img_1439628949_5a91920a4b150545dadbLas investigaciones de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) arrojan serias dudas sobre la veracidad de la versión de tres custodios acerca del millonario atraco a un camión de Cometra, pues hay indicios de un montaje para aparentar que un comando armado los emboscó a la altura del kilómetro 12 de la vía corta Chetumal – Mérida, e incendió el camión para obligarlos a salir y poder sustraer un botín que, según lo precisado este viernes, ascendió a más de 13 millones de pesos.
Por lo mismo, aunque después de rendir su declaración ministerial en calidad de presentados, los custodios Rafael Cocom Rodríguez, de 43 años; Freddy Cruz Sánchez, de 24; y Pablo Antonio Verde León, de 24 años, quedaron en libertad, la PGJE continúa investigando su probable participación en la comisión del delito, y se mantiene abierta la línea de investigación del auto-robo en este presunto asalto perpetrado cerca de la zona arqueológica de Chacchoben, en el municipio de Bacalar, el jueves por la mañana.
También la PGJE informó este viernes que tuvo la comparecencia del apoderado legal de la Compañía Mexicana de Traslado de Valores (COMETRA), J.B.C.V., quien interpuso formal denuncia por los delitos de robo y/o asalto y/o encubrimiento y/o lo que resulte, cometido en agraviado de la empresa ante citada, y en contra de quien o quienes resulten responsables, solicitando que se investiguen los hechos y se proceda conforme a derecho corresponda.
En consecuencia, la agencia del Ministerio Público del Fuero Común en Bacalar integró dicha comparecencia a la carpeta de investigación CI/BAC/02/09/294/8-2015.
En dicha diligencia, el apoderado legal acreditó la cantidad del dinero sustraído, mediante siete comprobantes de servicio, cada uno de diversa cantidad, que sumadas hacen un total de 13 millones 138 mil 760 pesos en billetes de distintas denominaciones.
Así mismo, el apoderado exhibió los comprobantes fiscales digitales de nómina de los custodios, una hoja de la comisión del servicio de ruta foránea y factura que ampara la propia del vehículo de la marca Ford, color beige, marcada con el número económico 2640 y placas de circulación 038-AP-2; elementos aportados para que las autoridades acrediten la plena responsabilidad de quien o quienes haya cometido dicho delito.
Por otro lado, se pudo averiguar que los tres custodios de la camioneta de valores, después de rendir su declaración ministerial con relación a los hechos, quedaron en libertad porque solamente estaban en calidad de presentados.
Sin embargo, las declaraciones vertidas por los custodios sobre la manera como ocurrió el robo de los 13 millones de pesos dejan muchas dudas al respecto y hay indicios de los “erizos metálicos” tirados en la carretera y el incendio del camión blindado son parte de un montaje para aparentar una emboscada y un asalto violento.
Por ello, la Procuraduría General de Justicia del Estado sigue investigando el caso para saber si se trató de un auto-robo o si se trató de un caso que fue planeado con la participación de algún empleado o exempleado de esa institución privada.
De hecho, las investigaciones ocuparon la atención de los mandos de la PGJE en la zona sur del Estado, puesto que desde la mañana y durante todo el día, permanecieron reunidos trabajando sobre los detalles de este caso, en las oficinas de la institución.
Como se recordará, los custodios que iban en el camión blindado que fue incendiado a un lado del camino, son Rafael Cocom Rodríguez, de 43 años de edad, chofer de la camioneta de valores; Pablo Antonio Verde León, de 24 años, escolta-interventor; y Freddy Cruz Sánchez, 24 años, que realizaba la función de cajero.
Los tres empleados de Cometra dijeron al Ministerio Público que el asalto fue perpetrado por un comando armado de 12 delincuentes vestidos con pantalones camuflados, chalecos antibalas, con el rostro cubierto con pasamontañas y portando fusiles de asalto R-15, que se transportaban en cuatro vehículos cerrados.
Sin embargo, hubo inconsistencias acerca de las características de los vehículos utilizados por el comando para el asalto, puesto que primero se reportó que se trataban sólo de dos, uno Nissan Tsuru y un automóvil Volkswagen; luego, que además de éstos había dos camionetas parecidas a las Suburban; y posteriormente que los cuatro vehículos eran camionetas parecidas a las Suburban, y que además todos los automotores eran de color blanco.
La versión de los custodios es que al salir de la pronunciada curva que está después del puente La Laguna, a unos 3 kilómetros de las ruinas de Chacchoben, el comando los emboscó regando en la carretera púas elaboradas con cabillas de construcción, conocidas como erizos metálicos, y que con ellas se reventaron las cuatro llantas del camión blindado.
Dijeron que para eso uno de los vehículos de los delincuentes los rebasó y arrojó las púas, pero en el lugar de los hechos los erizos metálicos sólo se notan alineados atravesando la carretera, pero no regados a lo largo, como se supondría que estarían distribuidos al ser arrojados desde un vehículo en movimiento.
Asimismo, la distancia entre los erizos metálicos y el sitio donde se detuvo la unidad es de escasos 50 metros, aunque según los custodios el vehículo comenzó a zigzaguear al poncharse las cuarto llantas.
Los custodios dijeron que, una vez detenidos, fueron rodeados por los vehículos que los interceptaron y los 12 delincuentes descendieron realizando detonaciones para que los custodios abandonaran la camioneta blindada.
Agregaron que se negaban a entregar el dinero y los delincuentes prendieron fuego al camión blindado para obligarlos a bajar de la unidad, por lo que al ver en riesgo su vida, salieron de ella, y al bajar un grupo de los delincuentes los despojó de sus armas de cargo y otro los obligó a que se acostaran boca abajo.
Afirmaron que, mientras tanto, otro grupo de asaltantes se dedicó a vaciar el camión y hurtar los 13 millones de pesos que había en su interior, subiéndolos a los vehículos con los que los interceptaron; lo cual se supone que hacían mientras el auto ya estaba en llamas, y a pesar del peligro que representa el hecho de que los camiones de Cometra usan gas butano como combustible.
Asimismo, conforme a la versión de los custodios, antes de huir, los asaltantes les amarraron las manos a la espalda y les dijeron que corrieran o les harían daño, por lo que presuntamente los tres corrieron hasta el monte, y al ver que los delincuentes ya no estaban, salieron de nueva cuenta a la carretera y solicitaron el auxilio, siendo que los conductores que pasaban en ese momento dieron aviso a las autoridades.
Por lo pronto, la Policía Ministerial sigue recabando todos los datos necesarios para el esclarecimiento total de los hechos.
Se espera que en el transcurso de los próximos días sean citadas a declarar más personas con relación al violento asalto.

POR ESTO

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