El mandatario cree que Jeff Sessions debería ir tras el autor porque considera que se trata de un tema “de seguridad nacional”

El terremoto político que provocó el artículo anónimo de The New York Times tiene intranquilo a Donald Trump. El presidente estadounidense dijo este viernes que el fiscal general, Jeff Sessions, debería investigar quién se esconde detrás de la tribuna porque defiende que se trata de “un asunto de seguridad nacional”. La pieza sin firma de un alto funcionario de la Casa Blanca sostiene que existe un grupo de “resistencia” secreta que boicotea parte de su agenda “y sus peores inclinaciones”. Trump, que habló a los periodistas a bordo del Air Force One, reconoció que la Administración está “analizando ahora mismo” si tomarán medidas legales contra el Times.

La insólita situación que vive Washington se sigue acrecentando. El mandatario tiene una pregunta que hizo este jueves por Twitter y quiere una respuesta: “¿TRAICIÓN?”. El republicano está turbado desde que se publicó la tribuna sin firma “Yo soy parte de la resistencia interna de la Administración de Trump”. Aunque ha planteado que quizá ese “alto cargo” ni siquiera exista de verdad, el presidente lleva dos días dejando entrever que quiere saber quién fue. Hizo un llamamiento especial al Times para que revelara el nombre al Gobierno “por motivos de seguridad nacional” y este viernes dio un paso más. La petición ahora es al Departamento de Justicia. “Diría que Jeff (Sessions) debería investigar quién es el autor de esa pieza porque realmente creo que es seguridad nacional”, reiteró.

Independiente de la cacería del autor, existe un frente paralelo. La columna de opinión anónima – algo excepcional en el periódico estadounidense- ha abierto un debate sobre si se debiese haber publicado. Los jefes de opinión del Times dicen conocer al autor del artículo y que han trabajado con él antes de publicarlo. Pero ahora el Gobierno se plantea si demandarlos. Lo que para el equipo editorial supuso un golpe periodístico, para el mandatario fue un mazazo a su Administración. El autor de la tribuna describe el estilo del republicano como “superficial, inefectivo, conflictivo e impulsivo”. Y lo que tiene más nervioso a Trump: “Trabajo para el presidente pero como otros colegas he prometido boicotear partes de su agenda y sus peores inclinaciones”.

Esta “resistencia” comulga con lo que cuenta Bob Woodward en su libro Fear: Trump in the White House (Miedo: Trump en la Casa Blanca). Los adelantos que ha dado The Washington Post sobre la investigación de la eminencia periodística revelan “un golpe de Estado administrativo”, según el cual, miembros de la cúpula del presidente le han ocultado textos por temor a que los firme y desate una catástrofe. “Los americanos deben saber que hay adultos en la habitación”, dice la polémica carta, casi complementando la publicación de Woodward.

En medio del escepticismo que gobierna la Casa Blanca, varios han salido a decir que no fueron ellos los autores del artículo. Entre los primeros en tranquilizar al prediente se encuentra el secretario de Estado, Mike Pompeo; el director de Inteligencia Nacional, Dan Coats; el fiscal general, Jeff Sessions, y el secretario de Defensa, Jim Mattis.

Fuente: elpaís

No comments so far.

Be first to leave comment below.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *