img_1430118108_f889d959cb84ff667384Estalla motín en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de Cancún, en pleno día de visita, dejando como saldo 48 internos lesionados con golpes y heridas de arma blanca, además de mujeres y niños intoxicados con gas lacrimógeno.
El caos fue tal, que algunos internos aprovecharon para escapar (se desconoce cuántos) y sólo uno fue detenido por policías municipales cuando ya iba sobre la avenida Nichupté.
Lejos de coordinarse, las autoridades municipales y estatales demoraron en incursionar al penal, lo que provocó que el motín se extendiera por poco más de dos horas hasta que lograron calmar a los 500 internos que participaron en la gresca.
Los familiares de los internos que aguardaban noticias afuera, comenzaron a enardecerse y tener roces con los cuerpos policíacos, por lo que el director del penal, Manuel Virgilio Morales Herrera, no tuvo más remedio que salir a dar la cara, asegurándoles que ya todo estaba en calma, que sólo había sido una riña que inició por un partido de futbol y que sólo eran ocho los internos lesionados.
Sin embargo, los mismos familiares de internos señalaron que ya están hartos de los abusos y extorsiones de los reos que conforman el área de la “I”, y sólo era cuetión de tiempo de que se diera un enfrentamiento con los reos del área del “Cuadro”.
A las 11:45 horas de este domingo, el llamado “botón de pánico” del radio Matra se activó para las corporaciones policíacas, indicando que había un motín al interior del Cereso de Cancún, y que ya las autoridades carcelarias habían comenzado a sacar a las personas que se encontraban de visita, como cada domingo.
Así, comenzaron a llegar elementos de la Policía Municipal, Policía Estatal Preventiva (PEP), Policía Judicial del Estado (PJE), Ejército y Policía Federal.
Se estima que al interior había alrededor de mil 500 visitas, en su mayoría mujeres y niños de diferentes edades, quienes eran desalojados ante el peligro que corrían al interior.
Adentro la situación comenzaba a salirse de control, pues más de 500 internos se enfrascaban en una feroz riña.
Todos se encontraban en la zona conocida como “Almoloya” y arrojaban rocas, palos y varillas a través de la reja que divide a esta zona de la “I”, en donde se encuentran recluidos reos de alta peligrosidad integrantes del grupo de “Los Zetas” y de la banda de “Los Sureños”.
Los reos del área del “Cuadro” es decir, la población en general, abrieron un boquete en una de las bardas que da acceso al pasillo de custodios del lado de “Almoloya” y otro más en una pared que da al pasillo de custodios del área de la “I”.
En esta área se encontraban unos 30 reos en el pasillo, enfrentándose a los reos del otro extremo y el caos comenzó a predominar, sin que hasta en ese momento las autoridades incursionaran al interior.
En medio del caos, un interno logró escapar corriendo y llegó hasta la avenida Nichupté, en donde fue interceptado por elementos de Seguridad Pública, del Escuadrón Motorizado de Acción Policial (EMAP).
Al preguntarle a dónde iba, el sujeto en cuestión admitió que se acababa de escapar de la cárcel, por lo que fue esposado y regresado al penal.
Una mujer que se encontraba de visita durante el motín, aseguró que vio cuando al menos dos reos salieron corriendo confundiéndose con las visitas, para después salir a la calle y correr hacia la avenida José López Portillo.
Fue hasta una hora después, cuando los cuerpos policíacos comenzaron a entrar y primero trataron de dialogar con los reos, pero éstos no accedían al diálogo, por lo que los policías antimotines comenzaron a arrojar las bombas de gas lacrimógeno para lograr dispersar a los reos.
Esto, aun cuando al interior del área de la “I” todavía se encontraban 10 niños de entre 3 meses y 3 años de edad y 15 mujeres.
Con los niños y bebés en brazos, las mujeres salían del penal en crisis nerviosas, además de que todas, incluyendo a los menores, salían mojados para quitar los restos del gas lacrimógeno.
Una mujer que se encontraba de visita entró en labor de parto durante el motín y tuvo que ser trasladada al IMSS de la Región 510, mientras que dos menores fueron llevados al IMSS de Ginecopediatría, para recibir atención, pues habían resultado con intoxicación por el gas lacrimógeno.
Los cuerpos policíacos lograron controlar primero la riña en el pasillo y después metieron a los reos a sus áreas a través de los propios boquetes que ellos habían hecho.
Posteriormente, los policías ingresaron por grupos primero al área de la “I”, controlando a unos 200 reos que ahí se encontraban, obligándolos a tirarse al piso, y todos fueron revisados uno por uno, dando primeros auxilios a los reos que lo ameritaran. Después fueron ingresados a sus celdas, quedando en calma esa área del penal.
El operativo se trasladó al área de “Almoloya” por el propio boquete que habían abierto los reos, logrando dispersarlos y reingresarlos a sus celdas, no sin antes decomisarles los instrumentos que usaron para la riña, como palos, tubos, partes de guarnición, fierros y machetes.
Las ambulancias entraban y salían del Cereso, para llevarse a los reos que ameritaran atención médica en el hospital, trasladando a un total de 27 internos de los que tres fueron reportados como graves, mientras que otros 21 fueron atendidos dentro de la cárcel.
Afuera, los ánimos se caldeaban entre los familiares de los internos y los cuerpos policíacos, pues pedían ser informados sobre la situación al interior del penal.
Alrededor de las 14:00 horas, el director del Cereso, Manuel Virgilio Morales Herrera, salió de la cárcel y se enfrentó a los familiares de los reos, para tratar de calmarlos.
Subido en una patrulla, Morales Herrera le dijo a todos que la situación ya estaba controlada y que sólo ocho reos habían resultado lesionados y ninguno de gravedad.
Les indicó también que debido a la situación y por su propia seguridad, la visita no se reanudaría el día de ayer y será hasta el día de mañana martes, cuando se permita el acceso por ser día de visita programado.
A las 14:30 horas, las autoridades municipales y estatales dieron por terminada su participación en auxilio de las autoridades carcelarias.
De manera oficial, la Secretaría Estatal de Seguridad Pública informó que todo se había tratado de una riña entre reos, derivada de un partido de futbol y que el saldo fue de 30 internos lesionados, 14 de ellos con lesiones leves y atendidos en el Cereso, mientras que otros 16 tuvieron que ser trasladados al Hospital General, de los cuales dos habían quedado bajo observación.
Por su parte, la Procuraduría de Justicia del Estado dio a conocer que se inició la averiguación previa 2366/2015 por los delitos de motín, lesiones y lo que resulte, como parte de la indagatoria iniciada por los hechos registrados en el Cereso.
La dependencia estatal dio como saldo 37 personas con lesiones menores y 11 más trasladados al Hospital General, agregando que durante el operativo se aseguró un total de 115 “puntas” y tres machetes, además de diversos objetos utilizados como proyectiles, como maderas, piedras, entre otros.
Si bien la riña se originó durante el encuentro de futbol como indicaron las autoridades, familiares de internos que salieron durante el motín, aseguraron que eso fue sólo un detonante para que los reos del área de “Cuadro” se enfrentaran con los de la “I”; pues se dicen hartos de las extorsiones y abusos que sufren a manos de estos reos.

****** RECUADRO ******

Cifras

Cruz Roja
– 25 paramédicos
– 9 ambulancias
Procuraduría General de Justicia del Estado
– 50 elementos de la Policía Judicial del Estado
– 2 agentes del Ministerio Público del Fuero Común
– 4 peritos criminalistas
Policía Municipal
– 120 elementos antimotines
– 3 binomios caninos
– 15 patrullas
– 21 motocicletas
Ejército
– 6 elementos
– 1 unidad
Policía Estatal Preventiva
– 40 elementos
Policía Federal
– 8 elementos
– 2 patrullas
Personas de visita
– 1,500
Armas aseguradas
– 115 puntas
– 3 machetes

fuente: POR ESTO

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