Las dos series más nominadas de la historia repiten y afianzan sus récords entre títulos más arriesgados.

Los premios Emmy reflejan este año una fractura en dos bloques de la televisión. Por un lado, los gigantes: Juegos de Tronos y Veep, las dos series más nominadas y premiadas en la historia de estos galardones, vuelven a estar nominadas como mejores series de drama y comedia, respectivamente. Y por otro, una variedad de títulos menores en seguimiento, porque la televisión es ahora un mundo fragmentado de audiencias pequeñas repartidas entre un número creciente de series. Ahí es donde encontramos imposibles de imaginar hace no tanto tiempo: Pose, una serie sobre transexuales negras en el Nueva York de los ochenta que habla de opresión racial, social y sexual; Bodyguard, que desafía convenciones narrativas con un guion lleno de giros, o el drama épico Succession. Junto a ellas, repiten series con audiencias que no hace mucho llamábamos “de culto”, pero se han convertido en habituales: Better Call Saul, Ozark, Killing Eve o This is us.

Aunque más de un millón y medio de seguidores firmaron una solicitud para que los guionistas de Juego de tronos rehicieran la última temporada, la Academia de la televisión de Estados Unidos ha enviado este martes el mensaje opuesto. La serie ha logrado su mejor cosecha de nominaciones: 32, incluyendo por primera vez a buena parte de su reparto. Ahí se estrenan los veteranos Kit Harington (quien interpretaba a Jon Nieve) o Emilia Clarke (Daenerys en la ficción). Impulsada por estas nominaciones de la tres veces premiada como mejor serie de drama, HBO logra reconquistar la cima que le fue arrebatada por Netflix el año pasado, cuando la plataforma de streaming lideró las candidaturas a los galardones más importantes de la televisión. En la edición número 71, que se celebra el domingo 22 de septiembre (madrugada del lunes 23 España), HBO se paseará por la alfombra roja con 137 nominaciones, frente a las 117 de Netflix.

Pero Juego de tronos no es la única gran premiada de los Emmy que se despide para siempre. También lo ha hecho la comedia política Veep, que sin contar las nominaciones recién anunciadas acumula 184 —se ha hecho con 60 de ellas—. El final de la séptima y última temporada se emitió en mayo y despidió al personaje de Selina Meyer, interpretado magníficamente por Julia Louis-Dreyfus, que llega como favorita y que atesora seis galardones por este papel.

Una de las actrices que podría amenazar la victoria de Louis-Dreyfus es Rachel Brosnahan, quien da vida a la protagonista de una nueva serie favorita de muchos críticos, La maravillosa señora Maisel, una comedia de Amazon que se estrenó a lo grande el año pasado en los Emmy, cuando ganó los premios a mejor comedia, mejor dirección, mejor guion, mejor actriz principal y mejor secundaria. Barry, la comedia de HBO sobre un asesino a sueldo que decide ser actor, también llega bien posicionada.

Entre las series que se estrenan en la categoría a mejor drama aparecen Succession, Pose (ambas disponibles en HBO España; la última la produjo la candena FX) y Killing Eve (BBC America). La primera, una historia familiar complicada sobre un magnate neoyorquino y la relación con sus hijos. Con un guion ácido que deambula entre la comedia negra y la surrealista, se convirtió en una de las sorpresas del verano pasado. Pose reivindica a las minorías raciales LGTBI de la hostil Nueva York de finales de los ochenta y Killing Eve intenta con éxito reinventar el género de los espías, dándole además un sello femenino con dos mujeres protagonistas, ambas nominadas a mejor actriz: Jodie Comer y Sandra Oh. Detrás de esta apuesta tan arriesgada como celebrada está la mujer a la que mejor le ha ido en la lista de nominaciones: Phoebe Waller-Bridge.

Guionista y actriz británica, Waller-Bridge también estará presente en los Emmy por su trabajo en Fleabag, de nuevo de la BBC pero disponible en Amazon Prime Video. Se trata de una comedia que no huye del drama, pero sí de tratar a sus personajes como estereotipos. La segunda temporada, que será la última, ha sido considerada el mejor estreno de este 2019 por tantos críticos que prácticamente lo único que tiene en contra para llegar a serlo es que todavía queda casi medio año de estrenos. Waller-Bridge no solo peleará por un galardón como mejor actriz de comedia, sino que también lo hace su hermana en la ficción, Sian Clifford, así como la gran Olivia Colman, ganadora del Oscar este año por La favorita.

Otra apuesta que ha dado frutos extraordinarios ha sido Chernobyl, de HBO. La producción que narra la mayor catástrofe nuclear de la historia se estrena con 19 nominaciones, consiguiendo un puesto en todas a las categorías a las que optaba, entre ellas mejor miniserie, mejor actor en miniserie (Jared Harris), mejor actor de reparto (Stellan Skarsgard) y mejor actriz de reparto (Emily Watson). Competirá contra Así nos ven, de Netflix, donde se narra la historia real de un juicio por violación en Central Park a finales de los ochenta, que culminó con la prisión de cinco afroamericanos inocentes (con la presión mediática ejercida por el entonces empresario Donald Trump).

Entre los que no estarán presentes en la próxima gala de la televisión figuran Julia Roberts, que no recibió una nominación por su trabajo en Homecoming, un thriller conspiranoico de 10 capítulos, que fue recibido con tibieza por parte de la audiencia. Otros, como Big Little Lies o Stranger Things, no aparecen en los listados porque la academia solo considera los programas estrenados entre el 1 de junio de 2018 y el 31 de mayo de 2019. Puede que para el 2020 la serie de ciencia ficción ambientada en los ochenta le dé una alegría a Netflix.

Fuente: ELPAIS

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