Este es el análisis que hace un quiropráctico de los distintos trabajos y su indidencia en el dolor de espalda.

Si eres cirujano, cocinero o trabajas tras un mostrador y esa ha sido en la última década tu ocupación principal, quizá te interese la información de The American Journal of Epidemiology. Asegura la prestigiosa publicación sanitaria en su último boletín que quienes pasan de pie muchas horas al día y lo hacen durante años tienen un 232% más de probabilidad de tener un accidente cardiovascular que quienes lo hacen sentados.

El estudio realizado en Canadá durante 12 años, concluye que el motivo de que las víctimas del «standing» (estar mucho tiempo de pie) sean susceptibles en mayor medida de tener un infarto o sufrir un ictus tiene que ver con el retorno venoso. Este proceso se realiza con dificultad, el bombeo de sangre de los pies a los gemelos no se realiza de la forma adecuada , dando lugar a la hinchazón de pies y tobillos. Como consecuencia final, el corazón sufre.

 El nuevo enemigo de la espalda

Y la espalda también, según el quiropráctico y autor de Escuela de la Espalda, Ata Pouramini, para quien permanecer de pie horas y horas se traduce en importantes problemas músculoesqueléticos, que afectan, sobre todo, a las articulaciones inferiores. Hablamos de tobillos, rodillas y hasta las caderas, que soportan el estrés de las vértebras lumbares. Todo ello acaba en dolor de espalda crónico. Este problema, explica el experto, no puede solucionarse en su origen porque las personas no pueden abandonar su profesión, pero sí puede mejorarse con deporte y cuidados específicos.

Tenemos pues un nuevo enemigo para al espalda, el «standing», en contraposición con el «sitting», término aplicado a permanecer muchas horas de nuestra rutina diaria sentados frente al ordenador. Sus resultados negativos son más conocidos, puesto que en algunos centros laborales ya se toman medidas para que los trabajadores puedan levantarse cada veinte minutos. También se imparten pequeños cursillos para aprender a sentarse bien frente al ordenador y evitar los dolores de cabeza, de cuello y hombros propios habituales. Los afectados por el sitting tienen a veces hormigueos en las manos, dolor y adormecimiento en todo el cuerpo.
Víctimas de dolor crónico

Estar sentado en demasía también es malo para nuestra anatomía. No hacen falta ordenadores para dañar nuestra musculatura, explica Ata Pouramini. Los conductores profesionales, por ejemplo, lo saben, ya que padecen dolores constantes en las piernas cuya procedencia se encuentra en las vértebras lumbares. También son propensos a sufrir de hernia discal porque cuando nos sentamos en una posición inclinada y, por lo tanto antinatural, provocamos el desgaste de los discos. Intervertebrales. Esto sucede sobre todo , matiza el quiropráctico, ente las lumbares 4 y 5 y la 5 y el sacro, lo que provoca pinzamientos nerviosos.

Hay, sin embargo, quien todavía lo tiene más difícil. Son aquellos profesionales que se mantienen en posturas repetitivas durante su jornada laboral. El ejemplo más claro sería un odontólogo, que apenas tiene margen de maniobra para moverse mientras realiza su labor. Lo mismo les ocurre a los trabajadores de cadenas de montaje. Estos y otros trabajadores acaban padeciendo dolores crónicos de difícil solución. Las contracturas musculares llegan a ser habituales, mientras que también padecen tendinitis en codos y hombros, además de intensas lumbalgias.
Por último, los hombres y mujeres de acción como bomberos, policías o entrenadores personales están a merced de sufrir cualquier accidente, a pesar de su fantástica forma física. Suelen ser bastante comunes las caídas, roturas y fracturas.
Fuente: ABC.

No comments so far.

Be first to leave comment below.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *