En una gran noche de Enner Valencia, los ‘felinos’ superan a un conjunto americanista que terminó el juego con nueve futbolistas.

Los Tigres son un equipo de época. El conjunto felino se clasificó a la final de la Liga MX al desquiciar al América 3-0 (4-0, en el marcador global) y se afana por la sexta liga en su historial. Enner Valencia se encargó de exasperar al conjunto americanista que pereció ante su velocidad y sagacidad.

El equipo de Miguel Piojo Herrera intentó remendar su triste participación en los cuartos de final contra Cruz Azul y la semifinal de ida contra los Tigres. Desde el primer minuto sus jugadores sofocaron a la defensiva local. Ese arrojo les costó en los contragolpes donde el chileno Eduardo Vargas falló tiros similares que cruzaron el área y se fueron a la línea de fondo. Enner Valencia empezaba a dar algunos latigazos de velocidad para desestabilizar a sus rivales.

La segunda parte fue cuando América se extinguió. Los Tigres, ya con el ingreso del mexicano Jürgen Damm, tuvieron mayor salida y precisión. Poco bastó para que el ecuatoriano tomara un balón de medio campo y se sacudiera a Edson Álvarez para el primer gol. Cuatro minutos después, el América perdió a su problemático medio, Guido Rodríguez, por doble amarilla.

América aún buscaba alguna proeza, de esas a las que ha acostumbrado a su afición. Pero lo único que generó fueron los huecos para que las piernas de Valencia se introdujeran y fueran al ataque. En una descolgada de pura potencia, el jugador de Tigres recibió una desleal patada de Edson Álvarez y el americanista se fue expulsado. Ahí América sentenciaba su propio futuro.

Doce minutos después de la segunda expulsión para las águilas, llegó una tremenda jugada de André-Pierre Gignac en la que burló a la línea de defensas y al portero Agustín Marchesín, uno de los mejores del campeonato. Un grácil movimiento que terminó en un pase hacia Valencia para el 2-0. Ya con un conjunto azulcrema en agonía llegó un penalti a favor de los locales. Gignac lo pidió y lo anotó. 3-0 y listos para la final. Valencia, un jugador que toma con mesura sus goles, cumplió su cometido: irritar al América.

Los Tigres han sido el conjunto estelar en los últimos años desde la llegada del entrenador Ricardo Ferretti. El entrenador ha hecho una máquina que, en siete años, ha llegado a cinco finales con un saldo de tres títulos. Las cinco estrellas en el escudo aún son mínimas para el apetito de sus dueños e hinchas.  Además, la institución felina se ha potenciado gracias al fichaje de Gignac, el artillero de los 66 goles. Ahora solo aguardan a su rival y esperan, con ansiedad, que sean los rayados de Monterrey, sus antagonistas en el norte de México.

Fuente: El PAÍS

 

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