El robo, que podría haberle acarreado hasta 18 años de cárcel, llevaba dos años en los tribunales

El pozole es uno de los platillos más representativos de la comida mexicana. Por la creciente influencia cultural latina en Estados Unidos, este estofado comienza a cobrar popularidad en ese país. Muestra de ello fue el caso del Jonathan Ray, el hombre de Nuevo México que robó una olla de pozole de casa de su madre y recibió una extensa cobertura mediática en ambos lados de la frontera: se enfrentó a un juicio por robo residencial que podría acarrearle hasta 18 años de prisión. Dos años después del incidente, ha quedado libre sin cargos.

El robo sucedió la tarde del 28 de noviembre de 2015. Ray envió un mensaje de texto a su madre, Angela Becenti, para decirle que tenía hambre y que quería ir a su casa a comer, según el reporte de policía publicado por la web de noticias The Smoking Gun, especializada en divulgación de documentos policiales. Becenti rechazó la petición, pero eso no detuvo al hombre de 23 años, quien rompió las cerraduras de la reja del patio trasero y entró directo a la cocina, abrió el refrigerador y se llevó la olla de pozole. Luego salió rápidamente por donde había entrado.

La madre fue testigo del robo, pero no reportó el delito hasta la tarde del día siguiente cuando descubrió que su hijo había roto las llantas de la puerta automática del garaje, lo que había atrofiado su mecanismo. La puerta también presentaba abolladuras. Ray fue arrestado el 8 de diciembre por allanamiento de morada y robo residencial. Este último es un delito grave en el Estado de Nuevo México que puede ser castigado hasta con 18 años de prisión y una fianza de hasta 15.000 dólares. Por este motivo, el caso del pozole robado llegó hasta un tribunal del Estado.

Medios estadounidenses como Associated Press, New York Times, ABC News y NBC News cubrieron el arresto. Una de las publicaciones con más compartidos en Facebook y Twitter fue la de la plataforma We Are mitú, con más de 45.000 compartidos en ambas redes desde finales de 2015, según registros de su web. En los cientos de comentarios en la publicación de Facebook, los usuarios se preguntaban qué tan caro o sabroso habría sido el platillo para que las autoridades llevarán el caso tan lejos. Pero el elemento del pozole en el proceso judicial fue irrelevante.

El valor material o inmaterial del estofado no importa desde el punto de vista legal, explica Fred Duran, jefe de prensa de la Policía de Albuquerque a Verne vía correo electrónico. “El Sr. Ray no vivía en la residencia y la dueña le dijo varias veces que no acudiera a esta, además forzó cerraduras y dañó la propiedad”, comenta. “De acuerdo con la ley de Nuevo México, cualquiera que entre a una residencia sin permiso y tome cualquier objeto en ella enfrenta el cargo de robo residencial sin importar el valor del objeto”.

Un jurado concluyó que Ray era culpable de robo, pero dos años después, un juez desechó la decisión. En su fallo argumentó que solo Becenti había sido testigo del allanamiento, por lo que su solo testimonio no era suficiente para demostrar el delito, según un reporte de Associated Press. La madre no apeló. Ray fue liberado el pasado 8 de junio.

En una entrevista con un noticiero local de Nuevo México, el hombre dijo estar arrepentido de su acto. “Yo quiero mucho a mi mamá y nuestra relación ha mejorado mucho”, comentó. “Ahora yo le prepararé un pozole a ella, soy buen cocinero”. Becenti no ha dado entrevistas al respecto.

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