1429180556_512539_1429182652_noticia_normalA Letizia no le gustan las joyas. Lo ha dicho ella en muchas ocasiones y lo cuentan aquellos que la asesoran en cuestiones de estilo. En su día a día, raro es que lleve alguna, si acaso unos pendientes. Ni tan siquiera luce ya su anillo de prometida, ese que Iñaki Urdangarin le ayudó a comprar a su cuñado en una joyería de Barcelona para que no se descubriera el secreto de su pedida. Por eso que la Reina de España luzca una nueva diadema es toda una noticia y más si está valorada en 50.000 euros y llevaba guardada en un joyero desde 2007. Cuentan que doña Letizia no había querido estrenarla por contención pero que ayer, en la que fue su gran presentación como reina ante los representantes de las casas reales de medio mundo con motivo del 75 cumpleaños de la reina Margarita de Dinamarca, pensó que era el momento adecuado. La pieza, un regalo de su marido, fue fabricada en los prestigiosos talleres de la joyería madrileña Ansorena  y se la llama como Princesa.

“La pieza es idea de Alfonso y Paloma Ansorena, los padres del actual consejero delegado de Ansorena”, cuenta una portavoz de la joyería. “Le presentaron el proyecto a don Felipe en 2006, le gustó. En 2007 se entregó”, añaden. Sobre el valor de la pieza no quieren pronunciarse. “Se está hablando de una cifra pero nosotros solo decimos que se trata de una joya buenísima”.

La diadema Princesa lleva engastados 450 diamantes talla brillante y cinco pares de perlas australianas, que van en disminución de tamaño, pero que se distinguen por su forma exacta y perfecta al haber sido elegidas entre 3.000 piezas. “La tiara de doña Letizia es importante, pero no llamativa. El diseño es sencillo y moderno y las perlas y los diamantes pueden usarse siempre. Son un complemento perfecto para las grandes ocasiones. En nuestra opinión, podrá llevar esta diadema en cualquier celebración de gala”, ha explicado la portavoz de la joyería. Desde el establecimiento explican que la pieza es desmontable: “La flor de lis se convierte en un broche. Doña Letizia lo ha usado varias veces. Lo que no había hecho nunca era ponerse la diadema”.

Doña Letizia, el día de su boda, con la tiara helénica propiedad de doña Sofía. / CORDON

Hasta ahora doña Letizia, siendo princesa, había utilizado para las grandes ocasiones las diademas propiedad de doña Sofía que ha prestado tanto a su nuera como a sus hijas, las infantas Elena y Cristina. Aunque no hay confirmación oficial, si la tradición se cumple, será ahora doña Letizia quien disponga del joyero de la reina.

Las diademas más importantes de la Familia Real española son cuatro. La Tiara Prusiana de estilo neoclásico y línea helénica, confeccionada por el joyero berlinés Koch, está realizada en platino y diamantes; fue la que llevó doña Letizia el día de su boda con el príncipe Felipe. La Diadema Flor de Lis, en platino y brillantes creada también por Ansorena en el año 1906, regalo de Alfonso XII a su prometida la princesa Victoria Eugenia de Battemberg, quién la lució el día que contrajo matrimonio con don Alfonso; es parte del joyero personal de la doña Sofía, quién solo la usa en ocasiones excepcionales. Si se sigue la voluntad de la reina Victoria Eugenia, esta tiara pasará a manos de doña Letizia. La Diadema de La Chata, que debe su nombre a que su primera dueña fue Isabel de Borbón, creada por la prestigiosa joyería Mellerio de París, está hecha en platino, brillantes y perlas. Y, por último la tiara que Franco regaló a doña Sofía por su boda con don Juan Carlos; la joya es convertible y puede ser usada como diadema, como collar o como broche. La infanta Cristina la llevó el día de su boda con Iñaki Urdangarin.

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