Entre junio y julio, Telmex y Telnor conformarán a las empresas mayoristas ordenadas por el IFT como parte del plan de separación funcional y estará en órbita de las filiales de AMX decidir qué activos y pasivos traspasa a las nuevas entidades.

Será entre junio y julio de este año cuando Teléfonos de México y Teléfonos del Noroeste constituyan formalmente a las empresas mayoristas proyectadas en el Plan de Separación Funcional ordenado a Telmex/Telnor por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), según uno de los documentos públicos que dan cuenta de la discusión que tuvieron los reguladores el 27 de febrero sobre este asunto.

El IFT definió ese día que tanto Telmex como Telnor deberán escindir su división de negocios de servicios mayoristas con la creación de dos nuevas empresas que atiendan a los competidores y al mismo Telmex/Telnor en la explotación de redes de acceso, enlaces locales y otros elementos de infraestructura pasiva. La decisión del regulador, con el fin de crear una mayor competencia y concurrencia de actores en el mercado de las telecomunicaciones fijas, ordena a Telmex/Telnor a dotar a las nuevas empresas con órganos autónomos de gobierno, domicilio fiscal, instalaciones, empleados y marcas comerciales independientes, además de garantizar su arranque operacional, técnico y financiero.

Telmex y Telnor tienen hasta el año 2020 para poner en operación a las empresas mayoristas que se conformarán a partir de su brazo de infraestructura, sin embargo, la constitución de ambas compañías se concretará a mitad del 2018 como parte de una serie de acciones previstas en el plan de separación funcional.

De acuerdo con el expediente de documentos P/IFT/270218/7130, el plan de separación funcional perfila a Telmex/Telnor como dueños de las nuevas empresas, pero sin derecho a voto en varios particulares de operación, salvo en aquellos que tengan que ver directamente con los derechos patrimoniales.

Telmex/Telnor estarán en la posibilidad de decidir qué activos, cuánto de ellos y cuánto de la plantilla laboral o qué parte de la misma traspasará a las nuevas entidades. Incluso, estará en su órbita definir cuánto de los pasivos que suponen las cargas financieras por jubilaciones y cuántos de los trabajadores sindicalizados cederá a las empresas mayoristas, según la versión estenográfica de esa sesión.

Y podrá definir también al administrador único que llevara todo el proceso de la separación funcional durante el 2018 y el tiempo adicional necesario, en tanto se configura el consejo de administración que conducirá a esas empresas en los mercados.

La cifra de cuánto dinero será el necesario para fondear a las empresas igualmente estará en manos de Telmex/Telnor, pero las telefónicas y su matriz América Móvil ya dijeron en un comunicado que no están dispuestas a subsidiar económicamente a las nuevas firmas mayoristas.

Influencia de Telmex/Telnor sobre las mayoristas

El tiempo que las nuevas empresas tarden en configurar sus respectivos consejos de administración podría restar independencia a sus acciones, dado que, si entre junio y julio se constituyen las nuevas personas morales, pasarían al menos seis meses en los que se conforme una directiva con por lo menos cuatro consejeros independientes hacia 2019, como prevén los tiempos del regulador.

Los primeros consejeros independientes, aun respetando criterios de independenciaestablecidos por el regulador, serán propuestos por Telmex/Telnor, según el expediente citado.

“Va a ser una empresa, que según nuestro calendario, no va a tener consejo de administración durante seis meses; (las decisiones) las van a tomar los accionistas, que son el órgano máximo. Y el accionista nada más es uno: Telmex/Telnor, pero Telnor controlado por Telmex”, advirtió la entonces comisionada Adriana Labardini, al respecto de que las nuevas empresas estarían, al menos en el inicio de su vida, influenciadas por los intereses de Telmex, complicando así el cumplimiento de los objetivos sobre la promoción de la competencia en las telecomunicaciones fijas del país.

“Aquí hay una cuestión clave, todas las decisiones importantes y relevantes que va a tomar la empresa el día en que quede constituida, las va a tomar el preponderante; el preponderante va a decidir qué tanto va a fondear, a capitalizar, a qué empleados va a transferir. Ese grado de independencia no se logra teniendo consejeros (de Telmex) allí adentro, que además pueden objetar decisiones de endeudamiento, decisiones de inversión, del presupuesto anual. Así no se logra, lo único que hay que garantizarle a Telmex es un retorno a su inversión, pero que no interfiera”.

Telmex/Telnor presentaron al Instituto Federal de Telecomunicaciones cifras proforma que a parecer del regulador reflejan una influencia de la compañías sobre las empresas que todavía no nacen, al advertir desde ahora que ambas tendrán pérdidas financieras una vez comenzada su operación.

Las nuevas mayoristas saldrán al mercado con Telmex y Telnor como sus principales clientes, quienes de entrada les comprarán el 99% de sus servicios en tanto consiguen nuevos clientes entre el resto de los competidores de la industria.

Fuente: El Economista.

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