1mebarazoCon la publicación de la Estrategia Nacional de Prevención del Embarazo Adolescente (ENPEA) el gobierno federal reconoció su responsabilidad en la erradicación del embarazo temprano, y ahora se enfrenta al reto de  transformar el documento en una realidad para las niñas y las jóvenes, dijo Rafaella Schiavon Ermani, directora de Ipas-México.

En entrevista con Cimacnoticias, la doctora reconoció el esfuerzo del gobierno federal por crear un documento sólido, basado en evidencia e intervenciones nacionales e internacionales, y con una visión de Derechos Humanos (DH).

Al mismo tiempo enfatizó que ahora los esfuerzos de la sociedad civil –que por años pugnaron por la creación de una estrategia integral en la materia– deben centrarse en la exigencia de que las acciones se lleven a cabo como están planteadas.

“Tenemos el cómo y el qué, ahora debemos exigir y monitorear que todas las dependencias involucradas asuman la parte que les corresponde en la erradicación de una de las más graves violaciones a DH que viven las niñas y jóvenes del país”, destacó Schiavon Ermani.

En enero pasado se anunció la puesta en marcha de la ENPEA, que mediante cinco objetivos y 19 líneas de acción define las tareas a realizar por instancias federales, para frenar la alta incidencia de embarazos tempranos.

La estrategia estará a cargo de un Grupo Interinstitucional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (GIPEA), y coordinada por la Secretaría de Gobernación (Segob).

De acuerdo con el documento, la meta del Estado mexicano es disminuir a cero la “tasa específica de fecundidad” de las niñas de 10 a 14 años de edad, es decir, eliminar las gestaciones en este grupo etario.

Al mismo tiempo, se busca reducir la tasa específica de fecundidad en las adolescentes de 15 a 19 años de edad en un 50 por ciento para el año 2030.

Se informó que entre las adolescentes de 10 a 14 años ocurrieron en promedio 7 mil 868 nacimientos por año durante 2005 y 2012, lo que equivale a una tasa de 1.4 hijas o hijos por cada mil mujeres en ese rango de edad.

Al compartir la lectura que Ipas-México hace de la ENPEA, Schiavon dijo que se debe reconocer el valor del gobierno federal por ir en contra de las posturas de “derecha y tradicionales” que se negaban a abordar el tema, y al mismo tiempo celebró que finalmente el Estado mexicano asuma su obligación. “El gran reto es ahora cómo lo implementamos”, apuntó.

Señaló que uno de los primeros obstáculos a vencer es la asignación de recursos suficientes para llevar a cabo todas las acciones planteadas, ya que poco tiempo después de que se presentara la Estrategia Nacional también se anunció un recorte presupuestal de 10 millones de pesos a la Secretaría de Salud, una de las dependencias con mayor responsabilidad en la implementación de las acciones.

La especialista subrayó que tal recorte afecta de manera sustancial las actividades de capacitación del personal de salud: “Contar con personal capacitado y sensible en la atención de adolescentes es indispensable para eliminar las barreras que hasta hoy enfrentan las jóvenes cuando quieren acceder a servicios de salud sexual y reproductiva”.

Si bien la especialista dijo que desconoce si la reducción presupuestal afectará al abastecimiento de métodos anticonceptivos, alertó que se debe trabajar –tal y como se lee en el documento– en que las adolescentes accedan sin restricciones a todos los métodos de control natal.

“No estamos hablando de condones o de un ciclo de pastillas anticonceptivas, necesitamos métodos que brinden una alta protección y una larga efectividad, como el Dispositivo Intrauterino (DIU), el implante subdérmico y los inyectables de mediano plazo, métodos a los que sabemos las jóvenes no están accediendo”, resaltó.

A decir de la especialista, involucrar realmente a la Secretaría de Educación Pública en la estrategia fue un paso importante en el planteamiento, ahora se debe empujar que realmente se asuma ese compromiso, ello al recordar que a la presentación de la ENPEA no acudió ningún representante de alto nivel de la SEP.

Se debe tener en claro que la escuela juega un papel importante en la erradicación de los embarazos en adolescentes, y que su participación no se debe limitar a la “educación sexual”.

Rafaella Schiavon explicó que garantizar la permanencia de las niñas en la escuela, en un nivel educativo cada vez más alto (preparatoria), es una forma de protegerlas de embarazos a temprana edad, pues cuando dejan de asistir a clases pierden sus redes de apoyo.

Otro de los grandes retos que visibilizó la especialista es garantizar el acceso al aborto legal y seguro, no sólo en los casos de violación, sino en todas las causales previstas en las legislaciones locales.

“Cuando hablamos de erradicar el embarazo, especialmente en menores de 14 años, indudablemente debemos de pensar en la interrupción legal, pues muchos de los casos se derivan de violencia sexual y en muchos también la salud y la vida de las jóvenes está en peligro”, remarcó.

Finalmente llamó a sus compañeras defensoras de los derechos reproductivos e investigadoras a tomar la ENPEA como un documento a su favor.

“La misma estrategia ha sido una decisión política importante por parte del gobierno federal, ahora tenemos esto y tenemos que hacerlo exigible; usarlo como la vara para medir las acciones del gobierno, desde las diferentes dependencias y en todos los niveles”, insistió.

CIMACNOTICIAS

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