Huele a impunidad

Editorial septiembre 13, 2019 LG 0

Lejana y sin garantías se vislumbra la promesa de los nuevos diputados de investigar a fondo a la pasada XV Legislatura* Los ahora legisladores del Morena, PVEM, PT y MC habían comprometido auditar a la anterior legislatura, especialmente a la Gran Comisión y a su presidente Eduardo Martínez Arcila, por el manejo irregular de casi 200 mdp en “ayudas sociales” y la inflada nómina * Sin embargo, con la traición de tres diputados que llevaron a la fractura del bloque lopezobradorista, es incierta tal revisión * Y en caso de efectuarse, sólo sería una simulación, al encabezar Martínez Arcila la Comisión Anticorrupción

Chetumal- Lejana y sin garantías es como se vislumbra la promesa de los nuevos diputados de hacer una investigación a fondo de la pasada XV Legislatura, especialmente de quien fue el presidente de la extinta Gran Comisión, el diputado de reelección Eduardo Martínez Arcila, acusados y hasta denunciados penalmente por utilizar indebida, opaca e irregularmente casi 200 millones de pesos destinados al rubro de ayudas sociales, así como por haber inflado casi al doble la nómina del Congreso del Estado.

Los nuevos diputados de la alianza Morena-PVEM-PT y de Movimiento Ciudadano se comprometieron a auditar y llevar hasta sus últimas consecuencias una investigación exhaustiva contra la anterior legislatura, especialmente de la Gran Comisión, que estuvo encabezada por el panista Martínez Arcila.

Sin embargo, el escenario ahora es incierto, luego de que Yeidckol Polevnsky, dirigente nacional del Morena, se entrometió en los asuntos de la XVI Legislatura y con el apoyo de los diputados morenistas Alberto Batún, Linda Cobos y Paula Pech, se marcó línea para favorecer al PAN y sus aliados del Congreso, y al mismo tiempo desestabilizar la alianza lopezobradorista.

La intromisión de Polevnsky y el acuse de traición de los tres diputados del Morena citados con anterioridad, fueron el detonante para que se fracturara esta alianza y se lograra el pacto político a favor del bloque opositor encabezado por el PAN, que ahora también apoyaron las bancadas del PT y PVEM.

En primera instancia se mantiene la nueva Ley Orgánica del Congreso y con ello el “blindaje de impunidad” que se fabricó el diputado Martínez Arcila; en segundo lugar, se aprobó el inequitativo reparto de las comisiones ordinarias de la XVI Legislatura, donde la mayoría de los diputados morenistas quedaron excluidos de las comisiones más importantes y se le cedió amplio poder a los diputados de las bancadas opositoras.

Con este nuevo panorama se pinta incierta y lejana la investigación anunciada contra Martínez Arcila y el resto de la Gran Comisión; ya que en caso de hacerlo se estaría ante una nueva simulación, porque el responsable de investigarlo y proporcionar toda la documentación necesaria será Jorge Alberto Rejón Chan, quien gracias a la nueva Ley Orgánica se enquistará como contralor interno del Congreso por casi tres años más, concluyendo su encargo hasta el 28 de marzo de 2022.

Rejón Chan es “alfil” de Martínez Arcila y estará encargado de cubrirle la espalda, tal y como oportunamente se dio a conocer en los diario POR ESTO!, porque desde su puesto fácilmente puede maquillar cifras, desaparecer y ocultar información, entre otras acciones que sirvan para tapar las corruptelas e irregular manejo de los recursos de la pasada XV Legislatura.

El puesto del titular del Órgano Interno de Control del Poder Legislativo es clave en este asunto, ya que, entre otras cosas, está encargado de prevenir, corregir, investigar y calificar actos u omisiones que pudieran constituir responsabilidades administrativas de servidores públicos del Poder Legislativo y de particulares vinculados con faltas graves; así como resolver sobre la responsabilidad de los servidores públicos del Poder Legislativo e imponer en su caso las sanciones administrativas que correspondan.

También tiene la atribución de presentar las denuncias por hechos u omisiones que pudieran ser constitutivos de delito ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción o ante la Fiscalía General del Estado, según corresponda; presentar a la Junta de Gobierno y Coordinación Política los informes de las revisiones y auditorias que se realicen para verificar la correcta y legal aplicación de los recursos y bienes del Poder Legislativo; además de revisar que las operaciones presupuestales que realice el Poder Legislativo se hagan con apego a las disposiciones legales y administrativas aplicables y, en su caso, determinar las desviaciones de las mismas y las causas que les dieron origen.

Se encarga de promover ante las instancias correspondientes las acciones administrativas y legales que se deriven de los resultados de las auditorías; investigar, en el ámbito de su competencia, los actos u omisiones que impliquen alguna irregularidad o conducta ilícita en el ingreso, egreso, manejo, custodia y aplicación de fondos y recursos del Poder Legislativo; así como recibir, tramitar, investigar y resolver, en su caso, las quejas, sugerencias y denuncias en contra de los servidores públicos del Poder Legislativo, conforme a las leyes aplicables.

Otras facultades son solicitar la información y efectuar visitas a los órganos y demás áreas administrativas del Poder Legislativo para el cumplimento de sus funciones; recibir, tramitar y resolver las inconformidades, procedimientos y recursos administrativos que se promuevan en materia de adquisiciones, arrendamientos, servicio y obras públicas; además de inscribir y mantener actualizada la información correspondiente del Sistema de Evolución Patrimonial, de declaración de intereses y constancia de presentación de declaración fiscal de todos los servidores públicos del Poder Legislativo, excepto de los servidores públicos adscritos a la Auditoría Superior del Estado, de conformidad con las leyes aplicables.

Como ya se ha dicho, la intromisión de Yeidckol Polevnsky y la llamada “traición” de los diputados Alberto Batún, Linda Cobos y Paula Pech, fueron contundentes para que las y los diputados de la XVI Legislatura acepten mantener la Ley Orgánica del Congreso, aunque en un principio las bancadas de la alianza lopezobradorista tenían toda la intención de reformarla y sacar al PAN de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, removiendo además al titular del Órgano Interno de Control y hacer otras modificaciones para revertir el llamado “blindaje de impunidad” de Martínez Arcila.

Las bancadas del PT y PVEM sabían que al ser una aplastante mayoría junto con sus “aliados” del Morena, se podían imponer fácilmente a los bloques opositores, por lo que desde el pasado 3 de septiembre, en el marco de la instalación de la XVI Legislatura, desconocieron la nueva Ley Orgánica del Congreso e hicieron el procedimiento con base a la anterior normativa de 1995, gracias a una serie de ambigüedades y lagunas legales que se dejaron en la nueva ley y permitían la interpretación a favor del bloque lopezobradorista.

El plan para acabar con el “cacicazgo” panista en el Congreso de Quintana Roo marchaba a la perfección, todo iba viento en popa, tan es así que el PT y PVEM plancharían una reforma a la Ley Orgánica el pasado 5 de septiembre, con la que pretendían frenar que el PAN encabece la Jucopo.

Ese día estaba programada la primera sesión de la XVI Legislatura, aunque el bloque del PAN, PRD, PRI, MAS y Movimiento Ciudadano no se presentarían, ya que insistían en reponer la sesión de instalación y que se integrara la Jucopo con el Morena, PVEM y PAN, como establece la nueva Ley Orgánica, argumentando para ello la supuesta ilegalidad con la que actuó la alianza lopezobradorista al interpretar la ley a su favor.

La ausencia del bloque opositor no impediría que los diputados morenistas y sus aliados se impongan en el Congreso de Quintana Roo, ya que al ser una mayoría de 15 legisladores, alcanzaban el quórum necesario para llevar la sesión, con lo que convertirían al Legislativo en un poder con verdadera autonomía y que sea un contrapeso real del gobierno en turno.

La alianza lopezobradorista estaba a un paso de quitarle al PAN el control del Congreso, y lo hubieran logrado de no ser por el sospechoso actuar de un grupo de diputados del Morena que hoy son acusados de traición, quienes el 5 de septiembre decidieron favorecer al bloque opositor y faltaron a la sesión, impidiendo de esta manera que haya quórum legal para poder realizarla.

Posteriormente, entre la noche del 5 y madrugada del 6 de septiembre, este grupo de diputados conformado por Alberto Batún, Linda Cobos, Paula Pech y Luis Fernando Chávez se reunieron con los diputados de oposición, en un encuentro que se hizo en secreto y donde estuvieron cobijados por la oscuridad de la noche, sin que a la fecha quieran dar a conocer sus motivos y lo que se trató en aquella reunión.

De estos diputados sólo tres de ellos fueron acusados de traición a los principios del Morena y de sabotaje a la Cuarta Transformación del Presidente Andrés Manuel López Obrador, ya que el diputado Luis Fernando Chávez, aparentemente reconsideró su postura, aunque al final no se opuso a los planes del PAN y sus nuevos aliados para dominar el Congreso, sino que sólo hizo un berrinche porque no le tocó una comisión a su gusto y se abstuvo de votar saliéndose de la sesión donde se repartieron esas posiciones.

