Estudiantes del Tec de Monterrey desarrollaron un sistema de captación pluvial que puede almacenar 450 litros de agua diarios, en época de lluvias y generar un ahorro de hasta 10 mil pesos al año, en zonas donde se requieren pipas de manera frecuente.

En la Ciudad de México, el 35 por ciento de los hogares sufren de escasez parcial o total de agua.

Los sistemas de captación pluvial de la actualidad suelen ser poco accesibles para los sectores menos favorecidos. Preocupados por dicha problemática, estudiantes del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) crearon un sistema económico y fácil de instalar, que busca además, beneficiar a plomeros y tlapalerías por medio de alianzas.

Ciclo 720 nació en 2015 como parte de un proyecto de la carrera de Creación y Desarrollo de Empresas del ITESM, y actualmente está enfocado en beneficiar a los pobladores de las delegaciones Iztapalapa y Xochimilco.

Este sistema, según su fundador y CEO, puede recolectar hasta 450 litros de agua diarios, en época de lluvias, y generar un ahorro promedio de 10 mil 572 pesos anuales, dependiendo las dimensiones de la casa en la que se instala.

“Estamos enfocados el sector de escasos recursos, donde el agua llega a veces una vez por semana. Partimos del valor de una pipa de cerca de diez mil litros, que es de alrededor de 900 y mil 200 pesos, entonces sacamos el valor promedio de cada litro que es de 0.1 pesos, y si tomamos en cuenta que una casa de 120 metros cuadrados de superficie de techo puede ahorrar hasta 106 mil litros al año nos da un ahorro promedio de 10 mil 572 pesos en un año”, explicó Garduño.

El primer paso para la recolección del agua es mediante una canaleta o ‘gargolas’, dependiendo la forma del techo de la casa. El líquido, pasa primero por un separador de hojas y materia orgánica que lleva consigo el agua tras caer.

“El principal contaminante del agua es la materia orgánica. Lo primero que hacemos es adaptar las casas, todas tienen una bajada de agua, lo que hacemos es intervenir las salidas para que el agua pueda correr. Se pone un separador de hojas que es una especie de rejilla, para que filtre las hojas, tierra, piedras, y toda la basura que cae junto con la lluvia”, explicó Ernesto Garduño a El Financiero.

Posteriormente, el agua se recolecta en un contenedor que almacena el líquido de los primeros diez minutos de la lluvia. Esto, debido a que durante ese periodo cae la lluvia ácida, que no es apta para su consumo. Garduño explicó a El Financiero que durante esa etapa, se elimina el 80 por ciento de los contaminantes del agua.

“Imagina que tenemos un vidrio sucio, le echas agua y la primera que escurre sale negra, después ya sale transparente. La creencia es que toda la lluvia es ácida, cuando no es cierto, los primeros diez minutos son los que se encargan de limpiar tanto el ambiente como tu techo, después es mucho más limpia”, explicó Garduño.

La siguiente imagen muestra un experimento que Ernesto Garduño realizó con una lluvia convencional en la Ciudad de México. El vaso del lado izquierdo, es de agua de los primeros 10 minutos de la lluvia, mientras el derecho muestra lo que cayó posteriormente.

Después viene la recolección del agua. Si en la casa se cuenta con una cisterna, el sistema puede enviarla directamente ahí después de su almacenamiento mediante una bomba, igual que a un tinaco o al contenedor que el cliente lo prefiera.

Ciclo 720, con la intención de adaptarse a las necesidades y al espacio de la casa, instala un sistema de recolección de 400 litros cuando se trata de viviendas con poco espacio o que no cuentan con una cisterna, que cuenta con una llave directa para poder obtener el agua, como se muestra en la siguiente imagen.

La empresa cuenta con tres paquetes. El primero, es el de Riego, dicho sistema tiene un costo de 3 mil pesos y almacena el agua únicamente para su utilización en actividades de limpieza y riego.

Posteriormente, el sistema Doméstico, que tiene un costo de 6 mil 500 pesos y cuya agua almacenada puede utilizarse para actividades domésticas, excepto para ingerirla y cocinar con ella.

El sistema más completo es el Potable, que tiene un costo de 10 mil 500 pesos. Este incluye todos los filtros y pastillas de cloro para que el agua pueda ser bebida por los habitantes de la casa. El siguiente esquema muestra cómo funciona.

Con la intención de hacerlo más accesible y eliminar costos de transporte, logística y almacén de materiales, Ciclo 720 creó una red de tlapalerías y plomeros, para la instalación y proveeduría de PVC, material con el que se fabrican sus proyectos.

“Pedimos a los establecimientos que se convirtieran en nuestras aliadas, entonces pusimos un flyer en sus tlapalerías y cuando ellos logran vender uno de nuestros sistemas, nosotros les compramos todo el material a ellos”, indicó Garduño.

“Lo mismo con los plomeros, yo capacito a una persona para que aprenda a poner el sistema, cuando alguien me llama, enviamos a la persona más cercana al lugar, y ellos ganan 600, 800 y mil pesos, dependiendo el sistema a instalarse”, agregó.

Actualmente la red consta de 100 tlapalerías y 50 plomeros, todos ellos en Iztapalapa y Xochimilco, con miras a expandirse a otras zonas de la CDMX.

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