Ante la difícil complejidad mundial, Zbigniew 
Brzezinski, que fue consejero de Seguridad Nacional de Estados Unidos, dice: “El caos no es producto de un solo país. El orden tampoco (…), no vivimos en una era en la que el dominio imperial del mundo sea una opción realista”. Ahora el poder mundial está repartido por regiones lideradas por países que por el tamaño de sus economías, recursos y sistema influyen sobre los otros.

un-mundo-mejor-es-posible-emf_Las dificultades se presentan en todos lados. En el Medio Oriente hay guerras permanentes entre israelitas y palestinos, ambos con una asimetría abismal. Los primeros apoyados por Estados Unidos económica y militarmente, los segundos por vecinos y milicias terroristas. Todos los esfuerzos de paz han fracasado.

La emigración que sale de varios países como son Palestina, Irak, Siria, Afganistán, para citar unos ejemplos, se va hacia Europa. Es una venganza involuntaria por su pasado colonial y por la existencia de gobiernos despóticos. Pero, además, en estos países se impuso, por las intervenciones extranjeras, una vida violenta y con remedos de valores ajenos.

Con el pretexto de establecer la democracia, los países occidentales han hecho de los países árabes fuente de saqueo. Esencialmente la conquista del poder político y económico para sacar provecho. Y su residuo, el empobrecimiento de la población y la degeneración del Estado.

Paralelamente vemos relaciones conflictivas entre Estados Unidos y Europa con Rusia, tensiones del país estadounidense con China, América Latina sumida en un declive económico, inseguridad y narcotráfico rampante, África incendiándose. Y más de todo: más población, más desigualdad, más religiones, más partidos políticos, más populismo, más genocidios, más nebulosa bélica.

Si lo anterior fuera poco, el Estado Islámico (ISIS) y otros grupos terroristas han implantado el miedo en el Medio Oriente y en ciudades importantes, la última de ellas París, en donde una serie de atentados mató a decenas de personas. El ISIS es una mutación de religión, fundamentalismo y violencia indiscriminada. Tiene entre sus objetivos apoderarse de recursos estratégicos como son el petróleo y las presas para crear una versión contemporánea del califato antiguo. Actualmente la alianza de países que lucha contra el ISIS se enreda en las diferencias entre ellos, lo que explica los resultados mediocres que se han obtenido.

Otro enredo es el económico, en donde los líderes de los países y las instituciones internacionales toman decisiones solamente alrededor del modelo de las restricciones económicas que viene de los 80 y los intentos expansivos contenidos, para no crear más burbujas de las que aparecen porque los mercados no son perfectos y los gobiernos tienen una capacidad de control limitado. El gobierno de Estados Unidos, que ha sido el más activo en la recuperación económica, no ha intervenido lo suficiente. Su política monetaria ha sido fuerte, pero la fiscal no.

Kenneth Arrow, Nobel de Economía y padre del Teorema de la Imposibilidad, dice que las reglas para la toma de decisiones sociales o políticas no obedecen estrictamente al criterio de racionalidad. Hay una larga lista de ejemplos. Uno es la fuerte recriminación que hizo hace una semana el ex presidente de Estados Unidos, George H. W. Bush, al vicepresidente, Richard Cheney, bajo la Presidencia de su hijo, por manipularlo para tomar decisiones equivocadas en contra de países que sólo significaron beneficios para el poder económico de Cheney.

Fuente: EL ECONOMISTA

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