La ciudadanía ya conoce el desenlace de esta traición anunciada: el grupo de diputados morenos, con ayuda de su dirigente nacional Yeidckol Polevnsky, desconocieron e intentaron sacar a Edgar Gasca de la coordinación de su bancada, pero al no conseguirlo trataron de impedir que éste encabece la Jucopo el primer año de la legislatura, y nuevamente al fracasar pactaron con el PAN y sus aliados para sacar a Gasca y otros cinco diputados morenistas de las comisiones más importantes del Congreso, aunque esto significó regalarle a las bancadas opositoras para que tengan nuevamente control del Congreso.

Las bancadas del PVEM y el PT en todo momento intentaron respetar la alianza de López Obrador, iban con la firme determinación de imponerse y no querían que el PAN vuelva a gobernar el Congreso, pero la intromisión de Yeidckol y la mala jugada que les hicieron cuatro de sus diputados terminó por resquebrajar esta coalición.

Tanta fue la molestia de que no se respetara la unidad al interior del Morena, que incluso diputados del PT criticaron duramente el entrometimiento de Polevnsky, haciéndole ver que se había tomado atribuciones que no le corresponden y estaba violentando la autonomía del Poder Legislativo de Quintana Roo, al interferir en asuntos que son competencia única y exclusiva de los diputados del Congreso.

Y como el PT y el PVEM son partidos que han sabido moverse conforme a la “corriente”, se dieron cuenta del desastre al interior de la bancada del Morena y, ante este panorama, decidieron negociar y llegar a un acuerdo político con la oposición, con lo que también salieron beneficiados en el reparto de comisiones. El PT ahora domina con sus tres diputados la importantísima Comisión de Puntos Constitucionales, mientras que el PVEM se quedó al frente de Hacienda, Presupuesto y Cuenta, la cual podría decirse es la comisión de mayor peso y la más peleada del Congreso.

Seguramente el amable lector ahora se pregunta cuáles fueron los motivos que llevaron a este desastroso desenlace, la principal razón es el choque de fuerzas políticas que hay al interior del Morena, mismas que ahora se pelean la sucesión a la gubernatura y alcaldías quintanarroenses, aunque todavía falta mucho tiempo para que esto suceda.

Los diputados Alberto Batún, Linda Cobos y Paula Pech están con el grupo del diputado federal Luis Alegre Salazar y la alcaldesa de Benito Juárez, Mara Lezama, que también es cercana al gobierno del estado. Es bien sabido que estos personajes ya están trabajando para quedarse con el control del Morena Quintana Roo y con ello poder conseguir la preciada candidatura a gobernador o gobernadora.

Por el otro lado, tenemos al diputado Edgar Gasca, vinculado a la senadora Marybel Villegas, que también quiere ser gobernadora de este estado y para alcanzarlo ha sabido colocar sus “piezas” al interior del Morena, de sus gobiernos municipales y ahora en el Congreso del Estado.

El PAN sabía que la mayoría de diputados de la alianza lopezobradorista no los dejaba bien parados en el Congreso del Estado, sobre todo por la presencia incómoda de Marybel Villegas, quien ha mantenido una postura dura y crítica en contra del gobierno en turno, lo cual no les convenía si el Morena, PT y PVEM lograban imponerse y quedarse con el control del Poder Legislativo; ya que de conseguirlo emprenderían una serie de acciones para investigar y proceder contra la corrupción y saqueo de recursos de la pasada legislatura, estando en juego la “cabeza” del diputado Eduardo Martínez Arcila, quien fue presidente de la extinta Gran Comisión y ahora ya no está protegido por el fuero.

Como en el grupo de diputados “alegristas” y “maristas” tampoco les convenía que Edgar Gasca tuviera tanto poder en el Congreso, porque eso podría obstaculizar sus ambiciones personales de reelegirse o buscar otras candidaturas en futuras elecciones, decidieron negociar y aliarse con el bloque opositor encabezado por el PAN, de manera que entre ambos frenaron a los diputados que consideraban sus “rivales” o “enemigos políticos” y actuaron conforme a sus intereses personales, aunque eso significó tirar por la borda la alianza del Presidente Andrés Manuel López Obrador, todo por los caprichos y pleitos políticos que están sucediendo al interior del Morena en Quintana Roo.

Fuente: PORESTO

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