El impacto de la inseguridad en el Caribe mexicano ha sobrepasado todos los límites. Mientras los principales titulares de la espiral de violencia se basan en los hechos relacionados con ejecuciones y asesinatos, tras la opacidad de las autoridades de los tres niveles de gobierno, los sectores productivos sufren y mucho.

Desde el sector restaurantero, el comercial hasta la industria de la construcción, la realidad marca que la productividad se ha desplomado de manera drástica hasta en un 50 por ciento en el mejor de los casos.

Y es que el temor de sufrir la espiral de violencia que azota Cancún ha generado que la ciudadanía se repliegue hasta en temas como ocio y diversión, además de mejoras sustanciales dentro de la propia familia.

“Hay que ser honestos, nuestras ventas han bajado y se han visto mermadas por la inseguridad que se vive desde hace más de dos años, los comensales ya no quieren salir en las noches como ocurría antes”, puntualizó Juan Pablo Aguirre de la Torre, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados de Cancún, Canirac.

Las cifras del sector restaurantero ejemplifican lo que actualmente se vive en materia de inseguridad: los restaurantes de la ciudad se han visto afectados hasta en un 60 por ciento en sus ventas debido al problema de violencia.

El sector gastronómico en Cancún es el segundo en importancia económica para la ciudad, al representar 19 por ciento, del Producto Interno Bruto local, genera aproximadamente 130 mil empleos y es la industria número uno en autoempleo a nivel estatal, por lo cual exigió a los distintos niveles de gobierno darle la importancia necesaria al gremio y mejorar la coordinación en seguridad, para no permitir que “Cancún se les salga de las manos”.

Lo anterior ha originado que la situación se complique y se carezca de puntos de equilibrio, pues tanto bares como restaurantes viven constantemente en una incertidumbre económica para poder operar día con día.

Los esfuerzos del sector para evitar una mayor caída, van desde promociones, descuentos y acciones que confrontan directamente el tema de inseguridad. Sin embargo, al momento los resultados de estos hechos aún no son perceptibles.

“La gente no está saliendo, la gente está tomando precauciones y es por eso que ahorita estamos buscando impulsar el operativo acero, entre otras acciones para poder cambiar las perspectivas de la gente, nos estamos concentrando ahorita en lo positivo, realmente no es un tema concentrado en el sector restaurantero”, indicó el entrevistado.

A pesar de la adversidad, el sector restaurantero se niega a rendirse o cerrar más negocios. Para Juan Pablo Aguirre, el reto es no bajar los brazos y seguir con puertas abiertas a pesar de las complicaciones que generan la inseguridad.

De hecho, se espera una recuperación económica en medio de la vorágine que ha significado la inseguridad, la cual ha puesto en jaque a muchos de los sectores productivos de la ciudad y del estado.

Prueba de ello es que el sector licorero del Sur de Quintana Roo ha sido severamente afectado por la delincuencia en lo que va del presente año.

El presidente de la Asociación de Restaurantes, Bares y Cantinas, Joaquín Noh Mayo, denunció que se trata de un problema de seguridad pública.

En lo que llevamos apenas dos meses y medio van entre 20 y 25 entre asaltos y robos, te puedo decir que en estos hablamos de no menos de millón y medio a dos millones de pesos”.

Además de la merma de dividendos, esta situación puede derivar en la pérdida de empleos.

Impacto alarmante: cámaras empresariales

El impacto de la inseguridad que vive Cancún alcanzó ya niveles alarmantes. De acuerdo con cámaras empresariales, además de cancelaciones en el ámbito turístico, ya se presentan cierre de negocios y retiro de inversiones dentro del Caribe mexicano.

“Sí, se tiene una afectación considerable y en todos los ámbitos. No sólo es el turismo también es el sector comercial, el restaurantero, todos en general donde las secuelas son muy negativas por la inseguridad”, detalló Eduardo Galaviz Ibarra, presidente de la Asociación de Plazas Comerciales.

En cifras, las afectaciones son considerables. Por ejemplo, la Asociación de Hoteles de Cancún reportó una nueva caída en cancelación de reservaciones del 7 por ciento, lo cual preocupa.

Esta situación se debe a que la actividad turística en el Caribe está paralizada, debido a la presencia de sistemas meteorológicos que golpean a varias islas en la región y contraen la llegada de turismo.

Por su parte, Adrián López, presidente de la Coparmex, dijo que aunque hay voluntad del gobierno estatal por mejorar la situación, no se le debe dejar de exigir resultados, pero sobretodo, obligar a que la estrategia de seguridad deje de ser reactiva y se pase a una estrategia preventiva cuanto antes.

Fuente: POR ESTO!

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