El CEO de Facebook se enfrenta a una nueva demanda por parte de los anunciantes que ya le demandaron en 2016 al mismo tiempo que un grupo de accionistas quieren echarle de los cargos que ocupa en la compañía.

Mark Zuckerberg no pasa por sus mejores momentos. Al creador de Facebook se le acumulan los problemas y ya no sólo por los escándalos que ha protagonizado en los últimos tiempos, sino porque parece que el final de su reinado podría llegar antes de lo que él quisiera.

Destronar a Zuckerberg, creador de Facebook, es lo que pretenden un grupo de accionistas que acaban de presentar la solicitud para echar al joven tanto de su cargo como CEO así como de la Presidencia de la Junta Directiva de Facebook.

Quienes están detrás de ello son el tesorero del Estado de Illinois, Michael Frerichs; el tesorero del Estado de Rhode Island, Seth Magaziner, el tesorero del Estado de Pennsylvania, Joe Torsella; y el controlador de la Ciudad de Nueva York, Scott Stringer.

La propuesta, que acaba de formalizarse, empezó a gestarse en junio porque consideran que Facebook necesita una supervisión más independiente tras los escándalos que ha protagonizado la mayor red social del mundo, como las «fakes news», Cambridge Analytica o el intercambio de datos con empresas chinas.

«Facebook desempeña un papel de gran tamaño en nuestra sociedad y nuestra economía, y tiene la responsabilidad social y financiera de ser transparente», dijo el tesorero de la ciudad de Nueva York en un comunicado. Su colega de Illinois coincidió: «Mark Zuckerberg debe ser más responsable ante la junta directiva».

Sin embargo, el joven, que posee aproximadamente el 17% del capital social de Facebook, tiene la mayoría, por lo que es muy difícil oponerse a sus decisiones y opciones estratégicas.

«No creemos que exigir que el presidente sea independiente mejore las opciones y el rendimiento, y podría ser una fuente de incertidumbre y confusión», aseguran fuentes de la compañía. La propuesta se someterá a la votación de la junta general que la empresa que celebrará en mayo de 2019.

Nueva demanda d los anunciantes

Pero los problemas para Zuckerberg no se quedan ahí. Ahora tiene un nuevo frente abierto con la justicia después de que un grupo de anunciantes haya presentado una segunda demanda contra la compañía, a la que acusan de mentir e inflar sus estadísticas de vídeo para generar más publicidad.

Toca remontarse hasta 2016 para entender el momento álgido en el que Facebook estaba. «Todo será vídeo», aseguró Nicola Mendelsohn, vicepresidenta de Facebook para Europa, Medio Oriente y África, durante una conferencia. «Estamos viendo un descenso año tras año del texto», aseguró Mendelsohn. «Y estamos viendo un aumento masivo, como he dicho, tanto en fotos como en video. Así que creo que sí, si tuviera una apuesta, diría: vídeo, vídeo, vídeo».

Tal y como desvela «The Wall Street Journal», las acusaciones de que Facebook engañó a los anunciantes sobre la audiencia de vídeo en su plataforma han reavivado el debate sobre quién es el culpable de la mala apuesta de la industria editorial en el vídeo producido para las redes de medios sociales. Y es que, según denuncia, la compañía sabía ya en septiembre de 2016 que las cifras no iban bien. Maquillaron los números para atraer a un mayor número de clientes publicitarios, según una carta que Facebook envió a uno de sus mayores anunciantes.

Esta apuesta por el vídeo resultó ruinosa para algunos editores, entre los que se encontraban Fox Sports, Mic Networks Inc. o Mashable. Y lo peor de todo es que Facebook reconoció en 2017 haber inflado los datos de consumo de vídeo.

Pero, los anunciantes han presentado una nueva demanda esta semana, ya que acusan a la compañía de conocer, desde principios de 2015, que las métricas de vídeo que ofreció no eran exactas, es decir, que la compañía vendió en 2016 que el vídeo era el futuro cuando supuestamente un año antes estaba viendo que no era así.

Según informan los denunciantes, han tenido acceso a unas 80.000 páginas de registros internos de la compañía y desvelan cómo Facebook alternó los conceptos «duración media de vídeo consumido» y «tiempo medio de visualización» para cubrirse las espaldas. De hecho, los demandantes aseguran que no inflaron las cifras entre 60%-80%, sino más bien entre un 150% y un 900%.

Facebook asegura que todas estas acusaciones son falsas pero la justicia será la que tenga la última palabra.

Fuente: ABC.

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