El Tri visita al mandatario mexicano en su residencia oficial para el abanderamiento. “Ustedes harán el milagro de unir a todos”, comentó el presidente respecto al Mundial y a las elecciones en el país.

El 2018 es un año convulso para México. El seleccionado de fútbol disputará el Mundial de Rusia durante junio y julio. El primer día de julio se llevarán los comicios presidenciales en ese país, los más grandes en la historia luego de que votarán 89 millones de mexicanos. El Tri ha visitado al presidente en su residencia oficial para escuchar una arenga, otro motivo para sanar su autoestima, y ser abanderados.

“Ustedes son un equipo que logran, en este momento de nuestra historia y de la historia política de nuestra nación, lo que no logran los partidos políticos”, comentó Enrique Peña Nieto, el presidente de México. “Van a unir a priistas, panistas, perredistas, a morenistas”, lanzó el mandatario en referencia a las principales fuerzas políticas.

La visita del seleccionado mexicano resultaba tensa. El entrenador, Juan Carlos Osorio, no ha definido a los 23 futbolistas que jugarán en la Copa del Mundo, así que el viaje lo realizaron los 27 candidatos. Cuatro de ellos tendrán que ver el campeonato desde el hotel de concentración de sus clubes. La escolta mexicana estuvo protagonizada por el abanderado Héctor Moreno de la Real Sociedad, junto con Hugo Ayala (Tigres), Héctor Herrera (Oporto), Jesús Molina (Monterrey) y Jesús Gallardo.

Otro de los factores de incertidumbre era Rafael Márquez. El defensor mexicano fue vinculado a una presunta red de narcotraficantes. La acusación provino del Departamento del Tesoro de Estados Unidos desde agosto del año pasado. El exjugador del Barcelona no ha podido viajar a ese país ni mantener relaciones comerciales con empresas estadounidenses.La Federación Mexicana de Fútbol le ha respaldado desde entonces. Osorio le incluyó en la lista preliminar pese a que hace un mes decidió retirarse de su club, el Atlas.

Márquez es, de facto, el capitán de México. El futbolista de 39 años estaba sentado a la derecha del presidente. Durante un vídeo promocional, le explicaba “esa es la cuauhtemiña” en referencia a una jugada de Cuauhtémoc Blanco durante el Mundial de 1998. Márquez tomó una carpeta azul claro para hablar de frente al estrado. “Quiero confesar antes que todo que es más fácil jugar en un estadio lleno que estar hablando con todos ustedes”, comenzó mientras llevaba sus ojos al guion.

“El camino no ha sido fácil. Todos y cada uno de nosotros tenemos nuestras propias historias de lucha. algunos hemos recibido fuertes muy golpes, pero nos hemos sabido levantar”, dijo Márquez, quien ha tenido que entrenar con un uniforme sin los patrocinadores de la selección de México. Sus abogados han tratado de esquivar los líos comerciales para asegurar su quinto Mundial.

Durante la ceremonia Javier Chicharito Hernández y Andrés Guardado se susurraban cuando Márquez hablaba. “Son un equipo joven”, comentó Peña Nieto y de inmediato Guardado puso la mano en la rodilla de Márquez con una sonrisa de cómplice. Cuando en una pantalla vieron algunos de los goles apareció uno de Gerardo Torrado, ahora director deportivo. Ahí los jugadores a su costado como Jesús Tecatito Corona y Héctor Herrera le bromeaban “¿A poco fuiste tú?”.

Los futbolistas fueron cobijados por los suyos que aguardaban el momento para solicitarles una foto selfie. “¡Traigan la copa!”, le pedían unos niños de escuela primaria a Diego Reyes y el espigado defensor se limitaba a sonreír. El presidente Peña Nieto les pidió no limitarse a la letanía del quinto partido, el de los cuartos de final que desconocen desde el Mundial de 1986. En Rusia, México jugará su primer partido contra Alemania, el campeón. La maquinaria de ilusiones está a toda marcha.

Fuente: El País.

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