Investigadores del instituto Tecnológico de Chetumal han contabilizado su llegada de a Xcalak.

231115074213002medChetumal, Q. Roo.- Se estima que unos dos mil ejemplares de mero acuden cada año, entre diciembre y marzo, a un punto específico cercano a Xcalak para desovar, hecho que es estudiado hace seis años por expertos del Instituto Tecnológico de Chetumal (Itch).

Este lugar ubicado a 12 kilómetros de Xcalak es denominado Blanquizal y ha sido catalogado como un sitio de agregación reproductiva, por ser donde se congregan miles peces para desovar.

Blanquizal tiene en promedio entre 25 y 30 metros de profundidad y, en las lunas llenas de diciembre, enero, febrero y marzo, llegan unos dos mil organismos de Epinephelus striatus, mejor conocido como mero, a depositar centenares de miles de huevecillos.

“Cada masa hueva tiene aproximadamente 300 mil huevecillos. Lo más importante es que el sitio se ha conservado por años y que la agregación de peces va en aumento. En algunos años, contamos hasta tres mil organismos y se ha convertido en un sitio “multi”, porque también llegan ejemplares de abadejo, conocido como negrillo y tigris”, destacó Alejandro Medina Quej, maestro de ciencias en Ecología Marina del Itch.

Kanan Kay

En coordinación con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) e instituciones de investigación en el estado, este año se formó la alianza “Kanan Kay” (guardián del pez), para financiar la búsqueda de otros sitios de agregaciones reproductivas.

“Ya trabajamos en Blanquizal y tenemos excelentes datos, pero hay otros sitios, como Punta Gavilán, Xahuayxol, por mencionar algunos, que requieren validarse y obtener datos; saber qué especies llegan, cuántos y el número de huevecillos que depositan”, mencionó.

El académico señaló que pretenden iniciar con la validación de otros sitios en diciembre, para concluir en marzo del año próximo.

“En 2002, El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) realizó un muestreo y se habló de al menos 52 sitios probables de desove de diferentes especies en Quintana Roo; sin embargo, en 2008 se encontraron más sitios, por lo que ahora se habla de más de 70”, mencionó.

El proyecto que mantiene el Itch es financiado con recursos propios. El mayor gasto es el traslado, ya que requieren de cuatro mil pesos para el combustible de la embarcación y alimentos por cada partida a Blanquizal, que son cuatro al año, desde diciembre hasta marzo.

Medina Quej precisó que el proyecto inicio por invitación de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y, poco a poco, se han sumado alumnos de la carrera de Biología del Instituto.

Agregó que la importancia del sitio radica en la conservación del mismo y las observaciones que se han hecho, por ejemplo, la llegada de otras especies a desovar, que incluso interactúan con el mero.

“Hay lunas que se han llegado a contabilizar hasta tres mil especies, pero hace seis años a lo mucho se contabilizaban mil 500. Esto quiere decir que las vedas y las acciones de conservación funcionan”, aseveró el académico.

Fuente: SIPSE

 

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