Reclaman que sean los millonarios galos quienes pujen por las piezas que pertenecieron a la esposa de Luis XVI en la subasta de Sotheby’s

Los tesoros que guarda un legendario joyero real, y que testimonian varios siglos de la historia de Europa, previsiblemente serán desperdigados a lo largo y ancho del mundo en la que ya es, semanas antes de celebrarse, la subasta del año. La cita será en Ginebra, el 14 de noviembre, donde la casa Sotheby’s sacará a la venta la colección privada de la familia Borbón-Parma, formada por un centenar de lotes de piezas únicas y de incalculable valor histórico. Antes, las piezas en cuestión están recorriendo el planeta -han pasado por Dubái y Nueva York, y se exhibirán en Londres, Singapur y Taiwán-, en una muestra itinerante previa a que pasen de los Borbón-Parma a otras manos.

«Custodiada desde hace siglos por la misma familia, esta colección es una de las más importantes jamás puestas en venta», comenta a ABC la presidenta del departamento de alta joyería de Sotheby’s para Europa, Daniela Mascetti. Interrogada sobre esta venta, la especialista responde que «es difícil calificar un surtido tan destacado».

Mascetti explica a este diario que «el hecho de que esta colección no haya sido vista en público desde hace siglos y que, además, esté formada por joyas que representan fragmentos de la historia de la realeza europea la convierten en única y excepcional».

«Todas las piezas son el ejemplo perfecto de la artesanía y del saber hacer que confieren ese toque tan especial que tienen las joyas de procedencia noble o real. Son extraordinarias por pleno derecho», añade Mascetti.

Única superviviente

Durante su entrevista con ABC, la especialista confirma que «las joyas pertenecen a la colección personal de los descendientes de la familia de Elías de Borbón, duque de Parma (1880-1959), y de su esposa María Ana de Habsburgo, archiduquesa de Austria (1882- 1940). Elías fue hijo de Roberto de Borbón -el décimo entre los 24 que tuvo de dos matrimonios- y nieto de Luisa de Artois, princesa de Francia (1819-1864)». Y añade: «Luisa fue a su vez la sobrina e hija adoptiva de María Teresa de Francia (1778-1851), también conocida como “Madame Royale” y casada con su primo Luis Antonio de Francia, duque de Angulema. María Teresa fue la única, entre los vástagos de Luis XVI (1754-1793) y de María Antonieta (1755-1793), que sobrevivió a la Revolución Francesa».

Entre las joyas más significativas de la casa de Borbón Parma que saldrán a la venta se encuentran las que pertenecieron a la propia María Antonieta, las cuales fueron sacadas en secreto de París, en marzo de 1791, en un cofre de madera y enviadas al «exilio» para que las custodiara la propia María Teresa. Esta semana se cumplían 225 años desde la ejecución de esta reina de Francia en la plaza de la Concordia de París.

La pieza más valorada

Para comprender los orígenes de la fabulosa colección y el recorrido que han tenido estas joyas a lo largo de los siglos, y hasta llegar a la casa de Borbón-Parma, es necesario remontarse de nuevo hasta «Madame Royale». Entre la herencia que María Teresa de Francia dejó a Luisa de Artois -el grueso de sus bienes, sin embargo, lo recibió el conde de Chambord- figuraba un lote de perlas que pertenecieron a su madre, María Antonieta. Y precisamente dentro de ese lote se encuentra la joya más importante de la venta de Sotheby’s: un colgante que perteneció a María Antonieta, estimado entre 860.000 y 1.700.000 euros. «De este colgante pende una impresionante perla natural que Luisa de Francia luce en un retrato», precisa Mascetti.

«Entre el centenar de lotes quisiera destacar, además, dos maravillosos collares de perlas naturales, que también fueron de María Antonieta; y una magnifica tiara de diamantes con motivos de flor de lis realizada en 1912 para María Ana de Austria, esposa de Elías de Borbón-Parma, por el prestigioso joyero vienés Hübner. El diamante que la adorna proviene de la Orden del Espíritu Santo, a la cual perteneció el Rey Carlos X de Francia», detalla la experta.

Es muy probable que el collar de perlas naturales lucido en 2004, en la boda de los Reyes Don Felipe y Doña Letizia, por la princesa Alicia de Borbón-Parma y Habsburgo-Lorena, duquesa de Calabria y de las Dos Sicilias, perteneciera a María Antonieta. Ella fue la única heredera de Elías de Borbón-Parma y de María Ana de Habsburgo.

La tía de Don Juan Carlos

Doña Alicia de Borbón-Parma falleció en Madrid el año pasado a los 99 años. Tía del Rey Don Juan Carlos, -era la esposa de Don Alfonso de Borbón-Dos Sicilias (1901-1964), hermano de Doña María de las Mercedes, Condesa de Barcelona- tuvo tres hijos: la princesa Teresa, duquesa de Salerno; el Infante Carlos, duque de Calabria; y la princesa Inés, duquesa de Siracusa. Sotheby’s no se ha pronunciado sobre la identidad de los actuales propietarios de la colección.

Mientras tanto, en Francia se ha desatado la polémica sobre la venta de las joyas de María Antonieta, consideradas como patrimonio nacional. El popular periodista televisivo y especialista en familias reales, Stephane Bearn, ha declarado al diario «Le Figaro» y a través de sus redes sociales que el museo del Louvre y el Ministerio de Cultura tienen que hacer lo posible para que estas joyas regresen al país. Sin embargo, el Gobierno francés no puede ejercer en Suiza un derecho preferente de compra. Por este motivo, circula en internet una petición dirigida a multimillonarios galos para que sean ellos quienes pujen y se traigan las joyas de María Antonieta de vuelta a Francia.

Fuente: ABC

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