img_1449210688_a724f83daf2538e59b60Un menor de 14 años vende dulces y cigarros en pleno “corazón” de la zona hotelera de Cancún. Son más de las 12 de la noche y el menor forma parte del esquema laboral turístico del principal destino turístico del país. A simple vista, todo parece normal.

Sin embargo, esta situación, lejos de ser normal, se ha convertido en un foco de riesgo, ya que el infante puede pasar de ser una estadística de trabajo infantil a un hecho más grave como trata de personas o incluso explotación sexual.

Y aunque pareciera que cada situación es distinta y lejana una de otra, la realidad demuestra lo contrario, de acuerdo con María Olave Berney, representante del programa de Erradicación del Trabajo Infantil de la Organización Internacional del Trabajo, (OIT)

La especialista en trabajo infantil indicó que en los destinos turísticos se da un mayor riesgo para los menores que trabajan, ya que comienzan con una actividad y pueden terminar en otra muy alejada de la primera.

Este tipo de situaciones, dijo, se dan en los centros vacacionales, donde los menores que trabajan pueden ser fácilmente vinculados con el delito de trata de personas e incluso con servicios sexuales, pues la Organización Internacional del Trabajo ha detectado que niños y niñas forman parte de paquetes turísticos sexuales que se ofrecen en estos lugares y que están organizados y orquestados por grupos criminales.

“El trabajo infantil en los destinos turísticos significa un mayor riesgo para los menores, porque se les puede vincular con la trata de personas, o incluso pasan a formar parte de servicios sexuales o de paquetes turísticos sexuales que son organizados por mafias y grupos criminales. Hay muchos sectores informales en el turismo, donde los niños son utilizados o captados y ahí el circuito es complicado porque puede empezar en una esquina vendiendo dulces y terminar dentro de una cadena de explotación sexual”, explicó María Olave Berney.

Explotación infantil, una realidad invisible

Child abuseDe acuerdo con el Programa de Erradicación del Trabajo Infantil de la Organización Internacional del Trabajo, (OIT), la explotación infantil es un mal tan antiguo como la humanidad misma.

La Historia de América Latina da cuenta de cientos de relatos de explotación de niños, niñas y adolescentes relacionados con actividades que no son del menester de la edad que representan.

De hecho, la explotación infantil es uno de los tres tipos de violencia expresados en el Artículo 19 de la Convención de los Derechos del Niño.

La explotación infantil se define como el uso de un niño, niña o adolescente para el beneficio de otros. Esto incluye, aunque no se limita, al trabajo infantil y la explotación sexual. Se hace una diferencia entre el trabajo infantil y las peores formas de trabajo infantil debido a que existen circunstancias particulares en las que el trabajo de las personas menores de edad es necesario para la sobrevivencia de la familia. Sin embargo, se espera que este trabajo se lleve a cabo en condiciones que no violen sus derechos.

En cambio, las peores formas de trabajo infantil han sido definidas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), como: Todas las formas de esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, como la venta y la trata de niños, la servidumbre por deudas y la condición de siervo, y el trabajo forzoso u obligatorio, incluido el reclutamiento forzoso u obligatorio de niños para utilizarlos en conflictos armados; la utilización, el reclutamiento o la oferta de niños para la prostitución, la producción de pornografía o actuaciones pornográficas.

La utilización, el reclutamiento o la oferta de niños para la realización de actividades ilícitas, en particular la producción y el tráfico de estupefacientes, tal como se definen en los tratados internacionales pertinentes, y El trabajo que, por su naturaleza o por las condiciones en que se lleva a cabo, es probable que dañe la salud, la seguridad o la moralidad de los niños.

Aunque la abolición de todas las formas de trabajo infantil es una de las metas a largo plazo de los estados miembros de la OIT, la eliminación de las peores formas de trabajo infantil es una prioridad urgente, expresada en su convenio número 182, firmado en 1999.

Fuente: POR ESTO

No comments so far.

Be first to leave comment below.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *