Héroes anónimos.

Deportes febrero 15, 2018 edwin 0

A pesar de tener un trabajo que puede pasar desapercibido, los bat-boy cumplen con una importante labor en el campo, al apoyar al equipo en entrenamientos y partidos.

Los verá recogiendo pelotas que salen de faul, entregando una remesa de dos o tres piezas al ampáyer principal, entregando al bateador la brea solicitada, así como otras funciones que realizan no sólo durante los juegos sino a su término.
Son los llamados bat-boy que toda organización del béisbol profesional tienen en sus filas y cuyos elementos, más allá del trabajo que realizan en el terreno de juego, juegan un papel fundamental dentro del equipo.
Jesús Alberto Zazueta Díaz y Daniel Cruz, debutarán en la Temporada 2018 con los Leones de Yucatán y junto con Manny García, conforman la tercia de trabajadores que tras bambalinas y alejados de los reflectores, tienen la responsabilidad de dejar en óptimas condiciones los implementos y enseres que necesitan los jugadores para desarrollar su trabajo profesional.
Hay uno más en el equipo, Jorge Aranda, conocido como “Máscara”, los apoya en la labor que realizan.
Desde su trinchera, Zazueta Díaz es el más “joven” con 4 años de labor, lo que ha representado en ese lapso un aprendizaje en cada año, en los cuales la autoevaluación es la herramienta utilizada buscando ser los mejores en su profesión.
“Cada temporada aprendemos cosas nuevas y en todo lo que hacemos sacamos conclusiones cada año y decimos: sabes qué, este año nos pasó esto, para el próximo año, primero Dios, hay que tratar de ser mucho mejor”, aseguró.
No consideró difícil la labor que realiza sino más bien su desempeño lo disfruta, porque observa todo el encuentro, las jugadas en el terreno de juego y otras situaciones que se presentan durante los partidos, lo que hace del béisbol un deporte excepcional.
Sin embargo, el sacrificio de estar alejado de la familia lo compensa echándole ganas a su trabajo y haciendo lo que le gusta, aunque siempre está pendiente de ellos.
Su llegada a los Leones de Yucatán, además de ser un logro en su carrera, indicó, ante todo, es un reto y por lo tanto está contento de trabajar en la organización melenuda.
“Cuando nos dijeron que veníamos para acá (a Mérida) creo que la sonrisa se puso como la del ´Guasón´, y estamos agradecidos con David Cárdenas, la persona que nos ha dado la confianza”, confesó.
A poco más de un mes del arranque de la Temporada, Jesús Alberto Zazueta ya quiere que se cante el pleibol para vivir en carne propia las emociones del juego de pelota en una plaza, como el Parque Kukulcán Alamo, en donde la afición apoya con todo a sus Leones.
Recordó que cuando venía con el equipo de Torreón a jugar en Mérida, veía a la afición yucateca entregarse como ninguna otra para apoyar a las fieras, y siempre soñaba con vivir estos momentos, los que llegarán en pocas semanas cuando se cante el pleibol.
Cada afición apoya a su equipo de la mejor manera y en el caso de Yucatán lo hace con su porra oficial, una de las plazas que cuenta con su “batucada”.
Al respecto, nuestro entrevistado señaló que en Torreón, la gente que asiste al estadio sí apoya con porras a su equipo, y aunque es muy buena afición, muy entregada, exige mucho, el apoyo al equipo lagunero es diferente, por lo que ver una porra oficial no es muy común en los equipos.
El rol del bat-boy no es sólo recoger bates y pelotas. Tienen una responsabilidad en el equipo que incluye, entre otras actividades, tener los uniformes limpios, los zapatos, las guanteletas, las pelotas suficientes para los juegos, entre otras actividades inherentes a su función.
Explicó que cada uno realiza rotaciones en el juego de tres entradas cada uno, por lo que el que trabaja desde el inicio al terminar su labor se dedica al acomodo de la ropa de práctica, está al pendiente de los lockers. Entre dos o tres personas, añadió, se encargan de limpiar los cascos, acomodar guanteletas, entre otras acciones.
“Cada uno tiene un pedacito de todo lo que hacemos, una responsabilidad, es decir, si a mí me corresponde limpiar los arreos, todos los días tengo que hacerlo antes del juego y durante el juego seguimos trabajando, por consiguiente, siempre estamos en actividad constante”, enfatizó.
Para conocer lo que quedó disponible al término de la temporada, con el propósito de mantener un “stock” de los implementos que requiere el club, realizan un inventario que se le entrega al responsable del área administrativa que se encarga de cubrir los requerimientos solicitados.
Manifestó que si hay cascos dañados se reponen tanto para los que batean por el lado de los zurdos como los que lo hacen por la derecha, así como también tienen que estar pendientes de que no falte nada, que haya bates suficientes, pelotas, arreos, además de que todo esté ordenado.
Sobre los guantes que utilizan los jugadores, indicó que corren por su cuenta, pues hay personas que los ofrecen cuando llegan a un estadio. A título personal, añadió, los jugadores se surten sus guanteletas, sus guantes y en algunos casos traen sus bates propios, los que el club les repone en caso de sufrir algún deterioro o pérdida total.
“Por así decirlo, si el bateador llega con 10 bates, al terminar la temporada se va con la misma cantidad”, confirmó.
Con relación a los uniformes, gorras, medias y los zapatos el club los proporciona, aunque en los “spikes” hubo un periodo, el 2016, que tanto en Torreón como en Yucatán el equipo proporcionó tenis y calzado y en el inventario que realizan los directivos deciden si los regresan a la organización o se les queda a los jugadores, lo que ocurre habitualmente.
Debido a que ya se entregó el inventario con los requerimientos solicitados y están a la espera de surtir la remesa, señaló que con el remanente de la temporada anterior, iniciarán la pretemporada en los que llegan los bates nuevos.
Al respecto, Zazueta Díaz, quien es hermano de Luis Felipe “Pepón” Juárez Díaz, la nueva contratación de los Leones, señaló que existen modelos diferentes de bates y por lo tanto, los gustos para cada jugador varía.
Por ejemplo, explicó, a algunos les gusta que estén “barriludos” (forma de barril), es decir que estén gruesos en la parte superior, a otros les gusta que estén delgados, de tal forma los hay de diferentes medidas y pesos.
La medida más pequeña de los bates en longitud, precisó, es de 33 pulgadas, le sigue el de 33.5, luego el de 33.75, la siguiente es 34 y la última es de 34.5.
Por esa razón, resulta importante conocer los modelos y medidas de los bates que utilizan los jugadores, porque en caso de quebrarse, se les facilita su trabajo cuando tienen que entregar el otro de repuesto.
Aseguró que un bateador de poder utiliza el 33.5 o el 34, aunque puede variar, pero son los que usualmente ocupan y por lo general con un peso entre 31 y 32 onzas.
Jesús Alberto Zazueta Díaz dejó su trabajo en una institución bancaria en su natal Culiacán para dedicarse a esta profesión.
Nos comentó que junto con su hermano Luis Felipe Juárez Díaz sostuvo una plática con el actual director deportivo de los Leones, David Cárdenas Cortes y su consanguíneo lo animó a trabajar en el béisbol y sin pensarlo mucho aceptó.
Recordó que en 2014 estuvo 15 días en Mazatlán, en donde los melenudos hicieron la pretemporada y aprendió en ese lugar las actividades que realizan los bat-boy del equipo, entre otras, la limpieza del calzado, cómo se preparaba la ropa, cómo se marcaba y después llegó a Mexicali en donde conoció a su compañero con las fieras, Daniel Cruz y hasta la fecha, ambos siguen juntos.
No han tenido la oportunidad de trabajar con el nuevo manager, Roberto “Chapo” Vizcarra, a quien consideran una persona entregada en lo que hace, por lo que este año será su presentación con el nuevo domador de las fieras.
Daniel Cruz tiene 5 años en esta actividad, en la que ha trabajado con los Tigres de Quintana Roo y en la Liga Invernal Veracruzana.
Al “Chapo” Vizcarra lo conoció en 2013 cuando trabajó con el equipo de Bengala, temporada en la que fue campeón pero en la de 2015 no estuvo en la organización quintanarroense.
Dijo estar contento por llegar al conjunto melenudo y agradecido con la directiva que le dio la confianza de trabajar con ellos.
De los Leones, consideró que tienen un equipo muy bueno y aseguró que van a tener una buena temporada porque hay muchos jugadores de calidad.
Por su parte, Jesús Alberto Zazueta Díaz coincidió con su compañero al señalar que el equipo está para lo mejor, el campeonato, que es lo que hace falta.
“La exigencia es para los jugadores y laboralmente para nosotros es seguir apoyando, estar apoyando para lograr el campeonato, primero Dios”, concluyó.
Revitalizan el césped
Mientras los Leones de Yucatán realizaban sus entrenamientos en el terreno de juego, Oswaldo Morejón, en el infield, Héctor Castañeda, con los receptores y Santos Hernández, con los pitchers, ejecutando jugadas defensivas, con disparos a la inicial, la cuadrilla de trabajadores del Parque Kukulcán Alamo se fajaban también para darle al césped un tratamiento consistente en una “aireada” con el propósito de quitar toda la humedad que acumuló durante el invierno.
El responsable del área de mantenimiento del inmueble, Javier Enrique Basto Loría, informó que los trabajos incluyen proporcionar un poco de oxígeno a la raíz a través de una máquina que hace unos agujeros que se retapan de arena para hacer más eficiente la filtración de agua, de nutrientes, y estimó que estará listo en lo que resta de la semana.
Aseguró que no les perjudica a los jugadores porque la arena sella los agujeros que son pequeños para cambiarle un poco la estructura del suelo, quitarle un poco lo arcilloso, la humedad y que le permita respirar la raíz del césped.
Señaló que el mantenimiento cada año es la nivelación del terreno de juego, en lo que al infield corresponde, ya que es lo que revisa la Liga Mexicana de Béisbol (LMB), que todos los bordes estén alineados con la grama. Añadió que en cuanto al estadio, se avecina una etapa de pintura y de mantenimiento general.
En total, añadió, 18 trabajadores conforman la cuadrilla de trabajadores que laboran en horario de 7 a 3 de la tarde cuando no es temporada y de 7 a poco más del mediodía y regresan por la tarde cuando los Leones juegan en el Kukulcan Alamo.
La parte más pesada de su trabajo, explicó, es cuando hay lluvia, pues tienen que secar el campo en muy poco tiempo.

Fuente: Por Esto!

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