En el ojo del huracán.

Deportes septiembre 10, 2018 edwin 0

La debacle Ramos-Williams expuso lo subjetivas que pueden ser las reglas en el tenis profesional.

NUEVA YORK, EU.- Dependiendo de la persona y la perspectiva, hay un sinfín de puntos de vista e interpretaciones sobre lo ocurrido entre Serena Williams y el juez de silla Carlos Ramos durante la final del Abierto de Estados Unidos.
Lo principal que se debería rescatar es esto: el tenis necesita una especie de comisionado que supervise todos los aspectos del deporte, alguien que se asegura que exista uniformidad en las reglas y cómo se aplican. Y sea quien sea, debe comenzar estableciendo estándares en cuanto a los dos asuntos que afloraron en el cruce entre Williams y Ramos, dar direcciones a un jugador y la conducción de un partido desde la silla.
El problema, esencialmente, es que hay demasiada gente a cargo y toda clase de reglas. Existe una disparidad entre el circuito masculino de la ATP y el circuito femenino de la WTA, entre los torneos de Grand Slam y los de segundo nivel; e incluso entre los propios Slams.
Todo ha propiciado tantos debates y discrepancias en el tenis ahora mismo, cómo si los hombres deberían disputar partidos al mejor de tres sets o de cinco; si todos los grandes deben emular al US Open con desempates en el quinto set; si debe aplicarse una regla de “calor extremo” para los hombres como la que tienen las mujeres (la federación estadounidense improvisó una para los hombres la semana pasada); e incluso sobre la indumentaria, definiendo si el Abierto de Francia debe impedir a Williams a que use otra vez su traje tipo “Gatúbela” o si una mujer puede cambiarse su camiseta en la pista como lo hacen los hombres.
Con respecto a Williams, multada 17,000 dólares por el torneo el domingo, un día después de perder 6-2, 6-4 ante Naomi Osaka en Flushing Meadows. Ese dinero saldrá del cheque de 1.85 millones que recibirá Williams por el subcampeonato. Fue multada por tres infracciones, incluyendo 10,000 dólares por “abuso verbal”) le dijo “ladrón” a Ramos, 4,000 dólares por recibir instrucciones de su entrenador y 3,000 dólares por romper su raqueta.
En cuanto a la raqueta. Cierto, lo que hizo quebrantó el reglamento, que establece que se le cante una violación del código. Es algo que quizás deba modificarse. Lo ideal es multar al tenista (en el golf, se multa por romper un palo). Pero que no sea algo que influya en la puntuación del duelo, al contabilizar otra infracción, que pueda resultar en perder un punto o un “game”, como le ocurrió a Williams.
Lo otro es lo que hace el entrenador. Correcto, el entrenador de Williams, Patrick Mouratoglou, le dio una señal a Williams. ¿Cómo lo sabemos? Fue lo que él mismo reconoció tras el partido (aunque Williams fue enfática en decir que no tienen señales establecidas). Mouratoglou también planteó argumentos válidos. Primero, todo el mundo recibe direcciones, secreto sabido en el tenis profesional, sin importar que esté prohibido en los Grand Slam. Y eso es algo que rara vez se señala en un grande.
Quizás una consecuencia de la caótica final será que se permitirá recibir instrucciones en todo, no solo en los partidos de la WTA en torneos de su gira. Quizás la prohibición tenga que aplicarse con todo.

Fuente: Por Esto!

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