Los duques de Sussex, que se casaron el pasado 19 de mayo en el castillo de Windsor, serán padres en primavera.

Meghan Markle está embarazada. La duquesa de Sussex, de 37 años, y el príncipe Enrique de Inglaterra, de 34, nieto de la reina Isabel II y sexto en la línea de sucesión al trono británico, esperan su primer hijo. Así lo han confirmado a través de un comunicado tanto la casa real británica como Kensington Palace, la residencia oficial de los duques, que ha avanzado que el bebé nacerá “en la primavera de 2019”. “Sus altezas reales aprecian todo el apoyo que han recibido alrededor de todo el mundo desde su boda en mayo y están encantados de compartir las buenas noticias con todos”, asegura el palacio de Kensington

El excéntrico fundador de la compañía Virgin, Richard Branson, dijo en una ocasión que la principal razón por la que Reino Unido no sería nunca una república era por el atractivo turístico mundial que supone la Casa de los Windsor. Un activo del que nadie está dispuesto a prescindir. El anuncio hecho este martes por el Palacio de Buckingham del embarazo de la duquesa de Sussex añadirá nuevas dosis de interés. Los medios británicos ya han dado rienda suelta a esa mezcla de periodismo y literatura aspiracional que solo puede provocar la realeza británica.

“Se prevé mucho suspense en medio de la fiebre por el bebé real respecto a cómo decidan llamarle el duque y la duquesa de Sussex”, especulaba ya el The Daily Telegraph. Apostaba el diario por los tradicionales “Alice, Mary, Elizabeth o Victoria” si es una niña; “Arthur, Edward o James” si resulta ser varón.

Los duques se encuentran en estos momentos en Sídney, Australia, donde acaban de llegar para realizar su primer viaje oficial, que durará 16 días. El pasado viernes, 12 de octubre, se les pudo ver en la boda de Eugenia de York, prima del novio, en el castillo de Windsor. Entonces Markle lucía un abrigo azul amplio que hizo levantar las sospechas de un embarazo. Según los periodistas que cubren la gira por Australia, la pareja se lo contó al resto de la familia real británica el viernes, durante el enlace. Ponían así punto final a las especulaciones desatadas cada vez que Meghan vestía ropa que indujera a pensar que disimulaba un posible embarazo. A pesar de las escasas posibilidades de llegar al trono que tienen sus descendientes –incluso teniendo en cuenta los giros de última hora con los que ha sorprendido la Casa de los Windsor a los británicos en las últimas décadas– no se ha evitado el debate sobre la edad de la duquesa y la necesidad, aireada y discutida en las columnas de opinión, de acelerar la descendencia.

Un portavoz ha anunciado que no habrá cambios durante el programa de la visita, en la que la pareja pasará por Fiji y Tonga, a pesar de las advertencias de riesgo moderado de zika en la zona, una enfermedad que puede afectar a las mujeres embarazadas. Al parecer, la pareja ha “buscado consejo médico y ha decidido seguir adelante con sus planes”, relata  enviada especial del Daily Mail. Meghan Markle ha superado ya las 12 semanas de embarazo y se encuentra bien de salud. Así, se espera que el bebé nazca para finales de abril.

Este primer hijo de los duques de Sussex será, por tanto, el séptimo en la línea de sucesión al trono británico, por detrás de Carlos, príncipe de Gales; de Guillermo de Inglaterra y sus hijos (Jorge, de cinco años, Carlota, de tres y Luis, de pocos meses); y del propio príncipe Enrique.

La madre de Markle, Doria Ragland, ha emitido un comunicado a través del palacio de Kensingon en el que asegura que está “muy contenta de estas preciosas noticias y deseando dar la bienvenida a su primer nieto”. Kensington no ha querido aclarar si el padre de la duquesa, Thomas Markle, ha sido informado del embarazo.

Enrique y Meghan se casaron en el castillo de Windsor (la residencia favorita de la reina Isabel II) el 19 de mayo de 2018. Se trató de un enlace multitudinario, pero también fue una ceremonia muy personal, con muchos rostros conocidos, llena de detalles íntimos y donde la novia tuvo gestos de independencia y feminismo, como caminar sola durante un tramo de la iglesia.

La pareja comenzó a salir a principios de 2016, y anunció su compromiso a finales de noviembre de 2017. Entonces posaron ante los medios para oficializarlo en el palacio de Kensington, donde Markle lució un anillo realizado con un diamante de la colección personal de la fallecida Diana de Gales, la madre de Enrique. En una entrevista concedida a la televisión tras su compromiso, la pareja confesó que les gustaría tener tres hijos.

La pareja se acaba de mudar a una de las alas del palacio en la zona denominada Apartamento 1. Aunque el barrio siga siendo el mismo, entre la zona de Queens, Notting Hill y muy cerca del Royal Albert Hall, las dimensiones de su hogar se multiplican por 10, ya que ahora tienen 21 dormitorios, un jardín y una puerta interior que comunica su casa con la de Kate Middleton y el príncipe Guillermo.

Antes de convertirse en duquesa, Markle, era actriz, y se hizo conocida por encarnar a la abogada Rachel Zane en la serie Suits. Hija de madre afroamericana, Doria Ragland, y de padre de ascendencia holandesa, Thomas Markle, que no acudió a su enlace, anteriormente había estado casada con el productor Trevor Engelson entre 2011 y 2013, que se casó de nuevo la semana pasada.

Solucionado ese enigma, surge una miriada de cuestiones menores, o no tanto. ¿Adquirirá el bebé la ciudadanía estadounidense? ¿Se harán los duques de Sussex con los servicios de una nanny? ¿Recibirá el título de príncipe o princesa?.

Fuente: El País.

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