Por RAFAEL lombera

Más que cualquier héroe precursor de la justicia o “súper sayayin del lado oscuro”, es un hombre como cualquier otra persona; padre, hermano, esposo, hijo; ¿cuál ha sido su culpa? Simplemente aprobar todos y cada uno de los exámenes que se les aplica para servir a la sociedad, misma de la cual emergió con la enjundia, tesón y madurez por enfrentar lo que aqueja la paz social.

Esto es sinónimo para muchos elementos de buena antigüedad y excelentes resultados operativos un celo profesional mal fundamentado, al verse rebasados por jóvenes capaces y con la disponibilidad de superarse profesionalmente en el ámbito laboral que desempeñan como lo es cada parte de la Seguridad Pública desde el ámbito municipal, estatal y Judicial o Ministerial, citemos un ejemplo: El Comisionado de la Policía Estatal Preventiva Paul Hernández, apoyando a los elementos de la Policía Estatal Acreditable, ¿por qué lo hace? simplemente porque son elementos que tienen conocimiento sobre el nuevo sistema, caso contrario de los elementos de unos veinte años de antigüedad en el servicio  que acuden a un llamado para el aseguramiento en flagrancia de un hecho delictivo… ¿Qué haría? ¿obtendríamos resultados satisfactorios o el presunto responsable quedaría en libertad por la mala integración o mal aseguramiento de esté? aclarando que incluso los elementos antiguos en su mayoría conocen los malos procedimientos tratando de permear con esto a los nuevos valores los que se quieren cuidar para que se apliquen única y exclusivamente al nuevo sistema.

Lo mismo pasa en cada institución, tanto de Seguridad Pública como de la Procuraduría General de Justicia del Estado con sus elementos Investigadores de la Policía Ministerial y Analistas Ministeriales; el celo no deja el desarrollo adecuado de estos elementos, en fin; destaquemos que las Policías Acreditables, tienen la obligación de aplicar los conocimientos adquiridos en la inversión que el Estado proporcionó en ellos para que la ciudadanía obtenga la reparación de sus agravios preservando siempre y en todo momento la integridad y el respeto del que se presume responsable del delito.

Debemos entender que las Policías Acreditables no son rivales de nadie y sin son amigos de todos los que quieren una paz y armonía social, un bien familiar, un desarrollo profesional alentando al buen ejemplo de nuestros jóvenes; los elementos con una antigüedad laboral considerable no deberían, sino de sentirse orgullosos porque en ellos -las policías acreditables- guardaran la paz cuando ellos se integren a la ciudadanía y podrán decir “yo le enseñé a desarrollarse bien” apliqué buenos conocimientos y esa es mi obra de arte; cuando nuestros policías con antigüedad considerable decidan irse podrán confiar en los policías porque enseñaron buenas técnicas policiales.

Y nuestras Policías Acreditables tendrán la obligación moral de aplicar todos los conocimientos adecuadamente para que al imputado se le aplique la responsabilidad debida y el agraviado reciba la reparación del daño.

De tal manera que dejemos el camino a nuestros Policías Acreditables de todos los ámbitos para que lo recorran pero guíenlos para que el Estado mejore no nos aferremos a una operatividad inadecuada y arcaica porque así trabajaron nuestros antecesores y así se aprendió a trabajar.

No comments so far.

Be first to leave comment below.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *