Tiene 15 ó más años los contratos de tiempo compartido con el hotel Avalon Reef, ahora Mía, por parte de una treintena de extranjeros que reclaman se haga válido ese acuerdo comercial, por eso recurre a instancias nacionales y extranjeras para que logren su cometido.

Por el momento han procurado mantenerse con bajo perfil, ahora que la nueva administración del inmueble insiste en negar reconocer el acuerdo; ya se dio parte del caso a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), tal como dimos a conocer en la edición de hoy de este medio.

Se mostró algunas evidencias de contratos de pagos desde 2003 y 2002, según documentos se le entregó a la prensa local, en momento cuando el centro de hospedaje no ha dado a conocer su postura pública, en realidad se ha distinguido en evitar el contacto con los medios en diferentes circunstancias polémicas en las últimas décadas, en especial durante el traspaso administrativo del inmueble, propiedad del gobierno federal.

Como se sabe, en 1964 se inauguró ese hotel como Zazil-Ha por el presidente Adolfo López Mateos, era un lujoso inmueble de casi 100 cuartos. Primero en su tipo en la región peninsular. Era propiedad de la familia Lima Zuno, pero con problema de deuda se pasó en manos del gobierno federal.

Operó como varias marcas después, Presidente, Del Prado, Avalon y ahora Mía. Estuvo inactivo a causa del huracán “Gilberto” y justamente se reactivó después de la llegada del nuevo milenio. Hubo ampliación de su capacidad al construirse 60 millas al norte del edificio en la década de los 90s cuando se intentó reactivarlo.

Esas villas, según parece, son las que entraron en el contrato de tiempo compartido, tipo de uso comercial que el día de hoy reclaman varios extranjeros, procedente de Estados Unidos. Ellos, sostienen, ya manifestaron su inquietud desde su país, pues el entonces responsable del negocio bajo la marca de Avalon era el ahora preso Michael Eugene Kelly, quien se le acusó de haber defraudado a muchos jubilados y pensionados de ese país vecino.

Según dato recabado, los extranjeros contrataron el servicio cuando visitaron en su momento Isla Mujeres, pero años después cuando creían tener vigencia el acuerdo arribaron para ocupar sus villas, les negaron y no sabían los ejecutivos de Mía de tal compromiso legal.

Ahora los quejosos “han tenido que recurrir a las demandas internacionales a fin de buscar recuperar su dinero invertido o cuando menos que les reconozcan el contrato que firmaron desde el año 2002 con el Avalón Reef”, dijo un representante que se puso en contacto con la prensa.

Al respecto deberá emitir opinión en los siguientes días funcionarios federales de la Profeco a nivel regional; aquí en la isla no tiene representación con capacidad de dar información, según se pudo constatar con éste y otros temas.

Fuente: POR ESTO!

No comments so far.

Be first to leave comment below.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *