El portero mexicano acumula el mayor número de atajadas durante la Copa del Mundo y vuelve a enfrentarse a la ‘canarinha’ en un Mundial

Guillermo Ochoa (Guadalajara; Jalisco, 1985) hizo su presentación al mundo con seis manotazos a Brasil. Aquellas intervenciones a Neymar y compañía agriaron la tarde de los locales en Fortaleza para un empate sin goles en el Mundial pasado. Cuatro años más tarde, el portero mexicano vuelve a ser un antídoto del gol para México, uno necesario a la hora de enfrentarse a la canarinha en los octavos de final (lunes 2 de julio, 9.00 hora mexicana; 16.00 hora peninsular).

Durante toda la fase de grupos, Ochoa ha sido el meta con mayor número de atajadas, 17. Antes del partido del Tri contra Suecia tenía un porcentaje de bloqueos del 93,3%, tres goles después bajó a 81%, según datos de la FIFA. Esa estadística, por ejemplo, es superior a la de David de Gea con un 16,7%. La elasticidad del futbolista del Standard de Lieja fue crucial para mantener en ceros su portería frente a Alemania en las 25 oportunidades de gol en contra, nueve tiros directos. “La ilusión mía y la de todos mis compañeros es quedarnos hasta el último día [en el Mundial]. Me lo imagino y lo deseo y nadie me lo va a prohibir”, dijo el portero mexicano.

En el registro de las Copas del Mundo hay dos porteros que no han encajado ningún gol de Brasil y Alemania. El primero fue el polaco Jan Tomaszewski lo logró en 1974 y 1979, el segundo es Guillermo Ochoa, quien asiste a su cuarta Copa del Mundo y la segunda en la que es el guardián titular de México.

Sobre la figura de Ochoa existen fuertes contrastes. Su última temporada en España con el Granada (2016-17) entra en cualquier debate: fue el portero más goleado en la historia de la Liga con 82 goles y, de manera paralela, el que más atajó, 162. En ese mismo periodo, fue fustigado con siete goles de Chile en la pasada Copa América. “Seguro que la prensa mexicana no hablará del 7-0. Hay que recordarlo también porque nos sirvió de experiencia”, comentó hace unos días.

La campaña pasada se mudó a Bélgica para jugar con el Standard. Desde su país, el círculo de analistas deportivos reprochó esa decisión y algunos otros le agradecieron no irse a jugar a Estados Unidos. Ya en la Liga belga fue inamovible en el puesto con el número ocho en su espalda. El combinado de Lieja terminó en el segundo sitio de la clasificación y con un boleto a la próxima Champions League. Guillermo Ochoa contabilizó 103 atajadas.

El Tri encara el juego de octavos un tanto magullado tras la lección de Suecia. “Nos hicieron gol en una salida, en una perdida en la que tienen fortuna porque el que remata le pega mal y le cae al otro. El segundo es un penal. Y el tercero un autogol”, explicó Ochoa. Contra Brasil, con cinco goles anotados, se reencontrará con Neymar y una ofensiva radicalmente distinta de la del cuatrienio pasado con Coutinho y Gabriel Jesús. El guardián mexicano ya alista sus guantes.

Fuente: elpaís

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