El enfriamiento rápido del magma ha creado bonitos cristales de color verde.

El volcán Kilauea no solo ha creado impresionantes ríos de lava «pahoehoe». La rápida salida de magma en la boca de la erupción ha permitido que la roca fundida se enfríe y solidifique repentinamente. Esto ha dado pie en algunos casos a la formación de un bonito mineral, de color verde y apariencia cristalina, que se conoce como olivino.

Por eso ahora es posible encontrar zonas donde hay pequeñas gemas verdes, para delicia de los visitantes y habitantes de la isla.

Por desgracia para ellos, las piedrecitas verdes no les harán inmensamente ricos. El olivino es un mineral muy común, compuesto de silicato ferromagnésico, que sale a la superficie en zonas volcánicas. Además de tener apariencia de gema, suele teñir rocas ígneas oscuras con brillos verdosos.

Sin embargo, lo cierto es que encontrarlo en la forma de cristales verdes, en una gema llamada peridotita, por los joyeros, es bastante raro, sobre todo porque tiende a fragmentarse rápidamente.
Mientras que el agua se fusiona a una única temperatura, el magma cristaliza en un gran intervalo de al menos 200ºC. Y lo hace a través de la serie de Bowen, un conjunto transformaciones que dependen de la temperatura y de la composición del magma.
Uno de los primeros minerales que cristaliza, a más altas temperaturas, es el olivino ferromagnésico. Después de él, dependiendo de la composición del magma, de las temperaturas, de la velocidad de enfriamiento, etc, los distintos minerales van creciendo. Todos y cada uno de ellos, incluyendo las gemas verdes que se han encontrado ahora, son fruto de unas condiciones únicas que hablan de la historia del magma y de la erupción.
Fuente: ABC.

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