Uno de los objetivos de la visita del francés ha sido tratar de convencer a Trump de que no se retire del acuerdo nuclear con Irán, pero al final ha acabado cediendo ante la idea del presidente norteamericano.

«No es ningún secreto que el presidente Trump y el presidente Macrondisfrutan de una buena relación de trabajo, puedo decir, una relación personal cercana», ha un alto funcionario de la administración a varios medios estadounidenses en una conferencia de prensa antes de la visita de Macron. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo francés, Emmanuel Macron, brindaron en la noche de este martes por su amistad en una cena de Estado organizada por la primera dama estadounidense, Melania Trump, en honor al dirigente galo.

Francia se unió a Estados Unidos y Gran Bretaña en el lanzamiento de ataques aéreos contra el gobierno sirio a principios de este mes después de un presunto ataque con armas químicas. Pero las grietas en ese frente único quedaron al descubierto poco después de que ocurrieron los ataques aéreos, cuando Macron dijo a los medios franceses que había convencido a Trump para que mantuviera a las tropas estadounidenses en Siria.

La Casa Blanca rápidamente retrocedió, diciendo que la misión de los Estados Unidos en Siria no había cambiado, y Trump todavía espera que las tropas de los EE.UU. Estén estacionadas allí lo más rápido posible.

Con el presidente de Estados Unidos fiel a su estilo sacudiéndole la caspa del hombro a su invitado mientras aguantaba el tipo con una sonrisa. Pero más allá de la demostración pública de la buena relación que les une a ambos. Uno de los objetivos de la visita del francés ha sido tratar de convencer a Trump de que no se retire del acuerdo nuclear con Irán, pero al final ha acabado cediendo ante la idea del presidente norteamericano. «Queremos a partir de ahora trabajar en un nuevo acuerdo», ha anunciado Macron desmarcándose de la postura mantenida por los países europeos, contrarios a cambiarlo y aproximándose a su homólogo estadounidense, que ha calificado el pacto de «ridículo, demencial y ruinoso».

En la cena de Estado organizada por Melania Trump, Macron destacó que esta alianza renovada entre Francia y Estados Unidos ya ha permitido, por ejemplo, el ataque de hace dos semanas de la mano del Reino Unido al Gobierno de Bachar al Asad en Siria. Trump, por su parte, también aludió a la «larga historia» de amistad entre las dos potencias: «Que nuestra amistad crezca aún más, que nuestro alianza sea aún más fuerte, y que nuestra sagrada libertad nunca muera».

Macron invitó al presidente de EE.UU. a su primer Día de la Bastilla en el Elíseo. Maravillado ante la exhibición militar con Daft Punk incluido, Trump volvió encantado a Washington tras su visita al joven presidente francés. Durante ese viaje, Trump fue invitado de honor en el desfile del Día de la Bastilla, donde no hizo ningún intento por ocultar su entusiasmo por el espectáculo militar, señalando y gesticulando a los aviones de combate mientras pasaban volando.

En aquel incómodo primer encuentro, Trump y Macron intercambiaron un abrazo y compartieron un apretón de manos extendido y amistoso en el desfile. Tras su victoria frente a Marine Le Pen, a quien la derecha alternativa estadounidense capitaneada por el ex estratega jefe del presidente, Steve Bannon, parecía que Macron se erigía en el nuevo líder de las democracias liberales frente al nacional populismo encarnado por su homólogo estadounidense.

La seducción de Trump por parte de Macron ha sido un ejercicio decidido, subraya un análisis de «The New Yorker». Macron iba a estar atento al presidente estadounidense, quienquiera que fuera. Pero el hecho de que sea Trump, un presidente tan ególatra, ha hecho que el joven dirigente haya tratado de buscar su acercamiento mediante halagos.

Fuente: ABC.

No comments so far.

Be first to leave comment below.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *