La diversidad en el trabajo en cuanto a edad, raza y género ha demostrado aumentar la eficiencia. ¿Qué pasa cuando hay distintas ideas políticas?

a gestión de talento se ha vuelto cada vez más compleja y formar equipos que integren culturas y generaciones diversas ya es casi una necesidad para las empresas: esto facilita que puedan adaptarse mejor a los cambios constantes del entorno y les ayuda a resolver con más rapidez los problemas. Las organizaciones que apuestan por la diversidad son hasta un 22% más productivas que las competidoras que obvian este factor, según ManpowerGroup. El tejido empresarial está de acuerdo en que incorporar talento diverso en cuanto a género, edad, etnia e incluso estilo cognitivo es una de las claves para mantenerse al día. Pero hay un tipo de diversidad que suscita el debate: las distintas ideologías políticas. Un nuevo estudio alumbra información sobre el asunto.

La ideología política se ha convertido en una línea de conflicto cada vez mayor. Los resultados de las elecciones en los últimos años a lo largo y ancho del mundo reflejan una polarización hacia ambos lados del arco ideológico que se percibe y se retroalimenta en entornos sociales como Twitter. Esta situación trasciende internet y también se refleja en la vida personal y laboral de los ciudadanos. En el entorno laboral, los conflictos que tienen las ideas políticas de base pueden enfrentar a distintos miembros dentro de los equipos de trabajo y afectar a la productividad de los trabajadores y de la empresa. Y los resultados de las investigaciones sugieren que tendemos a no manejar bien estas divisiones.

Las ventajas de discrepar

La polarización política generalmente se considera negativa, pero un estudio publicado en la revista científica Nature Human Behavior revela que sí se puede sacar partido de tener en el mismo equipo distintas perspectivas polarizadas: puede influir positivamente en la calidad de la productividad. Décadas de investigación en ciencias sociales han encontrado que la presencia de diversas perspectivas es beneficiosa para las empresas y equipos creativos. “Permiten a los grupos buscar un espacio más amplio de soluciones a sus problemas”, explican los investigadores.

El estudio The wisdom of polarized crowds, llevado a cabo en colaboración por las universidades de Chicago, Carolina del Norte y Michigan, trata de descubrir si estos beneficios potenciales de la diversidad podrían realizarse en la práctica cuando las ideas políticas entran en juego. Para comprobarlo, los investigadores utilizaron Wikipedia, un entorno en el que los equipos colaboran para crear productos de conocimiento colectivo. Detrás de cada artículo de la enciclopedia hay un equipo de editores voluntarios que lo crearon, para lo que necesitaron una gran coordinación. Cuando los editores producen artículos sobre temas particularmente conflictivos, como el aborto o las leyes de inmigración, ¿la diversidad política aumenta o disminuye su eficacia para crear una imagen equilibrada?

Menos acuerdos, más neutralidad

Los resultados apuntan a que la diversidad política contribuye a tener una imagen más neutral del tema que se esté tratando, pero siempre y cuando se trate de un entorno supervisado donde el contenido es corregido por usuarios de una y otra ideología, lo que resulta en el equilibrio necesario para que la productividad sea la adecuada. “En una comunidad sin leyes o con normas débiles o atenuadas es más fácil ese entorno se vuelva tóxico, con conversaciones más cortas y menos colaboración, lo que lleva a una calidad inferior”, se lee en el estudio. Entonces, trabajar con personas que tienen una ideología política distinta puede aumentar la productividad siempre y cuando se trate de un entorno controlado y los empleados deseen cooperar por el bien común más que tener razón. “En conjunto, los equipos que están dispuestos a participar y colaborar pueden producir un rendimiento superior, independientemente de su ideología, explica el estudio”.

Algo parecido sucede con la diversidad cognitiva. Se trata, básicamente, de la perspectiva que adoptamos ante un problema y la forma en que procesamos la información y razonamos. Este tipo de disparidad pasa más desapercibida pero ha demostrado ser crucial en la eficiencia de los equipos. El estudio más reciente se ha llevado a cabo durante los últimos 12 años y concluye que, cuando un equipo está formado por personas que piensan de forma divergente, resuelve los problemas más rápido. Aunque inicialmente se podía interpretar que personas que pensaban distinto no podrían colaborar para mejorar la productividad, la investigación demostró que “abordar nuevas tareas requiere la capacidad de aplicar conocimientos individuales y de dar un paso atrás y mirar la situación desde un punto de vista más amplio. Los esquemas mentales se establecen en la niñez y, aunque están relacionados, son independientes de la educación, la cultura y el estatus social. Por eso esta diversidad es tan importante como el género, la edad y la etnia.

Fuente: retina

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