La Máquina contrata al laureado antiguo director deportivo de las águilas, el rival directo.

En Cruz Azul miran de soslayo al América, su oponente más repudiado. Los celestes han convencido y fichado al exitoso director deportivo de las águilas, Ricardo Peláez, como un purgante a dos décadas sin ganar la Liga y ser considerado una analogía de la derrota en el último minuto.

Hace unas semanas, el Cruz Azul se marchó de su estadio que tiene planes de ser demolido y sin proyecto de construir uno nuevo. El equipo de los cementeros tuvo que mudarse al estadio Azteca, campo donde labró su palmarés en los años setenta. En el pasado partido del América contra los Pumas, sobre el césped se expuso una manta con el mensaje “el Azteca es nuestra casa”. La llegada de Peláez, pese a venir del clan contrario, fue bien recibida por los acongojados aficionados azulados.

Ricardo Peláez tuvo su primera experiencia como directivo en el América sumido en un socavón de seis años sin ganar un título y con una dura exigencia de la empresa dueña, el consorcio de medios Televisa.  Una de sus decisiones temerarias y más acertadas en el tiempo fue la de confiar en Miguel PiojoHerrera, el entrenador que ahora vive su segunda etapa en el conjunto americanista. En su primer momento cumbre le ganaron una inverosímil final precisamente al Cruz Azul en 2013, una de las derrotas históricas de los celestes.

La mancuerna Peláez-Herrera llevó su buena racha al seleccionado de México durante la Copa del Mundo. Para diciembre de 2014 el América ganó su duodécima Liga MX frente a Tigres. Peláez se enemistó con el entrenador Antonio Mohamed al no presentarse en un entrenamiento y tras la fiesta del título le despidió. Bajo las directrices del nuevo empleado de Cruz Azul, el América asistió dos veces al Mundial de Clubes. En abril de 2017 fue despedido antes de que terminara la campaña con la sombra de no haber organizado un gran partido de celebración por los 100 años del club cumplidos en 2016 y por no fichar a una gran figura del fútbol internacional. Su refugio temporal fue en la cadena de televisión ESPN.

La llegada de Peláez se sumará al trabajo del actual entrenador, Pedro Caixinha, un portugués con un riguroso trabajo táctico que se quedó a dos puntos de clasificarse a la fase final de la Liga MX. Al Cruz Azul se le suma la losa de confiar en Carlos Gullit Peña, el futbolista que cobraba cerca de dos millones de pesos al mes y que fue despedido por problemas de alcoholismo. A la institución se le ha reprochado no mirar hacia los equipos juveniles y gastar cada seis meses en fichajes exprés sin réditos. A Peláez le tocará hurgar en las entrañas para renacer las viejas glorias de uno de los considerados equipos grande en México.

Eduardo de la Torre fue destituido para darle sitio a Peláez. De la Torre fue el encargado de contratar a Paco Jémez como su entrenador a finales de 2016.

Como futbolista, Peláez jugó para el América y para las Chivas, otra de las grandes enemistades en México. “Por encima del amor a la camiseta está el profesionalismo”, comentó Peláez en entrevista con este diario hace dos años. El Cruz Azul busca calcar la gloria de su rival repudiado, el América.

Fuente: El País.

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