Mientras avanzan las caravanas, Donald Trump desplegará cientos de soldados más en la frontera para enfrentar lo que considera es una emergencia nacional en la frontera con México / “Regresen a su país”, exige el presidente-magnate y advierte: no entrarán “ilegalmente”.

CIUDAD DE MEXICO.- Mientras dos caravanas de migrantes avanzan, una por México y otra en Guatemala, con la intención de llegar a Estados Unidos, el Secretario de Defensa, James Mattis, de ese país firmará en las próximas horas una orden de enviar 800 efectivos militares o más para reforzar la seguridad en su Frontera Sur, informó un funcionario el jueves.
Además, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo a los migrantes de la Caravana que regresen a su país y advirtió que no dejará entrar a nadie “ilegalmente” a Estados Unidos.
En un nuevo tuit escribió: “Para los que están en la Caravana, regresen, de la media vuelta, no vamos a dejar entrar ilegalmente a la gente a Estados Unidos. Regresen a su país y si quieren, ¡apliquen a la ciudadanía como millones otros lo están haciendo (sic)”.
Antes, se informó que el Secretario James Mattis estaría respondiendo a un pedido del Presidente Donald Trump de “sacar a los militares” para enfrentar lo que considera es una emergencia nacional en la frontera con México.
De acuerdo con un cable de AP, el funcionario habló bajo la condición de anonimato porque faltaban detalles por definir.
Las fuerzas adicionales proveerán lo que un funcionario llamó apoyo logístico a la Patrulla Fronteriza, con vehículos, carpas y equipo. Unos 2 mil efectivos de la Guardia Nacional ya se encuentran en la frontera de acuerdo con disposiciones anteriores del Pentágono.
Por la mañana, el Presidente Trump dijo en Twitter que llevaría a los militares a la frontera con México.
El tuit se conoce mientras una caravana de miles de migrantes centroamericanos continúa su marcha a través de México hacia la deseada, pero aún distante, frontera con Estados Unidos. Mientras, una segunda caravana, de unas mil 500 personas, está atravesando Guatemala dispersa en varios grupos que también tiene a Estados Unidos como destino final.
El despliegue estará constituido por médicos e ingenieros y va a ser empleado principalmente para dar apoyo logístico.
El portavoz del Pentágono, el Capitán de la Armada, Bill Speaks, dijo que el Departamento de Defensa está trabajando con el Departamento de Seguridad Interior (DHS) para determinar “los detalles del apoyo” para las autoridades fronterizas.
El presidente estadounidense Donald Trump reiteró este jueves en Twitter que puede utilizar a los militares para enfrentar esta “emergencia”, continuando con un discurso contra la inmigración, que fue uno de sus ejes de campaña, en un momento en que se acercan las elecciones legislativas del 6 de noviembre en Estados Unidos.
Desde que el 13 de octubre salió de San Pedro Sula, en Honduras, una caravana con miles de migrantes hacia Estados Unidos, Trump ha criticado el tema casi a diario, amenazando a los países centroamericanos de recortar la ayuda que les entrega por haber sido incapaces de frenar la marcha.
La ONU estima que unas 7,000 personas viajan en la caravana.
En la tarde, Trump advirtió a los miembros de la marcha que den media vuelta.
“Vuelvan a su país y si quieren envíen una solicitud de ciudadanía como lo hacen otras millones de personas”, dijo.

La caravana avanza hacia Pijijiapan

En punto de las 4:00 de la mañana de este jueves, la Caravana Migrante retomó su camino por el estado de Chiapas rumbo al municipio de Pijijiapan.
Al igual que el día de ayer, los integrantes de la Caravana salieron de Mapastepec de madrugada para evitar, al menos por unas horas, caminar bajo los sofocantes rayos del sol.
Este día, la Caravana recorrerá alrededor de 43 kilómetros y a diferencia de días pasados los participantes están tomando el transporte público, el cual les cobra 30 pesos por persona.
Luchando contra un creciente cansancio, la caravana de miles de migrantes hondureños llegó este jueves a su cuarta parada en el Sur de México camino a Estados Unidos, desafiando el discurso antiinmigrante del presidente Donald Trump, quien anunció el despliegue de militares en la frontera entre ambos países.
Los miles de migrantes partieron la madrugada de este jueves del municipio de Mapastepec y tras siete horas de caminata llegaron a la población de Pijijiapan, en el sureño estado de Chiapas, entre gritos de “¡Sí se pudo!”.
Exhaustos, los migrantes descansaron sobre las banquetas y el piso de cemento de la plaza principal de Pijijiapan, rodeada de casas multicolor.
Algunos acudieron a los puestos de atención médica para recibir suero intravenoso, y otros que llegaron montados gratuitamente en camiones de carga y tráileres, se dieron tiempo para jugar fútbol.
“El aburrimiento es grande y tenemos que festejar, poco a poco vamos a llegar”, dice Luis Alberto Adalberto, de 21 años, al participar de un partido informal en una cancha cercana al río.
Los migrantes aún deben recorrer más de 3,000 km para alcanzar la frontera con Estados Unidos, según sus cálculos, en un trayecto que les tomaría un mes y medio aproximadamente. La ONU estima que unas 7,000 personas viajan en la caravana.
Ante el avance de los migrantes, un funcionario del Pentágono, que habló bajo condición de anonimato, dijo este jueves que en la frontera con México serán desplegados “cientos” de militares, la mayoría de los cuales realizarán tareas de apoyo logístico.
El Presidente estadounidense, cuyo discurso antiinmigrante es una de sus principales banderas políticas, dijo este jueves que con estos militares enfrentará la “emergencia nacional” que, a su juicio, representa esta caravana.
“Voy a sacar a los militares para esta emergencia nacional. ¡Serán detenidos!”, tuiteó el mandatario, quien días atrás amenazó con cancelar la ayuda al desarrollo en Centroamérica si continúan las caravanas migratorias y exigió a México detener su paso.

Vencer el cansancio

Los centroamericanos partieron desde Honduras el 13 de octubre y el cansancio ha obligado a muchos a subirse a camiones de transporte de animales o materiales de construcción, tráileres o incluso mototaxis que los adelantan en el camino de forma gratuita.
Pero la mayoría sigue haciendo a pie el trayecto que va paralelo a la costa del Pacífico; algunos cargando a sus hijos en los hombros, otros empujando a personas en sillas de ruedas y muchos llevando a cuestas recuerdos traumáticos.
Alejandra López, de 28 años y quien viaja con sus cuatro hijos de entre dos y diez años, trabajaba en una maquila de textiles en San Pedro Usula y en la mente lleva el asesinato de su esposo hace seis meses.
“Lo mataron las maras porque querían nuestra casa, pero cuando lo mataron de todos modos me la quitaron y nos tuvimos que ir a vivir con mi mamá todos amontonados”, dice López, mientras se peina su largo cabello negro, aún mojado por bañarse en el río Pijijiapan.
“Violencia hay en todos lados, pero en Honduras además tenemos hambre muchos, muchos días del año”, prosigue con la mirada clavada en las montañas que custodian esta comunidad.
Angel Josué Flores, ayudante de albañil de 20 años, expresa así sus temores: “Lo único que nos da miedo es que nos echen de vuelta a Honduras”.
Otro integrante del masivo éxodo es Sergio Cáceres, de 40 años, quien avanza empujado en su silla ruedas por un amigo que conoció en la caravana.
“Decidí salirme de la casa porque ya tengo 20 años así, por un accidente bañándome, y necesito una operación. Yo quiero hacérmela en Estados Unidos. En mí país nadie me apoya”, confiesa. Va en busca de dos hermanas que viven en Estados Unidos y que lo han mantenido.
México había informado que sólo ingresarían desde Guatemala quienes contaran con documentos legales, pero la mayoría entró cruzando clandestinamente el fronterizo río Suchiate.
Hasta el miércoles, se contabilizaban 1,743 solicitudes de refugio en México, particularmente menores de edad con sus madres y otras mujeres, según el Gobierno mexicano.

Segunda caravana avanza por Guatemala

Un grupo de unos 250 migrantes hondureños salió hoy de un albergue de Ciudad de Guatemala con dirección a México, el primer paso para llegar a su destino final, Estados Unidos.
Este grupo, que pertenece a la segunda caravana de unos mil 500 hondureños que intenta atravesar el territorio guatemalteco, salió este jueves de la Casa del Migrante de la zona 1 de la capital después de desayunar.
El director de este centro, el padre Mauro Verzeletti, aseguró el pasado martes que del 16 al 23 de octubre, solo siete días, habían recibido y brindado atención médica, psicológica, de hospedaje y alimentaria a más de 11 mil migrantes.
Esta segunda caravana está atravesando Guatemala dispersa en varios grupos que también tiene a Estados Unidos como destino final.

Fuente: Por Esto!

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