El recorte del Instituto Nacional Electoral por 55.8 mdp afectaría directamente al personal de apoyo de las representaciones legislativas, ya que se busca que sea el Congreso y no el instituto el que cubra los pagos de estos trabajadores.

Para ajustar su presupuesto con el recorte de 800 millones de pesos que le hizo la Cámara de Diputados, el Instituto Nacional Electoral (INE) prevé reducir gastos por 55.8 millones de pesos, lo que afectaría directamente a las representaciones de los partidos del Poder Legislativo.

El próximo viernes, en la sesión del Consejo General se revisará el proyecto de ajuste presupuestal aprobado por la Comisión de Presupuesto, que contempla un recorte directo a los recursos erogados para el personal de apoyo de las representaciones legislativas.

El consejero Ciro Murayama, quien preside la Comisión, precisó que el personal de apoyo de las representaciones no pertenece propiamente al Instituto, por lo que se debe considerar que sea el Congreso el que cubra esa erogación.

Comentó que el objetivo no es afectar la actividad de las representaciones legislativas, por lo que ya dialogan con la Cámara de Diputados para que asuman los gastos por más de 55 millones.

Además, la Comisión de Presupuesto propondrá al Consejo General un recorte por 200 millones de pesos al presupuesto base, de los cuales, 100 millones de pesos se sumarán a los 30 millones de los órganos desconcentrados y 70 millones de las oficinas centrales.

Murayama detalló que el ajuste presupuestal considera una reducción de 600 millones de pesos a diversos proyectos institucionales.

La Dirección Ejecutiva de Organización Electoral tendrá un recorte de 230 millones de pesos, que implicará la eliminación de la producción de 471 mil bases portaurna, 160 mil cajas contenedoras de material electoral, y se reducirá el número de marcadores de boletas electorales de 10 a siete y el número de casillas especiales que se instalarán pasará de dos mil 115 a mil 500.

En la Dirección Ejecutiva de Capacitación Electoral y Educación Cívica la reducción presupuestal será de 192 millones de pesos, lo que afectará el tiempo de contratación de capacitadores y supervisores electorales y la difusión de mensajes para el impulso a la participación ciudadana.

Además, se redimensionará el programa del voto en el extranjero, por lo que ya no se enviarán sobres de papel seguridad, el cual tampoco se utilizará para imprimir los cuadernillos con las listas nominales de electores.

La Unidad Técnica de Fiscalización tendrá recortes por 40 millones de pesos, lo que se verá reflejado en la renta de vehículos durante el periodo de intercampaña para recorridos de fiscalización en dicho periodo.

El consejero Murayama precisó que están garantizados los contratos plurianuales relacionados con arrendamientos de cómputo, vehículos, servicio de vigilancia, limpieza, telefonía e internet, pues aseguró que la cancelación de estos rubros resultaría en gastos adicionales por penalización por la interrupción de contratos vigentes.

Indicó que también se cuidaron los servicios generales y el capítulo de servicios personales del Instituto para que opere en plena capacidad en 2018.

Reiteró que por lo pronto el INE no solicitará la ampliación presupuestal: “Lo primero que tenemos que hacer por obligación legal es asumir el recorte, y creemos que en la medida de lo ideal es que no acudamos a la ampliación presupuestal porque eso decir que estaríamos desplegando tareas que no sabemos si vamos a tener el presupuesto disponible y no queremos llegar a ese escenario”, finalizó.

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