”. Y añaden: “Fan de los detalles extravagantes –denim bordado, logos atrevidos y colores vivos–, se asegura de incluir algo poco convencional en cada uno de sus atuendos”. Su forma de entender la moda la convierte en la perfecta embajadora de las prendas de Victoria Beckham; de hecho –y como no podía ser de otra forma en una familia que ha convertido la promoción cruzada entre sus miembros en un arte–, Hana ya ha aparecido con prendas de Victoria tanto en su propia cuenta de Instagram como en las redes sociales de la diseñadora.

A la espera de su primera gran entrevista, Cross respondió en diciembre a un cuestionario de la revista Glamour sobre su rutina de belleza. Además de típicos trucos como “beber mucha agua” y “desmaquillarse siempre”, en sus respuestas hay “revelaciones” como que nunca se depila las cejas, que jamás se sometería a un relleno de labios, que su perfume favorito es de la firma Le Labo o que cena fuera casi todos los días. Y, cuando le preguntan por el mantra positivo que se repite a sí misma cuando tiene un mal día, contesta: “Soy amada, me encanta mi trabajo y mañana será otro día”. Si alguna vez se le olvida, no tiene más que echar un vistazo a sus fotos en Instagram.

Fuente: ELPAÍS

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