Esta novela autobiográfica no pudo publicarse en vida de su autora. Hubo que esperar ciento cuarenta años para que viera la luz

En 2018 celebramos el segundo centenario de la publicación de «Frankenstein o El moderno Prometeo», la inmortal novela de Mary Wollstonecraft Shelley (1797-1851) que inaugura el subgénero de la ciencia ficción en la narrativa contemporánea y que tantos buenos ratos nos ha proporcionado a los amantes del terror y del cine fantástico. No es raro, por lo tanto, que el mundo editorial se haya agitado con semejante conmemoración. Lo atestigua esta ejemplar traducción, llevada a cabo por Juan Antonio Molina Foix, de su novela autobiográfica «Mathilda», que no pudo publicarse por distintos motivos en vida de su autora y tuvo que esperar ciento cuarenta años desde 1819, año en que fuera escrita, para ver la luz. En efecto, fue en Chapel Hill, Connecticut, y en las prensas de la Universidad de Carolina del Norte, cuando apareció por primera vez, en edición de Elizabeth Nitchie, la novela en que Mary, bajo la especie de un argumento hipermelancólico, nos cuenta su particular visión del amor, sin temor a adentrarse en los oscuros territorios de la pasión incestuosa tan analizada por Freud.

Mary era hija del filósofo utópico William Godwin (1756-1836), autor de «Caleb Williams» (1794), una novela en tres volúmenes que se proponía denunciar el abuso de poder de la tiranía en un contexto histórico marcado por la experiencia tan sugestiva como sanguinaria de la Revolución Francesa. La autora de «Frankenstein» provocó con su nacimiento que su madre, la escritora feminista y ultrarradical Mary Wollstonecraft (1759-1797), muriese de fiebres puerperales diez días después del parto. Ser hija de dos personajes tan relevantes y tan rompedores con el orden establecido tuvo que producir efectos fulminantes en la evolución psicológica de la niña, cuya existencia se vio estigmatizada por la muerte de la madre y por la siempre temible y reverencial figura paterna. Para agrandar el precipicio de su maltrecha psique, Mary perdió muy pronto a su querido esposo, el gran poeta Percy B. Shelley, ahogado en la bahía de Spezia antes de cumplir treinta años.

De todo ello nos informa cumplidamente Molina Foix en este volumen de la colección «Letras Universales» de Cátedra, sirviéndose de una amplia y modélica introducción, a la que añade una cronología muy pormenorizada de 40 páginas de extensión, una nutridísima bibliografía, el texto de «Mathilda» pulcramente vertido al castellano y más de cien notas exegéticas a pie de página. Desde el punto de vista iconográfico, y además de incluir en su interior unas cuantas ilustraciones en blanco y negro alusivas a la familia de Mary, la edición de Cátedra introduce en cubierta la imagen de «La chica blanca» de Whistler, más acorde sin duda con el contenido.

Fuente: abc

No comments so far.

Be first to leave comment below.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *